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Tras un mes de mayo con el dólar planchado, el economista Miguel Kiguel advirtió que el tipo de cambio oficial podría necesitar una corrección al alza, aunque descartó que eso implique necesariamente una “crisis”.

En algún momento necesitaríamos un tipo de cambio un poquito más alto”, afirmó Kiguel en una entrevista con el programa Tipos de Interés en Canal Hache.

El director de la consultora Econviews señaló que el Gobierno sostiene que el valor lo fijará el mercado, pero advirtió que hoy “no tenemos” un mercado “puro” por las restricciones todavía vigentes.

Para Kiguel, una corrección cambiaria no equivale a una debacle: “¿Hace falta una crisis para corregirlo? No. Hace falta que el tipo de cambio se mueva, y eso no significa crisis”.

Miguel Kiguel, director ejecutivo de Econviews
Miguel Kiguel, director ejecutivo de Econviews

La posición de Kiguel en el debate sobre el “dólar atrasado”

Ante la consulta sobre la narrativa del “dólar atrasado”, Kiguel planteó que el análisis depende del horizonte temporal. “Si uno piensa en la Argentina 2030, tendría que tener una moneda fuerte”, dijo.

El economista comparó la situación con Uruguay: “Es un país caro en dólares porque genera muchos dólares por turismo, papeleras y agro”. Y proyectó: “Argentina está llegando a un boom con minería, litio, cobre y Vaca Muerta”.

Sin embargo, distinguió el mediano del corto plazo. "No necesariamente tengo que ser caro hoy, porque necesito juntar reservas", explicó.

“Argentina no tiene muchas reservas. Está en un proceso donde tiene que acumular, quizás para llegar a 60.000 millones en 2030”, agregó.

En este sentido, Kiguel advirtió sobre el costo de un dólar bajo: “Si el dólar se percibe muy barato, lo que ganamos por minería lo perdemos por turismo o porque importamos más”. Y precisó: “Ya se está viendo qué sectores industriales sufren”.

El crawling peg de Caputo y la tablita de Martínez de Hoz

Kiguel trazó un paralelo entre el crawling peg del 2% mensual y la tablita de los 70 de Martínez de Hoz, aunque subrayó las diferencias clave. “Salió mejor porque había mejor política; se hizo con equilibrio fiscal”, sostuvo.

El economista reveló que participó de las reuniones previas al lanzamiento del plan económico de Javier Milei. “Cuando lanzó el plan llamó a varios economistas, entre los cuales estaba yo. Casi todos teníamos en mente que este plan iba a ser por unos meses y que después lo iban a flexibilizar", recordó.

Según Kiguel, el éxito inicial cambió la estrategia oficial: “Una vez que empezó a funcionar bien y la inflación cayó rápido, el Gobierno se convenció de que estaba bien”. Más tarde redujeron la tasa al 1% mensual, decisión que Kiguel cuestionó.

Para Kiguel, acumular reservas permitiría generar confianza y bajar el riesgo país, entre otros aspectos
Para Kiguel, acumular reservas permitiría generar confianza y bajar el riesgo país, entre otros aspectos

“Muchos de nosotros le dijimos: ‘Se están encorsetando de una forma muy fuerte’“, recordó. Y graficó la lógica detrás de la decisión: “Es lo típico que pasa con tipos de cambio fijo: una vez que empieza a andar uno no quiere salir porque no sabe a dónde va”.

Sobre la tablita de Martínez de Hoz, explicó que la inflación siempre corría por encima de la devaluación anunciada. “Al final, en el año 81, Sigaut quiso hacer una devaluación del 10%. Una vez que devaluás 10% rompiste la regla y se perdió totalmente el ancla”, detalló.

Aun así, reconoció que el programa actual superó en resultados a aquel experimento. “Claramente esto ha sido mucho más exitoso”, afirmó.

Sin riesgo de “megacrisis”, pero con inflación inercial

Kiguel descartó la posibilidad de una crisis financiera de gran escala. "El sistema bancario está mucho mejor regulado que en el pasado. Las dos crisis profundas en los últimos 60 años fueron la del 82 y la del 2001. Yo no veo nada de eso", aseguró.

“Si no tenés una vulnerabilidad grande en el sistema financiero, es raro que tengas una ‘megacrisis’. Podés tener turbulencia o una crisis de stop-and-go, pero no una financiera, que son las que realmente duelen", diferenció.

En cuanto a la inflación, evaluó el desempeño del plan: “Pasar del 25% al 4% fue veloz”. Pero señaló un piso difícil de perforar: “Ahora estamos en una inflación inercial de alrededor del 2,5%. No es tan fácil romper ese piso”.

La advertencia de Kiguel en medio de la suba del dólar: "No hay que tener..."
La advertencia de Kiguel en medio de la suba del dólar: "No hay que tener..."

El economista vinculó esa inercia con la dinámica cambiaria: “Ahora el tipo de cambio tiene que recuperar territorio y eso genera inercia. Seguiremos boyando en ese 2% por un tiempo”, proyectó.

Para explicar la inercia inflacionaria, Kiguel usó el ejemplo de las prepagas: “Todos los meses me manda la cuenta y me dice: sube 3,2% porque subió la inflación del mes pasado. Yo, como empresa, paso eso a precios, y después viene la gente y me pide aumento de sueldo. La inflación pasada te joroba el presente”.

A pesar de los desafíos, Kiguel se mostró optimista de cara al mediano plazo. "Tengo la expectativa de que Argentina llegue a una inflación normal".

Estimó una baja gradual de entre 4 y 8 puntos porcentuales por año, aunque advirtió que el año electoral podría generar presiones adicionales no por lo monetario, sino por la política.