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YPF presentó resultados mejores de lo esperado en el segundo trimestre de 2026 este lunes por la noche, impulsados por el crecimiento de Vaca Muerta, los elevados márgenes de refinación y una generación de caja récord.
Sin embargo, el balance dejó distintas lecturas sobre el futuro de la acción: mientras Morgan Stanley todavía observa un recorrido atractivo, Goldman Sachs y Bradesco BBI consideran que la relación entre riesgo y retorno se volvió más ajustada.
Con el ADR de la petrolera en u$s 50,94 al cierre previo a los informes, Morgan Stanley fijó un precio objetivo de u$s 60 y mantuvo su recomendación de “sobreponderar”. Esto representa un potencial de aproximadamente 18%.
Bradesco BBI elevó su objetivo de u$s 52 a u$s 55 para fines de 2027, pero bajó la calificación desde “outperform” a “neutral”. Su nuevo target deja un margen de suba de apenas 8%.
Goldman Sachs también sostuvo una recomendación “neutral”, con un precio objetivo a doce meses de u$s 54,30, equivalente a un potencial de 6,6%. Dentro del sector energético argentino, el banco mantiene su preferencia relativa por Vista.
Así, los tres bancos coinciden en que YPF mejoró sus fundamentos, pero difieren sobre cuánto de esa transformación todavía falta reflejarse en la acción.

Morgan Stanley todavía ve recorrido para YPF
Morgan Stanley fue el más optimista. El banco sostuvo que la generación orgánica de caja por aproximadamente u$s 1.000 millones y un EBITDA superior al consenso deberían mantener un impulso positivo para la acción.
Su tesis se apoya en que la Argentina está entrando en una nueva etapa de inversiones petroleras y que YPF ocupa una posición central por su escala en Vaca Muerta, su proceso de venta de activos maduros y el fortalecimiento de su balance.
El banco mantuvo la recomendación de “sobreponderar” y un precio objetivo de u$s 60. A su juicio, una mayor concentración en shale debería acelerar el crecimiento de la producción y seguir reduciendo los costos de extracción.

Además, Morgan Stanley moderó una de sus preocupaciones anteriores: el dinero que demandarán los proyectos de gas natural licuado. Los mayores precios del petróleo permitirían que YPF alcance un flujo de caja positivo dos años antes de lo que el banco estimaba originalmente, reduciendo el peso relativo de las inversiones en Argentina LNG.
Entre los factores que podrían impulsar una revaluación adicional, Morgan Stanley señaló:
- una mayor apertura del mercado cambiario,
- una convergencia más rápida de los precios locales con los internacionales,
- políticas favorables para Vaca Muerta y un crecimiento superior al previsto de la producción shale.
Como contrapartida, identificó riesgos vinculados con posibles demoras en los oleoductos, inflación de costos, controles sobre los precios del petróleo y los combustibles, cambios regulatorios y dificultades de financiamiento.
Bradesco elevó el precio objetivo, pero bajó la recomendación
La mirada de Bradesco BBI se torna más cautelosa. El banco elevó su precio objetivo a u$s 55 para fines de 2027, pero redujo la recomendación a “neutral” porque, tras la suba del ADR, sólo observa un potencial adicional de 8%.
La revisión combina tres efectos. El traslado de la valuación hacia fines de 2027 aportó u$s 7 por ADR al precio objetivo, mientras la mejora esperada de los márgenes de refinación sumó otro dólar. Sin embargo, una curva de precios del petróleo más baja restó u$s 5.
Bradesco recortó su proyección promedio del Brent de u$s 80 a u$s 70 por barril para 2027 y redujo su estimación de largo plazo de u$s 68 a u$s 65. También espera precios de u$s 77 en el tercer trimestre de 2026 y de u$s 73,50 en el cuarto.

El banco sostuvo que YPF continúa siendo una empresa financieramente saludable, pero advirtió que la acción quedó expuesta a una eventual distensión de los conflictos en Medio Oriente y a una caída más profunda del petróleo.
También señaló que YPF cotiza a 4,3 veces el EBITDA estimado para 2027 y con una pequeña prima frente a compañías integradas como Petrobras y Ecopetrol. Esa diferencia puede justificarse por su exposición a Vaca Muerta, pero deja menos margen ante una normalización de los precios del crudo o de los márgenes de refinación.
Otro punto de cautela es el destino de la caja. Bradesco proyecta más de u$s 1.000 millones de flujo para el accionista en 2026, incluyendo ventas de activos, pero anticipa que esos fondos serán reinvertidos principalmente en shale y en los proyectos de GNL. De hecho, estima flujos negativos para 2027 y 2028 por el elevado nivel de inversiones.

