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Nvidia presentará este miércoles, después del cierre de la jornada en Wall Street, uno de los balances más relevantes de la temporada. El fabricante de chips continúa en el centro del auge de la inteligencia artificial y alcanza un valor de mercado cercano a los u$s 5 billones, pero superar las estimaciones, ante un mercado cada vez más exigente, es una tarea difícil.

La compañía deberá demostrar que la demanda de infraestructura de IA conserva su fortaleza, que puede sostener sus márgenes frente al aumento de los costos y que la transición desde Blackwell hacia su próxima plataforma, Vera Rubin, avanza según lo previsto.

Sobre todo, tendrá que ofrecer una proyección capaz de satisfacer a un mercado acostumbrado a resultados extraordinarios.

“El miércoles, luego del cierre del mercado, tendrá lugar un evento clave para el trade de la IA: los resultados trimestrales de Nvidia”, aseguró a El Cronista Milo Farro, Research de Rava Bursátil.

El consenso seguido por Farro estima ingresos por aproximadamente u$s 92.000 millones, un crecimiento interanual del 92%, y una ganancia por acción (EPS, por sus siglas en inglés) de u$s 2,09, casi el doble que en el mismo trimestre del año anterior.

Gustavo Neffa, economista y socio de Research for Traders, ubicó la previsión de ingresos en u$s 92.160 millones, con una expansión interanual del 97%. Su relevamiento contempla además un margen bruto del 75% y un EPS de u$s 2,09.

Nicolás Sibecas, cofundador de Inversiones Andinas, señaló que las estimaciones que sigue su firma apuntan a un EPS de u$s 2,07. Más allá de esas variaciones, las tres referencias coinciden en el orden de magnitud: Wall Street espera que Nvidia prácticamente duplique sus ingresos y ganancias frente al año anterior.

El verdadero examen estará en las proyecciones

Para Sibecas, el mercado está más interesado en el guidance, la proyección que brinda la propia empresa, para el próximo trimestre que en las cifras que Nvidia presente sobre el período ya concluido.

La razón es que el consenso se encuentra apenas 1,3% por encima del punto medio de la proyección anterior de la compañía. Eso deja un margen relativamente pequeño para que los resultados conocidos sorprendan de forma significativa.

Nvidia, además, superó su propia guía durante trece trimestres consecutivos. Esa regularidad elevó el piso de expectativas: batir las estimaciones dejó de ser una excepción y pasó a convertirse en la regla que los inversores incorporan en los precios.

Según Sibecas, Wall Street espera que la empresa proyecte para el tercer trimestre ingresos por al menos u$s 103.000 millones. Por eso, una nueva sorpresa positiva en el trimestre informado podría quedar relegada si la previsión futura no alcanza ese umbral.

Farro coincidió en que el foco estará puesto en la sostenibilidad de la demanda de infraestructura de IA, especialmente en la velocidad de adopción de Blackwell y en las perspectivas para la próxima generación de chips.

También consideró relevantes la guía de ventas, los márgenes y cualquier mención sobre las alternativas de financiamiento dentro del ecosistema de inteligencia artificial.

La pregunta que surje entre los inversores ya no es solamente cuántos chips puede vender Nvidia, sino si el gigantesco despliegue de capital que rodea a la IA puede mantenerse y convertirse en una inversión rentable para sus clientes.

Una acción preparada para moverse

El mercado de opciones anticipa una fuerte reacción tras la publicación. Farro señaló que, con datos del mediodía del lunes 24 de agosto, los contratos incorporaban un movimiento implícito cercano al 7% en cualquier dirección.

Sibecas, utilizando otra medición, ubicó la volatilidad esperada para la rueda del jueves posterior al balance en 5,35%. Las dos cifras no son directamente equivalentes, pero reflejan la misma conclusión: los operadores se preparan para un movimiento significativo.

Al mediodía del lunes, Nvidia cotizaba cerca de u$s 210, aproximadamente 12% por debajo de sus máximos históricos, según Farro.

