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El sector hidrocarburífero argentino aseguró en julio de 2026 una tendencia que viene sosteniendo desde hace varios meses. Según datos de la Secretaría de Energía relevados por Qualy Consultora, la Cuenca Neuquina, corazón de Vaca Muerta, concentró el 77,5% de la producción de petróleo del país en el acumulado anual y el 74,9% de la de gas. Ninguna otra cuenca se acerca a ese volumen. El Golfo San Jorge quedó en el segundo lugar del petróleo con 19,2%, mientras que en gas la Cuenca Austral ocupó el segundo puesto con 17,5%.
Niveles históricos de extracción en Vaca Muerta
El informe de Qualy Consultora explicó que el sector continúa consolidando una fuerte tendencia expansiva y que alcanza de manera sostenida niveles históricos de extracción gracias a la alta productividad de los yacimientos no convencionales. Ese crecimiento sostenido, señala el reporte, está afianzando el perfil netamente exportador de la industria.
El resumen sectorial del mismo informe describe al polo hidrocarburífero como uno de los pocos motores de la economía que rompe techos de extracción e impulsa megaproyectos, en un contexto en el que otros sectores como la industria, la construcción y el comercio minorista todavía no logran romper la inercia recesiva. Junto con la agroindustria, el sector energético ya es el principal sostén del impulso exportador, aunque el propio informe advirtió que ese derrame externo todavía no logra reactivar los motores internos de la economía.

De la extracción al transporte, el salto que viene
El dato que cambia la escala del sector, según el informe de Qualy, son los avances clave como el lanzamiento de licitaciones internacionales para el aprovisionamiento de caños destinados a los futuros megaproyectos de transporte de GNL. El desarrollo de esas obras, de una envergadura logística y fabril sin precedentes en el país, muestra que el foco de la industria ya se amplía más allá de la extracción en los yacimientos.
Esa ampliación de objetivos es la que explica el giro que empieza a asomar en el sector. Después de años concentrados en maximizar la extracción dentro de la Cuenca Neuquina, la prioridad pasa ahora por construir los canales necesarios para monetizar esos recursos y competir a gran escala en los mercados energéticos globales, tal como lo plantea el propio reporte. Así, Vaca Muerta ya demostró que puede producir a niveles récord, lo que falta es poder extraer y transportar petróleo y ese gas del país en volúmenes acordes a esa producción.

Vaca Muerta, más allá de Neuquén
Las rocas de la formación se extienden también por Río Negro, Mendoza y La Pampa, aunque el desarrollo masivo sigue concentrado casi por completo en territorio neuquino. Río Negro ya suma producción en expansión, Mendoza avanza con sísmica 3D y pozos piloto, y La Pampa tiene continuidad geológica con la formación pero todavía no registra desarrollo comercial.
Según los últimos datos del Capítulo IV de la Secretaría de Energía, durante junio el shale de la Cuenca Neuquina produjo alrededor de 630.000 barriles diarios de petróleo y casi 90 millones de m2 diarios de gas.
Sobre unos 30.000 km2 de superficie, el área efectivamente explotada se estima todavía en el orden del 5% al 10%, lo que implica que más del 90% de la formación continúa sin desarrollo masivo.
Vaca Muerta ya cambió la matriz energética argentina utilizando apenas una fracción de su superficie total. Además, su producción actual es enorme, pero su potencial de desarrollo todavía es mucho mayor. Ahora, ese potencial se expande a provincias vecinas a Neuquén.
Datos para entender cuánto produce Vaca Muerta
La producción total de petróleo subió 0,1% en el mes, 12,1% en la comparación interanual, 16,5% en el acumulado del año y 40,7% contra el mismo período de hace dos años. Por lo tanto, el motor de ese crecimiento es exclusivamente no convencional. La producción de petróleo no convencional avanzó 1,8% mensual, 26,4% interanual, 33,6% en lo que va del año y 67,3% contra dos años atrás. El petróleo convencional, en cambio, sigue en retroceso, con una caída de 3,7% mensual, 11,6% interanual, 8,9% en el acumulado anual y 11,6% contra dos años atrás.
En gas la dinámica es más pareja, pero la tendencia es similar, ya que la producción total cayó 1,1% en el mes, aunque acumula una suba de 0,7% en el año. El no convencional creció 7,5% en el acumulado anual y 13% contra dos años atrás, mientras que el convencional retrocedió 11% en el año y 8,2% en la comparación a dos años. El contraste confirma que todo el dinamismo del sector pasa por los yacimientos no convencionales de Vaca Muerta y que las cuencas tradicionales siguen perdiendo peso relativo.
Los balances de YPF y Pampa Energía confirman la tendencia
El informe de resultados de balances del segundo trimestre de 2026 que releva Qualy Consultora indicó que YPF cerró el trimestre con el mejor EBITDA ajustado de su historia y el apalancamiento más bajo en 11 años, traccionado por un crecimiento del 47% en la producción de shale oil, que ya representa el 80% del total de la producción de la compañía, y con refinerías operando al 104%. Los ingresos de la petrolera estatal treparon a u$s 6.574 millones, un 42% más que un año atrás, y el resultado operativo (EBITDA) subió 149% interanual hasta u$s 2.804 millones.
Pampa Energía también registró resultados récord en el trimestre, con ingresos de u$s 746 millones (53% más interanual) y un EBITDA de u$s 415 millones (75% más interanual). El informe atribuye esa mejora al fuerte crecimiento de la producción en Rincón de Aranda, dentro de Vaca Muerta, a una mayor eficiencia en la integración de sus negocios y a la mejora de márgenes derivada de la desregulación eléctrica. La compañía además destacó su estrategia de cobertura de precios para asegurar la rentabilidad futura de su producción de crudo frente a la volatilidad de los mercados internacionales.
Vaca Muerta, el principal activo exportador del país
Con el 77,5% del petróleo y el 74,9% del gas del país concentrados en la Cuenca Neuquina, Vaca Muerta dejó de ser un proyecto de desarrollo para convertirse en el principal activo productivo de la Argentina. El crecimiento del no convencional, sostenido mes a mes, contrasta con el achicamiento de las cuencas convencionales y confirma que el mapa energético argentino ya tiene un centro claro.
Lo que falta es ver si la infraestructura de transporte y exportación logra crecer al mismo ritmo que la producción. Los megaproyectos de GNL en licitación y las inversiones que YPF y Pampa Energía vienen anunciando sugieren que la etapa que se abre es la de construir la logística necesaria para que esos recursos lleguen a los mercados internacionales.
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