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Mudarse solo en la Ciudad de Buenos Aires dejó de ser una meta simple para convertirse en un desafío económico cada vez más difícil de alcanzar. En 2026, el costo de vida necesario para hacerlo supera ampliamente el ingreso promedio de gran parte de los trabajadores, lo que explica por qué muchos jóvenes postergan este objetivo.
Según un informe de la consultora Focus Market, se necesitan al menos $ 2.085.853 por mes para cubrir gastos básicos sin incluir el ahorro, el ocio y cualquier gasto extraordinario. La cifra explica por qué la emancipación se retrasa y por qué cada vez más personas siguen viviendo con sus familias.
Cuánto cuesta vivir solo en CABA
El principal factor que encarece la independencia es la vivienda. De acuerdo al relevamiento, alquilar un monoambiente en la Ciudad tiene un costo promedio cercano a los $ 550.000 mensuales, al que se suman expensas en torno a los $ 212.000 y servicios básicos que rondan los $ 104.205.
A estos valores hay que agregarles otros costos asociados que muchas veces pasan desapercibidos. Por ejemplo, el impacto del depósito inicial, que al prorratearse representa unos $ 45.000 adicionales por mes, o los servicios de conectividad, como internet, telefonía y cable, que en conjunto suman aproximadamente $ 200.000.

Una vez resuelto el tema vivienda, aparecen otros costos que muchas veces se subestiman. Según el informe de la consultora, la canasta de alimentos y productos de limpieza para una sola persona se ubica en torno a los $ 466.299 mensuales. A eso deben sumarse gastos de salud, con una prepaga básica que ronda los $ 238.377 y medicamentos por unos $ 50.000.
El transporte también tiene un peso significativo, con un costo estimado en $143.123, mientras que otros gastos como el gimnasio agregan cerca de $68.000 mensuales al presupuesto.
Cuando se suman todos estos rubros, el presupuesto básico supera los $ 2.000.000, incluso antes de considerar cualquier gasto vinculado al ocio o al ahorro.
La brecha con los ingresos
El problema no es solo cuánto cuesta independizarse, sino cuánto se gana. Según los últimos datos publicados por el Ministerio de Capital Humano, el salario promedio del sector privado formal se ubica en torno a los $ 1.600.263, casi medio millón de pesos por debajo del ingreso necesario para cubrir los gastos básicos calculado por la consultora.

Esta brecha explica por qué el fenómeno de la convivencia se mantiene en niveles elevados. Según datos procesados por Tejido Urbano, el 38,3% de los jóvenes de entre 25 y 35 años aún vive con sus padres, una tendencia marcada por la dificultad de acceder a un ingreso suficiente.
Cuánto hay que ahorrar para mudarse
Antes de alquilar, hay un costo inicial que muchos no tienen en cuenta. “El error más común es pensar que con el mes de alquiler alcanza, cuando en realidad para entrar necesitás entre tres y cuatro alquileres juntos”, explica Martina Taha, de Taha Propiedades, en diálogo con El Cronista.
Ese dinero se destina a:
- Mes adelantado
- Depósito
- Gastos administrativos o sellado
- En algunos casos, comisión inmobiliaria
- Seguro de caución

En la práctica, esto implica que para un alquiler de $ 550.000, el costo de entrada puede superar los $ 2.000.000.
Qué porcentaje del sueldo conviene destinar al alquiler
En el mercado inmobiliario existe una regla básica: el alquiler no debería superar el 30% del ingreso mensual. Sin embargo, la realidad actual está lejos de ese ideal.
Con salarios promedio por debajo del costo de vida, muchos inquilinos terminan destinando más del 50% de sus ingresos solo a vivienda, lo que genera un fuerte desbalance financiero.
Por eso, especialistas coinciden en que antes de buscar un departamento, el primer paso es armar un presupuesto realista. La clave no es solo poder pagar el alquiler, sino sostener todos los gastos asociados.
Según Taha, uno de los errores más frecuentes es apurarse y alquilar el primer departamento disponible sin analizar el mercado. “Muchas veces están desesperados y eligen el primero que les gusta, pero es clave comparar y evaluar pros y contras”, concluye.
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