En momentos en que los medios de pago atraviesan un proceso de transformación empujados por la digitalización y los cambios de hábitos, la competencia por cuotas de mercado también se da por la mejor tecnología y los servicios.

En ese contexto, Getnet, la empresa de adquirencia de Grupo Santander líder en el mercado de Iberoamerica, pelea en la Argentina con competidores como Mercado Pago, Payway (Advent) y Fiserv. Con unos 50.000 comercios de clientes, apunta fuerte al negocio del sector pyme.

Juan Franco, el CEO global de Getnet, explicó en esta entrevista con El Cronista la estrategia a nivel mundial y cómo se inserta la Argentina en ese plan.

-¿Qué se viene en la industria de pagos a nivel global?

-Estamos entrando en una nueva etapa de la industria. Durante los próximos cinco años veremos pagos más rápidos, más inteligentes y prácticamente invisibles para el usuario. Pero lo más relevante no es el crecimiento en sí. Es que los pagos dejarán de ser un proceso aislado para convertirse en una capa integrada del comercio digital. La combinación de inteligencia artificial, pagos instantáneos y embedded finance redefinirá completamente la experiencia de compra. El mejor pago será aquel que prácticamente no se perciba, pero que funcione de forma inmediata, segura e invisible.

“A medida que aumente la estabilidad económica, esas fortalezas podrán traducirse en una mayor profundidad financiera y en más inversión de largo plazo”

-¿Para qué se preparan?

-Todavía se subestima el impacto que tendrá la inteligencia artificial en el comercio. Hasta ahora la IA ayudaba a las personas a tomar decisiones. Lo que viene es distinto: sistemas capaces de actuar dentro de parámetros definidos, recomendando productos, iniciando compras y optimizando pagos de manera autónoma. El gran desafío será construir confianza. Si los agentes digitales participan de las transacciones, necesitaremos nuevos mecanismos de autenticación, gobernanza y seguridad.

El mejor pago será aquel que prácticamente no se perciba, pero que funcione de forma inmediata, segura e invisible.

-¿Qué impacto concreto tiene ya la IA en el negocio de pagos, además del tecnológico?

-El impacto ya es completamente tangible. La IA mejora tasas de aprobación, optimiza rutas de procesamiento, reduce fraude y personaliza experiencias de pago en tiempo real. Por ejemplo, si un sistema detecta que un cliente utiliza habitualmente una billetera digital específica, puede priorizar automáticamente esa opción durante el checkout. También permite anticipar comportamientos de pago, reducir abandonos y mejorar procesos de cobranza recurrente. Por eso ya no hablamos solamente de eficiencia tecnológica. Hablamos de crecimiento, conversión y rentabilidad.

“En la Argentina la prioridad es seguir invirtiendo en tecnología que permita experiencias más simples, seguras y eficientes”.

-¿Qué señales observan en la Argentina sobre el consumo, este año y hacia adelante?

-La Argentina sigue siendo uno de los mercados más dinámicos de América latina desde el punto de vista de la adopción tecnológica. Más allá de los ciclos económicos, vemos una tendencia estructural muy clara: crecimiento de los pagos digitales, mayor utilización de canales móviles y una creciente preferencia por experiencias rápidas y sin fricción. Lo interesante es que el consumidor argentino suele adoptar nuevas soluciones con gran velocidad, algo que históricamente ha impulsado la innovación en el ecosistema financiero local.

-La Argentina fue pionera en QR interoperable y pagos digitales. ¿Cómo evalúa el grado de sofisticación del ecosistema local frente a la región?

-La Argentina tiene uno de los ecosistemas de pagos más sofisticados de la región. Cuando observamos experiencias exitosas como PIX en Brasil, Bizum en España o MB WAY en Portugal, vemos que la Argentina comparte muchos de los atributos que impulsan la adopción masiva: digitalización, interoperabilidad y consumidores abiertos a la innovación. La interoperabilidad QR fue un paso muy importante y demuestra la capacidad del país para desarrollar infraestructura moderna de pagos. De hecho, fuimos de los primeros en lanzar el QR para PCT.

-¿Cómo imagina que la experiencia de pago de un argentino promedio en un futuro cercano?

-Más simple, más rápida y menos visible. El usuario seguirá teniendo control, pero muchas decisiones ocurrirán automáticamente en segundo plano. Los pagos estarán integrados en aplicaciones, marketplaces y servicios digitales. Los pagos dejarán de ser un paso adicional para convertirse en una parte natural de la experiencia.

“Más allá de los ciclos económicos, en la Argentina vemos una tendencia estructural muy clara: crecimiento de los pagos digitales, mayor utilización de canales móviles y una creciente preferencia por experiencias rápidas y sin fricción”.

-¿Qué importancia tiene la Argentina dentro de la estrategia global de Getnet para América latina?

-La Argentina es un mercado estratégico por dos motivos. Por su tamaño y por su capacidad de innovación. Es un país que históricamente ha demostrado una gran velocidad de adopción tecnológica y donde muchas tendencias aparecen antes que en otros mercados de la región.

-Si tuviera que apostar por una tendencia que transformará los pagos en la Argentina ¿cuál sería? ¿Qué inversiones tienen previstas para el país?

-Sin duda, la convergencia entre IA y pagos, lo que ya empezamos a conocer como agentic commerce. Hasta ahora, la IA nos ayudaba a buscar información, comparar productos o recibir recomendaciones. El siguiente paso es mucho más transformador: agentes inteligentes capaces de tomar decisiones y ejecutar acciones en nombre de los usuarios dentro de parámetros previamente definidos. Esto supone un cambio profundo para toda la industria de pagos. Ya no basta con procesar una transacción, será necesario autenticar la intención, gestionar permisos, aplicar controles de seguridad, prevenir el fraude y garantizar que las operaciones iniciadas por agentes sean tan seguras y confiables como las realizadas por una persona. Por eso estamos trabajando activamente para construir la infraestructura que la haga posible. Estamos desarrollando capacidades que permitan a los agentes de IA interactuar de forma segura con los sistemas de pago existentes, manteniendo los mismos estándares de autenticación, cumplimiento normativo y monitorización que exige el ecosistema financiero. Además, estamos colaborando con actores clave de la industria para impulsar estándares que permitan validar la intención de compra y generar confianza en este nuevo modelo de comercio. En la Argentina la prioridad es seguir invirtiendo en tecnología que permita experiencias más simples, seguras y eficientes.

-¿Qué tiene que ocurrir para que la Argentina deje de ser vista como un mercado de alta adopción tecnológica pero baja escala financiera?

-La clave es la previsibilidad. La Argentina ya demostró que tiene talento, infraestructura y usuarios dispuestos a adoptar innovación. A medida que aumente la estabilidad económica, esas fortalezas podrán traducirse en una mayor profundidad financiera y en más inversión de largo plazo. A la vez, el país tiene la creatividad y velocidad de un laboratorio de innovación, pero al mismo tiempo ha alcanzado niveles de adopción digital que reflejan una creciente madurez del ecosistema.

-¿Cómo evalúa el contexto regulatorio en el país? ¿Hay temor de que pueda revertirse este ambiente actual?

-La regulación es fundamental para generar confianza y atraer inversión. Lo importante es contar con reglas claras, previsibles y consistentes en el tiempo. Cuando existe ese marco, las empresas pueden invertir, desarrollar tecnología y generar más competencia. La colaboración entre reguladores, entidades financieras y empresas tecnológicas seguirá siendo clave para el crecimiento del ecosistema.