El antecedente inmediato, sin embargo, invita a la cautela. Neffa recordó que, en cinco de los últimos seis balances, las acciones de Nvidia cayeron durante la jornada siguiente a la presentación.

El dato muestra hasta qué punto el listón se elevó: incluso un buen resultado puede ser castigado si no supera unas expectativas particularmente exigentes.

Nvidia pierde el primer puesto, pero gana peso

La importancia del informe excede ampliamente el comportamiento de sus acciones. Nvidia se convirtió en una referencia para medir la fortaleza de todo el ciclo de inversión en inteligencia artificial, desde los grandes proveedores de computación en la nube hasta las compañías que construyen y financian centros de datos.

En siete de los últimos once trimestres, incluidas las estimaciones para el segundo trimestre, Nvidia fue la empresa que más contribuyó al crecimiento de las ganancias del S&P 500, según datos de Seaport Research.

Esta vez podría caer al cuarto lugar, su peor posición durante ese período. Alphabet y Amazon aparecen actualmente como los principales contribuyentes, mientras Micron Technology ocupa el tercer puesto.

Sin embargo, una parte importante del crecimiento de Alphabet y Amazon provino de ganancias contables relacionadas con sus inversiones accionarias, no exclusivamente de la expansión operativa de sus negocios. Si se excluyen esos resultados extraordinarios, Micron quedaría primera y Nvidia segunda.

El crecimiento de Micron también está directamente relacionado con el auge de la IA. La construcción de centros de datos está absorbiendo una proporción creciente de la oferta disponible de chips de memoria, lo que impulsó sus resultados.

Por lo tanto, el cambio en las posiciones no representa necesariamente una pérdida de protagonismo para Nvidia. Por el contrario, muestra que el ciclo inversor comenzó a extenderse hacia otros segmentos de la industria tecnológica.

El S&P 500 depende cada vez más de Nvidia

Aunque la compañía podría dejar de liderar el crecimiento trimestral del índice, su participación sobre las ganancias totales del S&P 500 continúa aumentando.

Joseph Abbott, estratega cuantitativo jefe de Yardeni Research, señaló en un informe al que tuvo acceso El Cronista, que el aporte de Nvidia pasó de representar apenas el 0,3% de las ganancias del índice en 2019 al 1,7% en 2023. Luego avanzó al 3,4% en 2024 y alcanzó el 4,9% en 2025.

Si se excluyen las ganancias extraordinarias de Amazon y Alphabet, se espera que Nvidia explique el 7,2% de los beneficios totales del S&P 500 este año.

La evolución muestra hasta qué punto el desempeño de una sola empresa se volvió relevante para el conjunto del mercado estadounidense. Nvidia no solamente es una de las compañías más valiosas del mundo: también representa una proporción creciente de las ganancias corporativas que sostienen las valuaciones de Wall Street.

Rubin, márgenes y China: las tres señales clave

Uno de los principales puntos del balance será lo que Nvidia comunique sobre Vera Rubin, la plataforma que sucederá a Blackwell.

Sibecas recordó que la gerencia indicó que Rubin se encuentra en plena producción y que los primeros envíos comenzarían durante el próximo trimestre. Cualquier confirmación o cambio en ese cronograma será relevante para evaluar la continuidad del crecimiento.

El segundo punto serán los márgenes. Sibecas señaló que trascendió que Nvidia habría avisado a clientes importantes sobre un incremento superior al 15% en los precios de los servidores de IA, debido al encarecimiento de las memorias. El balance permitirá observar si ese aumento de costos afecta la rentabilidad de la compañía o si puede trasladarlo a sus clientes.

El tercer factor será China. De acuerdo con Sibecas, la proyección vigente no incorpora ingresos por procesamiento para centros de datos provenientes de ese mercado. Por lo tanto, cualquier novedad favorable podría convertirse en una sorpresa positiva para los inversores.