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Las acciones argentinas operan en alza luego de que la inflación de Estados Unidos se desacelerara más de lo esperado en junio, un dato que mejora las perspectivas para la Reserva Federal. Sin embargo, el repunte del petróleo por la nueva escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán limita el optimismo. En el plano local, los inversores ya miran el dato de inflación del INDEC y la licitación del Tesoro del miércoles, en la que debutará el Bonar 2029.

La plaza local replica el mejor humor de los mercados internacionales. El S&P Merval avanza 0,7%, impulsado por bancos y empresas de servicios públicos, luego de que Estados Unidos informara que la inflación anual se desaceleró al 3,5% en junio, por debajo del 3,8% que esperaba el mercado y del 4,2% registrado en mayo. El índice mensual, incluso, mostró una caída del 0,4%, la mayor desde 2020.

El dato alimentó la expectativa de que la Reserva Federal no tenga necesidad de endurecer aún más su política monetaria, un escenario que suele favorecer a los mercados emergentes y a los activos de riesgo.

En ese contexto, las acciones líderes argentinas operan con mayoría de subas. Metrogas gana 3,9%, Grupo Supervielle avanza 3,4%, BBVA sube 2,5%, Edenor 2,1% y Grupo Galicia 1,9%. Entre las pocas bajas aparecen Aluar (-0,4%) y BYMA (-0,2%).

En Wall Street, los ADR argentinos también muestran un tono positivo. Edenor lidera con una suba cercana al 3%, seguida por Grupo Supervielle (+2,6%), Banco Macro (+2%), BBVA Argentina (+1,9%), Grupo Galicia (+1,9%) y Loma Negra (+1,9%), mientras que YPF avanza 0,4%.

En renta fija, los bonos soberanos operan con movimientos acotados. Los Globales muestran leves avances de hasta 0,2%, mientras que los Bonares exhiben variaciones mixtas tras el pago de los cupones y en la previa de una nueva colocación del Tesoro.

El riesgo país vuelve a mostrar una leve presión alcista. El índice elaborado por JP Morgan sube 6 puntos, hasta los 411 puntos básicos, luego de haber cerrado el lunes en 405. Si bien el indicador continúa cerca de los niveles más bajos desde 2018, el mercado sigue atento a su evolución, ya que será uno de los termómetros para medir si el renovado interés por la deuda argentina logra sostenerse en un escenario marcado por la incertidumbre internacional y por una semana cargada de definiciones económicas.

El petróleo pone un límite al entusiasmo

Si bien la inflación estadounidense dio una señal positiva para los mercados, el frente geopolítico sigue siendo un foco de preocupación.

La nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán volvió a impulsar el precio del petróleo, luego de que crecieran las dudas sobre el abastecimiento mundial por las tensiones en torno al estrecho de Ormuz. El Brent volvió a ubicarse cerca de los u$s 87 por barril, un nivel que favorece a las compañías energéticas, pero que también podría trasladarse nuevamente a la inflación en los próximos meses.

Esa combinación explica por qué las petroleras mantienen un buen desempeño, aunque el resto de los mercados todavía evita un rally más marcado.

La City ya mira el IPC y la licitación

Superado el dato de inflación de Estados Unidos, el foco vuelve a concentrarse en la agenda local.

Este martes, el INDEC publicará el índice de precios al consumidor de junio, un dato clave para evaluar si continúa el proceso de desaceleración de la inflación.

Un día después llegará otra prueba importante: la primera licitación de deuda de julio, en la que el Tesoro estrenará el Bonar 2029. El resultado permitirá medir el apetito de los inversores por la deuda soberana luego del pago de los cupones de los Globales y en un contexto en el que el riesgo país permanece cerca de sus niveles más bajos de los últimos años.

Con el alivio que trajo el dato de inflación de Estados Unidos, pero con un petróleo que vuelve a generar incertidumbre, los inversores seguirán de cerca si la agenda local logra sostener el renovado interés por los activos argentinos.