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El pollo es una de las carnes más consumidas en el mundo. Sin embargo, existe un debate que se mantiene desde hace años: ¿es conveniente comer la piel o es mejor retirarla antes de cocinarla?

Mientras algunas personas la consideran la parte más sabrosa por su textura crujiente y su sabor, otros prefieren evitarla por su contenido de grasa y calorías.

La respuesta no es tan simple como un “sí” o un “no”, ya que depende de la cantidad consumida, la forma de preparación y el estado de salud de cada persona.

Diferentes especialistas coinciden en que la piel del pollo no es un alimento prohibido, aunque sí recomiendan moderar su consumo dentro de una dieta equilibrada.

¿Es malo comer la piel del pollo?

Durante mucho tiempo se creyó que la piel del pollo debía eliminarse por completo debido a su contenido de grasa. Sin embargo, los expertos explican que no toda esa grasa es perjudicial.

Una parte importante corresponde a grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, similares a las presenten en alimentos como el aceite de oliva o la palta. Aun así, la piel también aporta grasas saturadas y aumenta considerablemente el contenido calórico de la porción.

Por ese motivo, nutricionistas recomiendan evitarla, especialmente en personas con colesterol elevado, enfermedades cardiovasculares, obesidad e hipertensión.

En cambio, quienes mantienen una alimentación equilibrada y un buen estado de salud, pueden comer la piel del pollo, pero solo ocasionalmente.

¿Es malo comer la piel del pollo? Qué recomiendan los expertos y cuál es la diferencia entre consumirla o quitarla. Fuente: Shutterstock
¿Es malo comer la piel del pollo? Qué recomiendan los expertos y cuál es la diferencia entre consumirla o quitarla. Fuente: Shutterstock

Qué diferencia existe entre comer el pollo con piel o sin piel

La principal diferencia radica en el aporte energético y de grasas. La carne de pollo sin piel es una de las fuentes de proteína magra más recomendadas, ya que ofrece proteínas de alta calidad, vitaminas del complejo B y minerales como fósforo y selenio con un contenido bajo de grasa.

Cuando se consume el pollo con piel, la cantidad de calorías y lípido aumenta. Aunque el contenido de proteínas no cambia parcialmente, la presencia de grasa incrementa su valor energético.

Quiénes deberían evitar la piel del pollo

Los expertos aconsejan limitar o evitar la piel del pollo en personas con enfermedades cardiovasculares, colesterol alto, triglicéridos elevados, diabetes o quienes siguen planes alimentarios para bajar de peso.

En estos casos, retirar la piel antes de comer ayuda a reducir la cantidad de grasa y calorías sin perder el alto valor proteico de la carne.

Cuál es la mejor forma de comer pollo con piel

Para quienes se encuentran en condiciones de consumirla, la recomendación es elegir métodos de cocción saludables como horno, parrilla o freidora de aire.

Además, acompañar el pollo con verduras, ensaladas, legumbres o cereales integrales permite lograr una comida más equilibrada y rica en fibra, vitaminas y minerales.

De esta manera, la piel puede disfrutarse ocasionalmente sin que represente un impacto significativo dentro de una alimentación saludable.