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Mucho antes de que existieran las modernas carreteras de montaña, una obra de ingeniería logró abrirse paso entre cumbres, quebradas y pendientes extremas. En pleno corazón de los Andes, un ferrocarril centenario continúa sorprendiendo a viajeros de todo el mundo por un recorrido que combina historia, paisajes imponentes y alturas difíciles de imaginar.

Con más de 500 kilómetros de extensión, el Ferrocarril Central Andino une la costa peruana con las regiones montañosas del país a través de una ruta considerada entre las más espectaculares del planeta. A lo largo del trayecto, el convoy atraviesa 69 túneles y 58 puentes construidos en condiciones geográficas que representaron un enorme desafío para la ingeniería de finales del siglo XIX.

La obra ferroviaria que conquistó una de las cordilleras más difíciles del mundo

Con una duración cercana a las 14 horas entre Lima y Huancayo, el recorrido es una de las aventuras ferroviarias más extraordinarias que pueden realizarse en América del Sur.

La construcción de esta línea comenzó en la década de 1870 bajo la conducción del ingeniero polaco Ernesto Malinowski. Para superar los obstáculos naturales de la cordillera, el proyecto incorporó soluciones innovadoras para la época, incluyendo tramos en zigzag y complejos túneles diseñados para ganar altura de manera progresiva.

El tren llega hasta Galera, la estación ferroviaria más elevada de Sudamérica a casi 5000 metros de altura.
El tren llega hasta Galera, la estación ferroviaria más elevada de Sudamérica a casi 5000 metros de altura.Imagen creada con ChatGPT

Uno de los puntos más impresionantes del recorrido se encuentra en la estación Galera, ubicada a 4781 metros sobre el nivel del mar. Este lugar es reconocido como la estación ferroviaria más elevada de Sudamérica y figura entre las más altas del mundo.

Gracias a estas características, el tren de los Andes se convirtió en una referencia internacional para aficionados al ferrocarril y amantes de las grandes travesías.

Un viaje inolvidable entre paisajes extremos y desafíos de altura

Durante el recorrido, los pasajeros observan montañas nevadas, profundos valles y estructuras suspendidas sobre enormes desniveles. La experiencia está orientada principalmente a quienes buscan contemplar escenarios únicos y conocer el legado histórico de una de las obras ferroviarias más ambiciosas del continente.

Sin embargo, la altura también representa un desafío para los viajeros. Especialistas advierten que la disminución de oxígeno puede provocar síntomas asociados al mal de altura, por lo que se recomienda una adecuada preparación antes de emprender la travesía.

Para minimizar riesgos, el servicio dispone de asistencia médica, oxígeno a bordo y personal capacitado para responder ante cualquier eventualidad.