La medida del BCRA

Leliq por riesgo soberano: estiman que el Tesoro ingresaría unos $ 700.000 millones extra

Los bancos podrán incorporar riesgo crediticio soberano a su hoja de balance. Pero analistas remarcan que podrían repetirse errores que se cometieron en 2001.

La nueva medida del Banco Central sobre la posibilidad de que los bancos puedan suscribir letras del Tesoro genera preocupación entre analistas dado que se traslada el riesgo crediticio a la estabilidad del sistema financiero, tal como ocurrió en 2001

Estiman que con la medida el Tesoro lograría una caja potencial de $ 700.000 millones y señalan que se da en un contexto de antesala de meses desafiantes en cuestiones relacionadas con el rollover de deuda y con la dinámica fiscal.

El BCRA dispuso que los bancos podrán integrar la porción de sus encajes que mantienen en Leliq con bonos del Tesoro en pesos siempre que estos tengan una duración mínima de 180 días, una duración máxima de 450 días y sean adquiridos en licitaciones primarias. Además, se estableció un mecanismo para que los bancos puedan vender al BCRA los bonos adquiridos para encajes.

Según cálculos de los analistas de Delphos, la medida apuntaría una cifra potencial de $ 720.000 millones, que le daría oxígeno al Tesoro en sus necesidades financieras, pero seguiría aumentando la exposición al Tesoro por parte de los bancos.

"Seguramente los públicos serán los que acompañen en mayor medida esta posibilidad, siendo los privados internacionales los que reacios a esta alternativa", estimaron.

Con números similares, el economista Federico Furiase, director de EcoGo y profesor de la maestría en finanzas de UTDT, estimó que la caja potencial son $ 700.000 millones de pesos, 10% del total de depósitos en pesos (Leliq usadas para integrar encajes).

La grieta por las Leliq: tras las críticas de Sandleris llegó la respuesta del BCRA

"Claramente la intención de Finanzas es estirar vencimientos ya que según la normativa, los títulos elegidos tienen que tener duration entre 180 y 450 días. Una letra del Tesoro no es un instrumento de esterilización como una letra del BCRA, por lo cual el cambio de Leliq a Letra del Tesoro implica expansión de base monetaria por el desarme de pasivos remunerados", comentó.

Desde la Consultora 1816 manejan números similares respecto de los cálculos mencionados por Delphos y Furiase a la vez que remarcaron que "el swap de Leliq a títulos del Tesoro tiene un impacto más simbólico que macroeconómico ya que lo único que hace una operación así es eliminar al BCRA como intermediario entre las entidades financieras y el fisco", dijeron. 

Además agregaron que "el anuncio se da en un contexto en el que la dinámica fiscal viene mucho mejor de lo esperado en 2021. Tomando como corte de cierre de la semana pasada, el BCRA financió al Tesoro por apenas 0,6% del PBI, versus el 3,9% en el mismo periodo de 2020", 

Una jugada arriesgada

Hay cierta preocupación del impacto que esto pueda llegar a tener sobre la estabilidad del sistema financiero.

La experiencia pasada en Argentina de agregarle riesgo crediticio a la hoja de balance de los bancos no ha sido buena. En el 2001, cuando Argentina entró en default, terminó arrastrando al sistema financiero ya que los bancos tenían gran cantidad de riesgo crediticio soberano doméstico en sus carteras y con ello se comprometió la estabilidad del sistema financiero.

Sobre este punto, en la red social Twitter, Guido Sandleris, ex presidente del BCRA expresó su preocupación a la medida incentivada por el BCRA al remarcar los riesgos de agregarle riesgo crediticio soberano a la hoja de balance de los bancos y al sistema financiero.

"Después de la crisis del 2001 el BCRA estableció regulaciones que limitan fuertemente la exposición de los bancos al sector público (los bancos pueden tener poca deuda pública) y dividió al sistema bancario en dos segmentos, dólares y pesos, casi totalmente aislados. Limitar la exposición de los bancos al sector público tiene como objetivo impedir que un default del gobierno se convierta en una crisis bancaria. Con poca deuda pública en la cartera de los bancos, un default no representa una amenaza para los depósitos de la gente", explicó el ex presidente del BCRA en su red social Twitter.

