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Pese a que el desempeño de las compañías se moderó durante 2026, las empresas argentinas tienen una mirada optimista sobre las perspectivas para la actividad el año que viene, según la 23ª edición de la encuesta anual sobre financiación e inversión realizada por EY Argentina y el IAEF. Pero un datp negativo es que la mayoría de las compañías continúa financiándose, principalmente, con recursos propios y sólo el 22,3% acude a bancos y entidades financieras locales.
La encuesta, que contó con la participación de más de 100 de las principales empresas del país, reflejó que el 67,8% de los que respondieron espera que sus ventas crezcan durante 2027, el 53% prevé una mejora de la rentabilidad y casi la mitad proyecta aumentar sus inversiones.
No obstante, el 50,8% señaló que sus ventas crecieron en 2026, por debajo del 62,5% registrado en el relevamiento anterior. Al mismo tiempo, el porcentaje que informó una caída avanzó del 21,4% al 32,2%.
La rentabilidad también mostró un resultado más heterogéneo: mejoró para el 32,2% de las empresas, se mantuvo sin cambios para el 30,5% y empeoró para el 33,9%. Un año antes, la mitad de las compañías había reportado una mejora.
Optimistas para 2027
Pese a esta desaceleración, las perspectivas para el próximo año son favorables. El 67,8% prevé un incremento de sus ventas, el 23,7% espera que se mantengan estables y sólo el 5,1% anticipa una caída.
En cuanto a la rentabilidad, el 53% espera una mejora durante 2027, mientras que el 36% proyecta que permanecerá sin cambios y apenas el 7% prevé un deterioro.
“Después de un 2025 de fuerte recuperación y frente a un escenario de desaceleración de la inflación y mayor calma cambiaria, este año el proceso de estabilización se mostró algo más heterogéneo, propio de una economía que todavía está acomodando sus precios relativos”, explicó Alejandro Kelman, socio de EY Argentina.
Según el ejecutivo, la resiliencia de las compañías se refleja en que la mayoría continúa invirtiendo y proyecta crecer durante el próximo año.
Las empresas prevén aumentar sus inversiones en 2027
La mejora de las expectativas también se trasladó a los planes de inversión. El 49,2% de las empresas proyecta incrementar sus desembolsos durante 2027, mientras que el 42,4% espera mantenerlos sin cambios. Sólo un 3,4% anticipa una reducción.
La mayor parte de esos recursos estará dirigida a ampliar o modernizar la capacidad productiva. El 70% de los planes se relaciona con activos fijos e incorporación de tecnología, frente al 55,2% del relevamiento previo.
Otro 18,6% estará destinado al fortalecimiento del capital de trabajo, mientras que las adquisiciones y las reestructuraciones representarán un 5,7% cada una.
Sin embargo, el crecimiento de la inversión no tendría un impacto equivalente sobre el empleo. El 67,8% de los empresarios considera que sus proyectos no modificarán la demanda de mano de obra directa y sólo el 27,1% espera incorporar trabajadores.
Además, el 44,1% de las empresas señaló que todavía puede incrementar sus ventas con su capacidad instalada y estructura actuales. Este dato sugiere que parte del crecimiento previsto podría ser absorbido sin necesidad de grandes ampliaciones iniciales.
El autofinanciamiento, la principal fuente
El optimismo empresarial contrasta con la escasa profundidad del financiamiento disponible. La autofinanciación explica el 31,4% de los recursos utilizados para llevar adelante proyectos, por encima del 27% que representaba en la encuesta anterior.
Los bancos y entidades financieras locales aparecen en segundo lugar, con una participación del 22,3%, prácticamente sin cambios frente al 22% registrado un año atrás.
El mercado de capitales, en tanto, sólo representa el 9,9% de las fuentes utilizadas, por debajo del 11% de 2025. Los aportes de las casas matrices alcanzan el 14,9%, los proveedores explican otro 9,9% y las entidades financieras del exterior aportan el 8,3%.
Natalia Rivero, gerente general de Ecogas, destacó en este contexto la importancia de que un país cuente con un mercado de capitales profundo, capaz de canalizar el ahorro hacia la inversión y ofrecer financiamiento de mayor plazo para proyectos productivos.
La escasa profundidad del mercado local restringe las alternativas disponibles para las compañías y aumenta su dependencia de los resultados propios, el crédito bancario de corto plazo o el respaldo de los accionistas.
La autofinanciación continúa así como el refugio natural de las empresas mientras termina de consolidarse la estabilidad macroeconómica.
Cautela para tomar deuda
La prudencia frente al endeudamiento también se observa en la evolución de las necesidades financieras. El 69,5% de las empresas indicó que sus requerimientos no registraron cambios respecto del año anterior.
Sólo un 15,3% respondió que sus necesidades aumentaron más de un 25%, mientras que otro 3,4% informó un crecimiento superior al 10%. En sentido contrario, un 11,9% señaló que se redujeron más de un 10%.
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