Goldman Sachs, uno de los bancos de inversión más grandes e influyentes del mundo, publicó un informe en el que incluyó a Vaca Muerta junto a otras empresas latinoamericanas como los grandes polos de expansión energética de América Latina.
Y no se trata solamente de producción. El reporte también marca un cambio mucho más profundo y es que el mercado internacional empieza a mirar a la Argentina menos como un problema macroeconómico crónico y más como una plataforma exportadora estratégica de energía.
La tesis central del informe es que América Latina se convirtió en uno de los pocos lugares del mundo capaces de expandir significativamente su oferta de petróleo en los próximos años, en un contexto global donde la producción crece apenas alrededor de 1% anual.
Según el gigante de Wall Street, la producción petrolera latinoamericana avanzó 10% interanual en el primer trimestre de 2026 y podría crecer a una tasa anual compuesta de 6% entre 2025 y 2028. En el caso argentino, el motor absoluto es Vaca Muerta, que ya produce alrededor de 600.000 barriles diarios.
La joya argentina que seduce a Wall Street
El banco cree que detrás de esa aceleración hay dos factores decisivos: la mejora operativa de los desarrollos shale y el cambio político-económico de los últimos años.
“Argentina political shift”, escribe Goldman Sachs al explicar por qué las acciones petroleras argentinas fueron algunas de las que mejor performance tuvieron dentro del universo energético latinoamericano.
Para el banco, el mercado empezó a premiar una combinación de mayor pragmatismo económico, expectativas de desregulación y mejora en las condiciones de inversión para el sector energético.

Goldman Sachs expone hasta qué punto las petroleras latinoamericanas lograron despegarse del resto del sector energético global durante los últimos cinco años.
Según el banco, las acciones petroleras de América Latina superaron ampliamente a sus pares internacionales gracias a una combinación de mejora en governance, crecimiento sostenido de producción y mayor generación de caja.
Dentro de ese fenómeno, Argentina aparece como el caso más extremo: Vista Energy acumuló una suba cercana al 2000% desde mayo de 2021, convirtiéndose en una de las petroleras con mejor desempeño bursátil del mundo.
El gráfico también muestra que YPF logró una performance positiva y superior a varios gigantes globales del sector, aunque bastante más moderada que la de Vista.
Otro dato relevante es que incluso petroleras estatales o semiestatales de América Latina lograron superar ampliamente a índices como el MSCI Emerging Markets y el MSCI Brasil, algo que refuerza la idea de que el sector energético regional volvió a ocupar un lugar central dentro del radar de Wall Street.
Goldman define a Vista como uno de los nuevos productores independientes de alta calidad surgidos en América Latina y la presenta prácticamente como la gran historia de crecimiento shale de la región.

El banco proyecta que Vista podría aumentar su producción a una tasa anual cercana al 19% entre 2025 y 2028, apoyada en un agresivo programa de perforación de más de 100 nuevos pozos por año y en futuras adquisiciones dentro de Vaca Muerta.
Además, sostiene que la compañía todavía cotiza con valuaciones bajas frente a su potencial de crecimiento.
Según las estimaciones del informe, Vista opera cerca de 3,5 veces EV/EBITDA proyectado para 2027, un múltiplo que Goldman considera “extremadamente atractivo para una empresa con ese ritmo de expansión”.
El reporte también remarca otro cambio estructural: la Argentina empezó a ganar importancia geopolítica dentro del mercado energético global.
El banco sostiene que América Latina funciona hoy como una especie de “refugio geopolítico” frente a la creciente inestabilidad en Medio Oriente y Eurasia.
En otras palabras: mientras Europa y Asia buscan diversificar proveedores de energía lejos de Rusia y de regiones de conflicto, países como Brasil, Guyana y Argentina aparecen como alternativas relativamente estables para expandir el suministro de crudo.
En esa lógica, el banco menciona explícitamente al proyecto VMOS (Vaca Muerta Oil Sur) como infraestructura estratégica para aumentar exportaciones argentinas y conectar la producción shale con los mercados internacionales.
De todos modos, Goldman también advierte sobre los riesgos argentinos. El principal no es operativo sino político y macroeconómico.
El riesgo que ve Goldman Sachs
El informe señala que las elecciones presidenciales de 2027 podrían volver a generar incertidumbre sobre el rumbo regulatorio y financiero del país. También advierte que un deterioro macroeconómico o eventuales restricciones de capital podrían afectar el costo de financiamiento y la percepción de riesgo sobre las compañías energéticas.
Sin embargo, el banco aclara que el peso creciente del petróleo dentro del Producto Bruto Interno (PBI) y de la balanza comercial argentina limita la posibilidad de adoptar políticas que frenen el desarrollo del sector.
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