Financial TimesExclusivo Members

La nueva era del shale en Estados Unidos depara aumentos del precio del petróleo

La reciente ola de fusiones y adquisiciones aumentó la concentración del sector, con un grupo de grandes players que cotizan en Bolsa acaparando la producción.

El sector del shale oil estadounidense ha entrado (una vez más) en una nueva era. La ola de fusiones y adquisiciones que atraviesa el sector (la operación Diamondback-Endeavor de la semana pasada elevó el valor de la bonanza a unos u$s 180.000 millones) ha transformado por completo la industria.

Este nuevo sector, más maduro, es distinto del anterior. Se ha pasado de un mosaico de miles de pequeños perforadores a otro en el que un puñado de grandes empresas que cotizan en Bolsa llevan la voz cantante.

Es una buena noticia para los accionistas de estos titanes del shale estadounidense, que darán prioridad a la generación de beneficios para los inversores. Pero no lo es tanto para los consumidores, que probablemente sufrirán una suba de precios en los próximos años.

¿Se termina 'la revolución del shale' en Estados Unidos? Qué consecuencias puede tener para el resto del mundo

Esto se debe a que el sector del shale ya no acudirá al rescate con nuevas campañas de perforación cuando suban los precios. La era en la que Estados Unidos era el principal productor mundial -un papel que ya había disminuido- ha llegado oficialmente a su fin.

"No hay forma de que el número de plataformas estadounidenses aumente tras la reciente ola de consolidación", me dijo Conrad Gibbins, codirector del negocio de upstream en las Américas de Jefferies. "Eso apunta a una cosa: nos encaminamos hacia precios del petróleo más altos. No es cuestión de si lo harán, sino de cuándo".

En su apogeo, hace aproximadamente una década, la capacidad del shale para aumentar rápidamente la producción significaba que, a medida que subían los precios, un grupo de perforadores desde Texas a Dakota del Norte podía abrir las canillas para aprovechar las subas de precios. Su rápido crecimiento calmó los altos precios -para disgusto de la OPEP y de sus propios inversores.

En los últimos cinco años, la insistencia de Wall Street en priorizar la rentabilidad sobre el crecimiento hizo que los grandes operadores que cotizan en Bolsa hayan dejado de concentrarse en perforar el siguiente pozo para volver a inyectar liquidez a los accionistas.

Pero los operadores privados, libres de las exigencias de dividendos y recompras, han mantenido la antorcha encendida y las plataformas en funcionamiento.

En la Cuenca Pérmica (por lejos el yacimiento petrolífero más prolífico de EE.UU.), entre principios de 2021 y finales del año pasado, los mayores operadores privados -Endeavor, Mewbourne y CrownRock - duplicaron su producción, mientras que los operadores públicos aumentaron la producción anual en porcentajes de un solo dígito.

Los grupos privados aceleraron drásticamente la perforación cuando los precios subieron tras la invasión rusa de Ucrania, lo que contribuyó a mantener los precios bajo control incluso cuando sus contrapartes que cotizan en Bolsa se desentendieron ante los llamamientos del presidente Joe Biden para que se perforara más.

La megafusión entre ExxonMobil y Pioneer podría abrir una "nueva era" para el shale

El año pasado, la producción estadounidense de petróleo aumentó en 850.000 barriles de petróleo equivalente (boe, por sus siglas en inglés) al día, según Wood Mackenzie, lo que contribuyó a contener los precios incluso en medio de los drásticos recortes de la OPEP. Los analistas no esperan que se repita ese volumen de crecimiento, ya que las empresas sólo añadirán 150.000 boe/d este año.

Como ejemplo del cambio que se está produciendo en el sector del shale, del trío de grandes empresas privadas de la Cuenta Pérmica, Endeavor y CrownRock, pronto estarán en manos de grandes y disciplinadas empresas cotizadas con poca intención de derrochar en crecimiento, independientemente de lo que hagan los precios. De hecho, Diamondback dejó claro la semana pasada que retiraría plataformas del yacimiento, al tiempo que esbozaba planes de crecimiento muy inferiores a los que Endeavor ha perseguido en los últimos años.

"Los grupos privados [de exploración y producción] eran los últimos vectores que quedaban de esa época de ciclos de auge y caída muy cíclicos en cuanto a los precios", afirmó Matthew Bernstein, analista principal de la consultora Rystad Energy.

Warren Buffett movió sus fichas y sigue el boom del M&A en el shale de los EE.UU.

"Estos son operadores que realmente han estado impulsando gran parte del crecimiento de la producción y ejecutando estos programas de crecimiento mucho más ambiciosos que sus contrapartes públicas desde 2019, cuando entró en vigor la disciplina de capital... ahora estás poniendo estos activos en un programa mucho más disciplinado de capital", agregó Bernstein.

Algunas estadísticas (cortesía de Wood Mackenzie):

  • Diez empresas controlarán ahora más de 6,4 millones de boe/d de los 12,1 millones de boe/d de producción total de la Cuenca Pérmica.
  • Seis de ellas producirán más de 700.000 boe/d cada una, más que algunos países miembros de la OPEP.
  • En la subcuenca de Midland, que constituye la parte oriental de la Cuenca Pérmica (y es bastante más codiciada que la de Delaware, en el otro lado), ExxonMobil y Diamondback controlarán aproximadamente el 50% de la superficie.

"No veo indicios de que las empresas intenten competir por el crecimiento de la producción ni nada parecido", afirma Alex Beeker, director de investigación de Wood Mackenzie. "El pago a los accionistas y las distribuciones siguen siendo la prioridad, y no veo que eso vaya a cambiar en un futuro próximo".

Lo malo de todo esto es que, cuando los precios suban en los próximos meses y años, el sector del shale estadounidense dejará de actuar como válvula de seguridad para los consumidores mundiales. El país seguirá siendo el principal actor mundial -y la Cuenca Pérmica seguirá creciendo-, pero no acudirá al rescate cuando suban los precios.

"La nueva Cuenca Pérmica es menos volátil, lo que significa un nivel de actividad más estable", afirma Dan Pickering, de Pickering Energy Partners.

"Si Exxon, Chevron, Oxy, Diamondback, etc. van a tener un programa de simplemente explotar y ejecutar, es menos probable que aceleren cuando los precios son altos, es menos probable que se ralenticen cuando los precios son bajos, y eso se traduce en que la OPEP es más importante", concluyó Pickering.

Temas relacionados
Más noticias de Shale oil

Las más leídas de Financial Times

Destacadas de hoy

Noticias de tu interés

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.