La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central traerá una economía más estabilizada, coinciden en las mesas. Sostienen que ayudará a los bancos a que se dediquen a prestar sin pensar en que el dólar que pueda dispararse.
“En una economía más desarrollada, con variables más estables, el sistema financiero crece y se desarrolla más. Por ende, los bancos deberían multiplicar sus activos y pasivos en relación al PBI, que hoy es muy chico”, advierte desde el vamos Fabio Saraniti, CEO de Win Securities.
Nuevo mercado
Desde su óptica, de la mano de una economía más sólida deja una base de desarrollo del mercado financiero más alto, primero desde el crecimiento de los depósitos y luego de los créditos: “Que crezcan los pasivos primero para que luego crezcan los activos, ya que el fondeo de los dan los individuos”.
Guillermo Barbero, socio de First, va en la misma línea: “Al eliminar los objetivos de la reforma del 2012, el BCRA no estaría obligado a dictar normas que promuevan el empleo, el desarrollo económico y la equidad social, argumentos que han servido de fundamento para regulaciones de crédito dirigido, tasas subsidiadas y sectores favorecidos por el crédito privado”.
Encajes
A su entender, incluso los encajes van a ir bajando en la medida en que el BCRA pueda recomponer las reservas y así liberar más encajes.
“Para los bancos esto implica un cambio profundo. Dejarán de operar en un sistema donde el Banco Central era el principal estabilizador y pasarán a desempeñar un papel mucho más relevante en el financiamiento de la economía y del propio sector público”.
“La administración de la liquidez, el riesgo de tasas y el mercado interbancario ganarán protagonismo, mientras que el desarrollo del mercado de capitales dejará de ser una opción para convertirse en una necesidad”, precisa Fernando Camusso, titular de Rafaela Capital.
Mercado de capitales
Sin embargo, la reforma también abre un interrogante que el mercado seguirá muy de cerca. Al mismo tiempo que restringe la posibilidad de financiar al Tesoro mediante emisión, amplía las herramientas del Banco Central para intervenir sobre los mercados financieros.
“Ahí aparece una tensión que no debería subestimarse. Si esas facultades se utilizan exclusivamente para administrar liquidez y preservar la estabilidad financiera, la reforma será un avance institucional muy importante”.
Precio de bonos
“Pero si terminan empleándose para sostener artificialmente el precio de los bonos, influir sobre las tasas de interés o facilitar indirectamente el financiamiento del Estado, el riesgo es reemplazar un mecanismo de intervención por otro”, agrega.
Maximiliano Ramírez, director de Lambda Consultores, abre el paraguas: “Desde la óptica de los bancos, la reforma no cambia las normas prudenciales ni modifica el negocio financiero de manera inmediata. Lo que cambia es el contexto en el que operan”.
Durante décadas, el sistema financiero argentino convivió con un Banco Central que, de una u otra forma, podía terminar financiando al Tesoro.
Reforma
La reforma busca, a su juicio, cortar ese vínculo y establecer una separación mucho más estricta entre política monetaria y necesidades fiscales del Gobierno. Se eliminan los adelantos transitorios, se restringe el giro de utilidades y se limita el financiamiento monetario del sector público.
En términos prácticos, el mensaje para los bancos es que la creación de dinero ya no debería depender de los problemas de caja del Estado. Eso puede parecer un cambio jurídico, pero en realidad es un cambio de régimen.
Si el mercado cree que esas restricciones serán permanentes, las expectativas de inflación deberían volverse más previsibles, bajar el riesgo macroeconómico y facilitar el desarrollo del crédito de más largo plazo.
Ahora bien, la clave no está en la letra de la ley sino en la credibilidad. Argentina ha tenido normas muy ambiciosas que luego fueron modificadas por la urgencia fiscal.
Por eso, más que el articulado en sí mismo, lo que van a mirar los bancos y los inversores es si el Estado demuestra en los próximos años que puede sostener el equilibrio fiscal sin recurrir al Banco Central.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.