Goldman Sachs prefiere a Vista
Goldman Sachs también reconoció que el resultado fue claramente superior a lo previsto, pero mantuvo a YPF con recomendación “neutral” y un precio objetivo de u$s 54,30.
El banco conserva una preferencia explícita por Vista, debido a que ofrece una exposición prácticamente total al petróleo shale argentino y se encuentra más aislada de la volatilidad macroeconómica local, especialmente de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
En el caso de YPF, Goldman Sachs considera que los próximos catalizadores serán la asignación del capital obtenido mediante las ventas de activos, la decisión final de inversión en Argentina GNL, la entrada en funcionamiento del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y la capacidad de sostener los fuertes márgenes de refinación.
El banco valoró que VMOS tenía un avance cercano al 80% en julio y mantenía como objetivo comenzar a operar hacia fines de 2026, con el primer petróleo previsto para comienzos de 2027. Esa infraestructura será necesaria para sostener una nueva aceleración de la producción de Vaca Muerta.

Un balance superior a las expectativas
Las tres entidades coincidieron en que YPF presentó un trimestre excepcional. Los ingresos alcanzaron los u$s 6.574 millones, con una mejora del 33% frente al trimestre anterior y del 42% interanual.
El EBITDA ajustado fue de u$s 2.898 millones bajo IFRS 16 y de u$s 2.804 millones sin ese efecto contable. Según la base utilizada por cada banco, el resultado superó entre 10% y 16% las estimaciones propias y entre 12% y 18% el consenso de mercado.
Morgan Stanley calculó que el EBITDA quedó 6,5% por encima de su modelo y 12% sobre el consenso. Goldman Sachs estimó una diferencia positiva de 16% frente a sus previsiones y de 12% respecto del consenso compilado por la empresa. Bradesco señaló un resultado 10% superior a su cálculo y 18% por encima de lo esperado por el mercado.
La ganancia neta rondó los u$s 1200 millones. Para Morgan Stanley, superó su estimación en 28% y prácticamente triplicó la obtenida durante el primer trimestre.
Vaca Muerta cambia la estructura de YPF
La producción total alcanzó los 544.000 barriles equivalentes diarios, con un crecimiento trimestral cercano al 4%. Pero la principal transformación estuvo en la composición.
La producción de petróleo shale llegó a 213.000 barriles diarios, 47% más que un año atrás, y pasó a representar el 80% de la producción petrolera de YPF. Una vez completadas las ventas de activos convencionales anunciadas, la compañía estima que esa participación llegará al 95%.
Al mismo tiempo, el costo consolidado de extracción bajó hasta u$s 8,40 por barril equivalente, 3% menos que en el trimestre anterior y alrededor de 31% por debajo de un año atrás.
La brecha entre los activos es significativa: los campos convencionales presentaron costos cercanos a u$s 23,60 por barril, mientras que en el núcleo shale descendieron hasta aproximadamente u$s 4.
Esta diferencia explica la lógica financiera de la estrategia: YPF vende activos maduros, reduce su exposición a operaciones más costosas y dirige el capital hacia áreas no convencionales de mayor productividad.
Caja récord y menor deuda
La otra señal destacada fue la recuperación de la caja. Las cifras difieren por la metodología empleada, pero los tres bancos coincidieron en la fortaleza del resultado.
Morgan Stanley estimó un flujo de caja libre orgánico récord de u$s 1.000 millones, 12% superior a su previsión. Según el banco, YPF compensó en un solo trimestre casi todo el consumo de caja de u$s 1.200 millones acumulado durante 2025.
Bradesco calculó un flujo para el accionista de u$s 1.032 millones, frente a u$s 422 millones durante el primer trimestre. Goldman Sachs, bajo otra definición, estimó un flujo libre positivo de u$s 824 millones.
La mejora se produjo pese a que YPF destinó más de u$s 1.100 millones a inversiones. También estuvo favorecida por una mayor generación operativa y una caída del 40% trimestral en el pago de intereses.
Como resultado, la deuda neta disminuyó 9% y el ratio de deuda neta sobre EBITDA bajó de 1,6 a 1,1 veces.
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