Los bancos podrán computar como encajes los bonos del Tesoro a los que suscriban

el contexto

Esta medida se da en un contexto en el que el Tesoro busca mejorar su performance en el rolleo de deuda y de vencimientos abultados. Pasó un mayo desafiante y el Tesoro aprobó la prueba, sin embargo, los desafíos continúan, sobre todo en los meses de julio y agosto con vencimientos mayores a $420.000 millones cada mes.

Para entender el contexto de la medida, los analistas de 1816 remarcaron varios puntos interesantes en un informe enviado a sus clientes esta mañana.

Por un lado destacaron que vale la pena recordar que el Gobierno venía señalando su interés en que el stock de Leliq se vuelque a otros destinos. Además, desde la consultora señalaron que el anuncio se hace en la antesala de un periodo de tres meses desafiante para el mercado de pesos ya que el país sigue inmerso en la crisis sanitaria, con casos de Covid en máximos.

A su vez, remarcaron que a más tardar en julio, se definirán las alianzas y candidaturas para las elecciones y toda la política económica entrará en un modo electoral, lo cual también presionará sobre el déficit fiscal.

Por último, desde la compañía destacaron que los meses de junio a agosto, el Tesoro enfrentará vencimiento en pesos por $ 1,2 billones, concentrados en julio y agosto.

Para los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI), la medida busca cubrir la brecha financiera del Tesoro ya que hasta el momento, consiguió unos $ 198.277 millones de financiamiento en el mercado doméstico, pero se mantiene todavía por debajo del target lineal para cumplir las necesidades de financiamiento según el presupuesto, acumulando una brecha financiera a cubrir de $ 892.000 millones.

A su vez, desde PPI remarcaron los riesgos de la medida, en línea con lo alertado por Sandleris.

"Vemos que la nueva disposición trae dos riesgos importantes. Por un lado, implica que el sistema bancario queda expuesto a un riesgo soberano (mayor). Las carteras de los bancos sufren un cambio de calidad crediticia entre títulos del BCRA y el Tesoro. A su vez, significa un importante descalce de plazos con colocaciones a 30 días contra los 180 días de los bonos del Tesoro. En este sentido, la medida afecta contra la salud del sistema a cambio de un poco más de rendimiento, además de que no deja de ser una medida expansiva vía encaje", comentaron.

"Medida optativa"

Es importante recordar que se trata de una medida opcional y no obligatoria, por lo que al final de cuentas serán los propios bancos los que definan el grado de riesgo que le quieran asignar a sus carteras. Sin embargo, no deja de ser una avanzada sobre cuestiones que estaban establecidas por los últimos banqueros centrales de Argentina en los que buscaban aislar el riesgo crediticio soberano de la estabilidad del sistema financiero.

Desde Cohen señalaron que si bien es voluntaria y los bancos podrían aumentar su rentabilidad al cambiar las Leliq por un título público con mayor rendimiento, la medida también aumenta el riesgo dado que expone al sistema bancario al riesgo del sector público, a la vez que se trata de una política monetaria de índole expansiva.

"El impacto monetario de la medida es expansivo en el corto plazo aunque en el largo plazo puede no serlo, pues todo depende del déficit fiscal. Si no hay mayor déficit fiscal, el Tesoro podría financiarse más con el sector privado y menos con el BCRA, lo que haría que la medida sea monetariamente neutra. Para que haya mayor expansión se necesitaría mayor déficit fiscal. El riesgo de mayor expansión existe, porque disponiendo de mayor financiamiento podría haber tentación de gastar más", dijeron.

Por último, desde 1816 afirmaron que "el hecho de que las medidas tengan carácter voluntario es un aspecto positivo ante las alternativas que siempre se barajan de manera hipotética en el mercado".

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