Salud y ejercicio

Correr no te va a ayudar a bajar de peso: por qué te conviene probar otras actividades después de los 40 años para adelgazar

Esta actividad tiene grandes beneficios, pero hay que tener cuidado con ella. Conocé qué dicen los expertos.

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Correr es una de las actividades físicas más populares y accesibles, elegida frecuentemente por quienes desean mantenerse en forma o adelgazar. Pero, pasados los 40 años, podría no ser la mejor opción para quienes buscan perder peso. 

Esta actividad se puede realizar, pero con ciertos cuidados. "Correr añade una gran tensión a los tendones, músculos y articulaciones, lo que aumenta notablemente el riesgo de sufrir una lesión", asegura el entrenador personal, Adrián Rodríguez, a We Life

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¿Por qué correr no es la actividad ideal después de los 40 años?

Iniciar una rutina de running puede parecer la solución ideal para aquellos que buscan mantenerse activos y saludables, especialmente después de los 40 años. Sin embargo, este entusiasmo por correr podría tener efectos no deseados sobre nuestro organismo, particularmente en lo que respecta a los niveles de cortisol y la pérdida muscular.

  • Aumento del cortisol: el ejercicio moderado es conocido por sus beneficios en la reducción de los niveles de cortisol, la hormona del estrés, lo cual es fundamental para evitar un aumento de la presión arterial y la disminución de las defensas del organismo.

    No obstante, para aquellos que recién se inician en el mundo del running, el impacto puede ser el inverso. El esfuerzo físico intenso, especialmente si no se está acostumbrado, puede resultar en un incremento del cortisol.

    Este aumento no solo contribuye a problemas como la hipertensión arterial y una mayor susceptibilidad a infecciones, sino que también puede llevar a tomar proteínas del músculo para generar energía, resultando en una pérdida muscular efectiva.

Correr trae grandes beneficios, pero hay que tener cuidado después de los 40 años. (Fuente: archivo)

  • La pérdida muscular y sus consecuencias: según Adrián Rodríguez, un aspecto fundamental para la salud no se centra tanto en el número que muestra la balanza, sino en la cantidad de masa muscular que poseemos.

    Si uno no está acostumbrado a correr, somete al cuerpo a un estrés físico intenso. Ahí corremos el riesgo de perder masa muscular, lo que ralentiza nuestro metabolismo.

  • La importancia de moderar el ritmo: muchas personas, en su afán por deshacerse de los kilos de más, incrementan la intensidad y duración de sus corridas diariamente. Este enfoque, lejos de ser beneficioso, puede terminar causando dolores de espalda y rodillas.

    De esta manera, el placer de correr se transformará en una tortura, llevando eventualmente al abandono de la actividad.

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  • Correr poco a poco: todo ejercicio físico es beneficioso, vencer al sedentarismo es esencial. "La falta de actividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad más importante, con cerca de 32 millones de defunciones anuales en todo el planeta", asegura el entrenador personal. 

Otras alternativas: ¿qué actividades te conviene probar después de los 40 años?    

Adrián Rodríguez asegura que para aquellos para quienes correr no es la opción más idónea, existen alternativas como el yoga o el pilates, que fortalecen y flexibilizan el cuerpo. Además, son particularmente recomendables para iniciar una rutina de ejercicio en la mediana edad.   

El yoga es una alternativa ideal para quienes no deseen correr. (Foto: archivo)

Por otro lado, el enfoque en correr como método principal para perder peso y mantenerse en forma después de los 40 años puede pasar por alto una alternativa eficaz: el entrenamiento con pesas. Este tipo de ejercicio ha demostrado ser un aliado en la reducción del riesgo de obesidad, con una disminución de hasta un 30% con apenas dos sesiones a la semana.

Las pesas ayudan a quemar calorías de manera eficiente y son especialmente significativas en el proceso de ganar y mantener masa muscular

Es importante recordar que, al igual que con cualquier actividad física, el inicio al entrenamiento con pesas debe ser progresivo. No es recomendable intentar levantar cargas excesivas desde el principio, ya que esto puede resultar en lesiones. 

Antes de realizar o modificar tu rutina diaria, se recomienda consultar con un especialista.


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