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Pese a que falta más de un año para las elecciones presidenciales, el riesgo de una corrida cambiaria continúa siendo una advertencia latente entre los analistas, quienes alertan por el atraso del dólar frente a la inflación y la tensión electoral.

En ese sentido, el economista Fernando Marull analizó el escenario actual y profundizó sobre la capacidad del Gobierno para disminuir la presión sobre el tipo de cambio, de cara al próximo año. Durante una entrevista por Ahora Play, indicó que la demanda de pesos es estable y que, actualmente, no se observa una corrida cambiaria como la que se registró en 2025.

Según su análisis, la estabilidad en las tasas de interés funciona como un indicador clave: “Si las tasas de interés estuvieran mucho más débil, ahí sí te diría que hay una corrida”.

De todas formas, señaló que el mercado cambiario experimentó una tensión reciente, a pesar de que el dólar se mantiene estable. Al respecto, Marull explicó que el Banco Central como el Tesoro actúan con intervenciones en el mercado de futuros y en títulos dollar-linked ante la eventualidad de nuevas presiones.

¿Riesgo de corrida? Qué pasará con el dólar, según Marull

Según el especialista, hay cuatro variables que, hasta el momento, limitan cambios abruptos en el corto plazo dentro del esquema actual: la dinámica del dólar, las tasas de interés, la inflación y el nivel de actividad.

A su juicio, no se observan factores disruptivos que vayan a alterar esta dinámica. “No veo grandes innovaciones que te hagan mover el equilibrio, sostuvo.

Por su parte, Marull descartó modificaciones profundas en el escenario económico rumbo a los comicios y anticipó un episodio de tensión cambiaria, aunque ratificó la fortaleza del Gobierno para contenerlo.

“No me parece que esta economía no sea competitiva para el Gobierno. No va a cambiar mucho la economía, va a haber una corridita cambiaria y el Gobierno tiene poder de fuego”, sostuvo el especialista al ponderar la capacidad de intervención.

Para Marull, uno de los factores centrales será la evolución de los precios y la capacidad del Gobierno de contener el deterioro de las expectativas frente al calendario electoral. “La clave es la inflación y evitar que la dinámica del pesimismo se convierta en una crisis”, señaló el especialista.

Por otro lado, el economista evaluó que el escenario actual “no es una mala economía porque no es una economía en crisis”, aunque advirtió que el verdadero desafío oficial radicará en contener el deterioro en el frente microeconómico.

“Lo importante que tiene que hacer el Gobierno es evitar que esta dinámica se deteriore como le pasó a Macri, por la micro, no por la macro”, remarcó. Bajo esa premisa, concluyó con su pronóstico electoral: “La economía va a llegar igual que ahora a las elecciones”.