

El economista y expresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Martín Redrado, afirmó que el país enfrenta tres déficits estructurales en materia macroeconómica que condicionan la estabilidad y el crecimiento.
“A la Argentina le faltan tres cosas en materia macro: no tiene una política cambiaria definida y de largo plazo, no tiene una política monetaria también definida, y tampoco tiene una política financiera que nos permita ver cómo se va a hacer frente a los compromisos que Argentina tiene en el próximo año y en el año 2027”, criticó.
En una entrevista con Urbana Play, el economista reconoció que no hay dudas sobre la voluntad de pago de la deuda soberana, pero advirtió que la normalización financiera aún está pendiente.
“No nos cabe duda de que se va a pagar la deuda. Lo que pasa es que cuando uno mira dónde están los dólares o cómo Argentina vuelve a ser un país normal en términos de renovar en los mercados de capitales sus vencimientos, no hemos entrado”, señaló Redrado.
El diagnóstico cambiario: las restricciones que frenan la inversión
Consultado sobre qué implica concretamente contar con un régimen cambiario definido, Redrado evitó meterse en el debate sobre si el tipo de cambio está o no atrasado y apuntó directamente a las restricciones operativas que pesan sobre las empresas.
En ese marco, identificó un mecanismo puntual que, a su juicio, carece de justificación económica: la llamada “restricción cruzada”.
“Cuando una empresa va al mercado de contado con liquidación para sacar dólares al exterior, por 90 días no puede comprar y vender en el mercado oficial de cambios. Eso significa que si tiene que importar algún insumo, tiene que parar la producción 90 días o tiene que seguir comprando en el contado con liquidación”, explicó Redrado.
"Esa restricción no tiene sentido en un momento donde Argentina quiere ir a la normalidad”, agregó.

Para el exfuncionario, la solución no pasa por una devaluación sino por una hoja de ruta clara hacia la desregulación. “El camino para mí es cómo van hacia una política cambiaria de un tipo de cambio flotante con flotación anticíclica, en donde tanto la Tesorería como el Banco Central puedan comprar en épocas de vacas gordas”, afirmó.
Redrado fue categórico al describir el horizonte al que debe apuntar Argentina en materia cambiaria. “Los países que están en la anormalidad son aquellos que tienen dólar financiero, dólar blue. Hay un solo valor del tipo de cambio”, criticó, y planteó que ese debería ser el norte de la política económica.
En cuanto al timing de las reformas, fue pragmático. “Se puede por lo menos iniciar un camino. Yo diría: mañana liberaría esta restricción cruzada. No se puede levantar todo de golpe, pero sí podés mostrar un camino”, indicó.
“Siempre lo insisto: es señalización, decir hacia dónde vas. El norte es ir sacando las restricciones con un ritmo constante, no de un día para otro, pero sí mostrarle a todos los participantes del sector privado que se va hacia una dirección”, afirmó.
Redrado también subrayó la necesidad de acumular reservas como escudo ante la volatilidad global. “Lo principal es poder administrar el ingreso y la salida de capitales, que los capitales financieros sabemos que se mueven alrededor del mundo con una volatilidad enorme, que hay cisnes negros esperando a la vuelta de la esquina. Lo importante es tener reservas tanto de la Tesorería como del Banco Central para poder hacer frente a esos compromisos”, advirtió.















