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Tras meses de relativa calma, el mercado cambiario viene mostrando signos de reactivación en junio, con una leve suba del dólar, acompañada por el desplazamiento de los financieros esta última semana.

Para el economista Fernando Marull, esto responde a un “acomodamiento” natural frente a las expectativas del segundo semestre. Explicó que el valor del dólar actual todavía está atrasado con respecto a la inflación y aseguró que debería estar cerca del valor de la banda superior.

Además, el especialista destacó que hubo una reactivación de la demanda, algo que impactó en el valor de la divisa. “No estaba dormida, estaba muerta y ahora dio señales de vida”, sostuvo.

La banda superior como referencia: a cuánto debería llegar el dólar

Para Marull, existe un dato técnico y simbólico que marca el verdadero atraso de la divisa. Al analizar la evolución de los precios versus el tipo de cambio, destacó que el dólar perdió terreno significativamente en los últimos meses.

“La banda superior es lo que te dice qué es lo que debería valer el dólar ajustado por inflación. O sea, $ 1800“, afirmó el economista en diálogo con Ahora Play. Si bien aclaró que se trata de un “dato simbólico” y no necesariamente un valor al que la cotización saltará de forma inmediata, sirve para ilustrar que el dólar perdió 16 puntos contra la inflación recientemente.

No lo van a decir obviamente, pero me parece que si sube lo van a ir acompañando. Devaluación de un día para otro no, pero sí acompañándolo”, expresó con respecto al accionar del Gobierno. “Con muletas. Claro, que no acelere mucho, se frena un poquito, no se trasladó a inflación, después vendrá otra suba, no se traslada... Y así. Me parece que es quirúrgico esto", agregó.

Incluso, proyectando hacia adelante, Marull estimó que esa referencia teórica de la banda superior se ubicará en los $ 2400 para el próximo año.

Por qué despertó el dólar en junio

Según el analista, el movimiento de las últimas semanas, que llevó al MEP a la zona de $ 1480 y al Contado con Liquidación (CCL) por encima de los $ 1550, se explica, principalmente, por un cambio en la dinámica de la demanda.

Para Marull, la demanda de divisas, tanto de ahorristas como para importaciones, estaba “muerta” y comenzó a dar señales de vida. Por otra parte,tras la baja de tasas de interés, el incentivo de quedarse en pesos se diluyó. “Cuando te convence un 1.8% mensual, pero ves que un movimiento del dólar te come esa tasa en tres semanas, la gente deja de renovar plazos fijos y busca dolarizarse”, explicó.

Bajo su mirada, también influyó el "fixing" de los bonos dolar linked, que definió pagos del Gobierno por unos u$s 2000 millones, generando volatilidad previa en las cotizaciones.

El impacto en precios y competitividad

A pesar de la suba de casi el 5% en junio, Marull mantiene una visión optimista respecto a la inflación. En su monitoreo semanal, aseguró que la suba del dólar no se trasladó a las góndolas, manteniendo su proyección de 1.9% para el IPC de junio.

“Hace ocho meses que el dólar no paraba de bajar y la inflación no paraba de subir. No es todo tan lineal”, argumentó.

Para el economista, el objetivo del Ejecutivo es que el dólar no llegue “tan bajo” al período electoral y se mantenga en niveles que no queden tan distantes de esa banda superior que hoy marca el ritmo de la inflación