En esta noticia
- El mercado espera una nueva mejora de rating
- La gran pregunta: ¿Argentina volverá a emitir deuda?
- El riesgo político ya se trasladó a 2027
- La preocupación por el conurbano
- Cautela con los activos en pesos
- Los corporativos pierden atractivo relativo
- La Provincia de Buenos Aires gana protagonismo
- Una nueva etapa para el trade argentino
La Argentina sostiene el interés entre los grandes inversores internacionales, aunque el entusiasmo ya no es suficiente para impulsar una nueva etapa de subas en los activos financieros.
Tras una serie de reuniones mantenidas la semana pasada con fondos institucionales en Londres, el equipo de Research y Strategy de Banco Galicia detectó un sentimiento constructivo hacia el país, pero también una creciente demanda de señales concretas antes de aumentar posiciones.
El diagnóstico de los inversores es que el ajuste fiscal, la desaceleración de la inflación y la reciente acumulación de reservas por parte del Banco Central (BCRA) mejoraron sustancialmente la percepción sobre la economía argentina.
Sin embargo, la tesis de inversión evolucionó. Si durante 2024 y 2025 la discusión giraba en torno a la capacidad del Gobierno para estabilizar la macroeconomía, hoy la atención se concentra en cuestiones más complejas como el acceso al financiamiento internacional, las calificaciones crediticias y el escenario político hacia 2027.
Según las conclusiones del viaje, existe consenso respecto de que el proceso desinflacionario continuará durante los próximos meses, aunque a una velocidad más moderada que la observada durante la primera etapa de la gestión Milei.

Esa percepción refleja que los inversores ya descuentan buena parte del éxito inicial del programa económico y buscan nuevos catalizadores para justificar una compresión adicional del riesgo argentino.
El mercado espera una nueva mejora de rating
Uno de los aspectos más repetidos durante las reuniones fue la situación de los bonos soberanos en dólares. Los inversores consideran que actualmente las posiciones se encuentran en una etapa “de espera”, a la expectativa de un evento que permita destrabar una nueva ola compradora.
Tras la reciente mejora de calificación otorgada por Fitch, varios participantes del mercado comenzaron a especular con que alguna de las otras grandes agencias calificadoras (Moody’s o S&P) podría seguir el mismo camino. Para muchos fondos europeos, especialmente aquellos con mandatos de inversión más restrictivos, un upgrade adicional sería un requisito fundamental para incorporar deuda argentina en sus carteras.
La importancia de este punto va más allá de una cuestión reputacional. Un cambio de calificación podría abrir la puerta a una nueva fuente de demanda institucional que actualmente permanece al margen, generando un flujo potencial de capitales hacia los bonos soberanos argentinos.
La gran pregunta: ¿Argentina volverá a emitir deuda?
El acceso a los mercados internacionales apareció como otra de las principales preocupaciones de los inversores. De acuerdo con Galicia, la posibilidad de que el Gobierno concrete una emisión soberana durante este año fue una consulta recurrente en prácticamente todas las reuniones.
La relevancia de este tema radica en que una colocación exitosa sería interpretada como una validación internacional del proceso de normalización financiera.
Más allá de la necesidad o no de financiamiento, una reapertura efectiva del mercado voluntario de deuda representaría una señal contundente de confianza por parte de los inversores globales.
El riesgo político ya se trasladó a 2027
Otro cambio significativo detectado en Londres es que la discusión política comenzó a desplazarse desde la coyuntura inmediata hacia el escenario electoral presidencial de 2027.
Según el informe, la conformación de la oposición y la definición de posibles candidatos ya forman parte central de la evaluación que realizan los fondos sobre Argentina.
La incertidumbre respecto de quiénes podrían competir por el poder dentro de dos años aparece como uno de los principales factores de riesgo para las posiciones de largo plazo.

Incluso algunos inversores con baja exposición a bonos soberanos en dólares consideran que el próximo año podría ofrecer oportunidades de entrada más atractivas, anticipando una mayor volatilidad asociada al ciclo electoral.
En otras palabras, el mercado ya comenzó a descontar que la sostenibilidad política del programa económico será tan importante como sus resultados macroeconómicos.
La preocupación por el conurbano
Dentro de las conversaciones también surgió una inquietud vinculada a la economía real. Los fondos manifestaron preocupación por la falta de dinamismo en el conurbano bonaerense, particularmente en actividades relacionadas con la industria y la construcción.
La lectura detrás de este fenómeno es esencialmente política. Los inversores consideran que la evolución de esos sectores tendrá una incidencia directa sobre el humor social y, en consecuencia, sobre el nivel de apoyo que pueda mantener el oficialismo en los próximos años.
Cautela con los activos en pesos
En el mercado de deuda en moneda local también predomina una actitud más prudente. Según el relevamiento realizado por Galicia, los inversores siguen de cerca la evolución del tipo de cambio y observan con atención el segundo semestre, período en el que tradicionalmente disminuye el ingreso estacional de divisas provenientes del sector agroexportador.
A ello se suma la posibilidad de mayores ruidos políticos, factores que podrían generar mejores puntos de entrada para quienes actualmente mantienen posiciones reducidas en instrumentos denominados en pesos.
Los corporativos pierden atractivo relativo
En contraste con el optimismo que aún generan algunos bonos soberanos, el crédito corporativo argentino no aparece entre las preferencias de los grandes fondos internacionales. La mayoría de los participantes consultados considera que actualmente existen oportunidades con mejor relación riesgo-retorno en otras geografías emergentes.
Este diagnóstico refleja que, si bien la percepción sobre Argentina mejoró significativamente, los inversores continúan comparando sus activos con alternativas globales y no observan un valor relativo suficientemente atractivo en gran parte del universo corporativo local.
La Provincia de Buenos Aires gana protagonismo
Un dato llamativo del informe es que varios inversores mencionaron a la Provincia de Buenos Aires como una alternativa para mantener exposición al riesgo argentino.
La referencia sugiere que algunos fondos encuentran valor en determinados instrumentos provinciales como forma de diversificar la exposición frente a los soberanos nacionales, sin abandonar completamente la apuesta por una mejora estructural del país.
Una nueva etapa para el trade argentino
El relevamiento realizado en Londres deja una conclusión clara. La comunidad financiera internacional ya no debate si Argentina logró estabilizar parte de su macroeconomía. Ese proceso es ampliamente reconocido. La discusión ahora gira alrededor de la capacidad del país para consolidar ese avance, recuperar acceso al financiamiento internacional y atravesar sin sobresaltos el ciclo político que desembocará en las elecciones presidenciales de 2027.
Para los grandes fondos globales, la historia argentina sigue siendo atractiva. Pero después del fuerte rally de los últimos meses, el mercado exige pruebas adicionales antes de dar el siguiente paso.
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