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El Gobierno reglamentó este lunes los puntos centrales de la reforma laboral que, entre otros temas, busca cambiar la dinámica de la representación gremial en la Argentina. El secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, analizó estos cambios en El Cronista Stream además de referirse a otras modificaciones de la denominada Ley de Modernización Laboral.

El funcionario, mano derecha del ministro Federico Sturzenegger, describió con precisión los costos que enfrenta el empleo formal en Argentina. En este sentido, planteó que el peso de los impuestos al trabajo duplica el salario que efectivamente recibe el trabajador.

“Para que el empleado reciba 800, el empleador pone 1400, el doble básicamente”, señaló Cacace. Ese diferencial, explicó, concentra impuestos al trabajo y contribuciones sindicales que acumula el costo de la formalización.

El funcionario detalló la estructura de aportes del gremio Camioneros como ejemplo. El sindicato cobra hasta 7,5% del salario de cada trabajador: 3% de cuota sindical, 2% de aporte de profesionalización, 2% de capacitación y 0,5% de aporte cultural.

“Solidario es que lo paga aun el que no es afiliado, que no paga 3 pero paga 2,8%, que es prácticamente lo mismo”, aclaró Cacace sobre los llamados “aportes solidarios”, que se cobran incluso a quienes no pertenecen al sindicato.

El secretario cuantificó el impacto agregado. Los sindicatos recaudan u$s 1500 millones por año a través de estas contribuciones. En promedio, cada trabajador aporta un $ 1 millón anuales, equivalente a más de $ 100.000 mensuales.

“En los sindicatos de edificios, los encargados de edificio, está como en el $ 1.400.000”, precisó. Los gremios de comercio y metalúrgicos también se ubican en torno al $ 1 millón por trabajador.

Nueva ley de empleo registrado: los puntos clave según Cacace

Frente a ese diagnóstico, Cacace presentó la nueva ley de empleo registrado. La norma apunta a reducir el costo de formalizar mediante tres vías: una promoción específica para el empleo registrado, la baja de impuestos del Fondo de Afectación Laboral (FAL) y límites a las contribuciones solidarias.

El objetivo original del gobierno era más ambicioso. “Nuestro objetivo de máxima era eliminarlos”, admitió Cacace sobre los aportes solidarios.

Sin embargo, la negociación parlamentaria impidió alcanzar esa meta, y la eliminación total no prosperó en el Congreso.

Lo que sí quedó incorporado fue la transparencia obligatoria en el recibo de sueldo. La norma exige que cada recibo detalle ítem por ítem cuánto se descuenta por impuestos estatales, obra social, seguridad social y aportes sindicales.

“Imagínate que vos ves que recibís 700 pero el empleador puso 1400 para pagar eso. Y podés ítem por ítem ir viendo cuánto te sacó ya sea el Estado, la obra social, u otro tipo de carga impositiva, o cuánto te sacó el sindicato”, graficó el funcionario.

Para Cacace, esa visibilidad tiene un efecto político directo: impulsa la presión ciudadana por la reforma laboral. “Eso te va a llevar a presionar mucho más por la reforma”, afirmó.

El secretario aclaró que el gobierno no cuestiona la existencia de los sindicatos ni su financiamiento. “No decimos que los sindicatos no reciban dinero. Lo que decimos es que tienen una tarea de representación y tienen que cobrar acorde a esa tarea”, sostuvo.

“Para que el empleado reciba 800, el empleador pone 1400, el doble básicamente”

Secretario de Desregulación, Alejandro Cacace.

La ley también habilita convenios colectivos por empresa. Esa herramienta permite que, si el convenio nacional resulta demasiado costoso, las empresas negocien acuerdos a escala regional o provincial, con condiciones más ajustadas a cada realidad.

“Si un convenio colectivo es demasiado caro el convenio general a nivel nacional, bueno está la posibilidad de que vos hagas un convenio de orden menor, digamos regional, provincial”, explicó Cacace al cierre de la entrevista.