

En la actualidad, mucha gente aumentó el consumo de proteínas con objetivos muy claros. La gran mayoría busca este nutriente para incrementar su masa muscular en el gimnasio, mientras que otras personas lo eligen para sumarlo a dietas específicas que prometen perder peso de forma rápida.
La proteína es muy elegida ya que genera una gran sensación de saciedad y ayuda a controlar el hambre. Este componente esencial se encuentra principalmente en alimentos de origen animal como la carne vacuna, el pollo y el queso. También está presente en opciones vegetales como las lentejas, los porotos y los frutos secos.
El estudio que alerta sobre los riesgos de superar los límites
Diferentes expertos en nutrición, basándose en investigaciones publicadas por el Departamento de Agricultura y diversas universidades, advierten que una cantidad elevada no siempre trae más beneficios. Consumir bastante más de 1,2 gramos de proteína por kilo de peso al día puede traer consecuencias negativas.
Estos son algunos problemas principales que destacaron los estudios:
- Enfermedades cardíacas y diabetes: El abuso de carnes rojas y procesadas eleva el colesterol malo. Esto aumenta las probabilidades de sufrir infartos y resistencia a la insulina.
- Mayor riesgo de cáncer: Los estudios demuestran que las dietas con exceso de carne procesada incrementan hasta un 40% la posibilidad de desarrollar cáncer colorrectal.
- Estreñimiento y digestión lenta: Al priorizar solo la proteína, las personas dejan de lado la fibra de las verduras. Esto altera el funcionamiento del intestino y los microbios saludables.
- Aumento de peso inesperado: Si el consumo de proteína no se acompaña con un entrenamiento de fuerza intenso, el exceso de calorías se transforma directamente en grasa corporal.
- Problemas en los riñones: Excederse con las proteínas de origen animal sobrecarga el trabajo renal. Esto es peligroso para quienes ya tienen alguna debilidad en sus riñones y puede formar cálculos.

Los especialistas que analizaron la problemática son los siguientes:
- La profesora de nutrición y fisiología del ejercicio en la Facultad de Medicina de la Universidad de Misuri, Bettina Mittendorfer,
- Donald Hensrud, profesor titular de nutrición y medicina preventiva en la Facultad de Medicina de la Clínica Mayo.
- Dariush Mozaffarian, cardiólogo y director del Food Is Medicine Institute de la Universidad de Tufts,












