

La inflación de agosto fue de 1,7%, el dólar oficial cerró septiembre en torno a los $ 1540 y el Gobierno volvió a mostrar superávit fiscal. Es la cara ordenada de la macroeconomía, la que valoran los mercados y buena parte de la opinión pública. Pero los últimos datos de actividad mostraron algo distinto.
Ese es el diagnóstico central de Qualy. En un informe de 40 páginas, la consultora sostiene que la economía “está volando” con un sólo motor: las exportaciones. Mientras tanto, el consumo y la inversión pierden impulso. De cara a un año electoral, además, plantea que la estrategia hoy es “esperar y ver”, pero sin quedarse quieto.
Un sólo motor y el resto en caída
Según datos del INDEC, el PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre frente al primero. El consumo privado bajó 2,4% y la inversión, 0,8%. Entre los grandes componentes del PBI, solo crecieron las exportaciones: 2,5%. Frente a un año atrás, el PBI todavía avanza 2%.
El último dato disponible de actividad corresponde a julio: el EMAE cayó 2,9% frente a junio. Es la mayor baja mensual desde abril de 2020, en plena cuarentena. Contra julio de 2025, la caída fue de 1,4%, con el comercio (-5,1%) y la industria (-4,6%) a la cabeza. Entre los dos restaron 1,3 puntos al índice general.
En contraste, hubo crecimiento récord en pesca (424,5%) y la minería ligada al petróleo y el gas (8,4%). Para Qualy, ese es el problema de fondo: los sectores que suben tienen poca conexión con el empleo masivo, y los que caen son los que más trabajadores ocupan.

El mercado laboral lo refleja. La desocupación llegó a 7,9% en el segundo trimestre, 0,3 puntos más que un año atrás, aunque el INDEC aclaró que esa diferencia no es estadísticamente significativa. Según Qualy, subió sobre todo porque más personas salieron a buscar empleo para sostener el ingreso del hogar. Y los nuevos puestos son, en su mayoría, informales.
Un consumo en “modo defensivo”
El informe habla de un consumo masivo en “modo defensivo”. Las ventas en supermercados cayeron 2,1% interanual en julio, según el INDEC, y acumulan una baja de 2,7% en lo que va del año.
Los hogares priorizan lo básico y buscan opciones más baratas. El consumo de carne vacuna llegó a 46,75 kilos por habitante al año, un mínimo, y cayó 8,44%. La carne de cerdo, en cambio, tocó un récord de 20,13 kilos. En lácteos, el volumen se recuperó, pero con más leche en sachet y menos yogures funcionales.
El crédito tampoco ayuda. La tasa de los préstamos bancarios ronda el 62,9% anual y, descontada la inflación esperada, la tasa real llega a 34,3%. Con una mora elevada, los bancos prestan con cautela y las familias piden menos. El resultado, dice Qualy, es una intermediación financiera limitada al corto plazo.
Por qué el escenario se extiende hasta 2027
Qualy describe a un gobierno con más objetivos que herramientas. Según el informe, defender el superávit fiscal, los precios y el dólar implica una actividad tibia, justo cuando se acelera el calendario electoral. A eso se suma el riesgo país, que pasó de un piso cercano a los 400 puntos en julio a 609 en septiembre.
También pesa la incertidumbre externa: las elecciones en Brasil con el balotaje entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, y las legislativas de Estados Unidos en noviembre. Ante la posibilidad de que en 2027 cambie la orientación económica, el análisis prevé que la “economía de bajas revoluciones” seguirá siendo el escenario más probable, al menos hasta el segundo trimestre de 2027.
Además, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), publicado por el Banco Central (BCRA) esta semana, prevé un IPC de 1,9% para septiembre, ajustando levemente al alza su proyección para el último tramo del año, con una inflación acumulada del 30%.
Sin embargo, el Gobierno ve un panorama distinto. Economía proyecta un crecimiento promedio de 3% para 2026. Y el INDEC marca que la tendencia de fondo del PBI, una medida que suaviza los saltos de cada trimestre, todavía sube: 0,8% en el segundo trimestre.
El humor social también aparece en el informe. El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Di Tella cayó 5,9% en septiembre, hasta 1,94 puntos de 5, e igualó el nivel más bajo de la gestión. Poliarquía ubicó la aprobación de Javier Milei en 42%, con una evaluación económica negativa que subió a 52%.

Hay una señal más matizada. El Índice de Confianza del Consumidor subió 2,37% en septiembre, hasta 41,18 puntos. Mejoraron los hogares de menores ingresos (+12,33%), pero cayeron los de mayores ingresos (-4,07%) y la Ciudad de Buenos Aires (-6,78%). Para Qualy, es un cuadro de expectativas que se recuperan de manera despareja.
Además, hay un factor para seguir de cerca. Según el informe, desde la salida del cepo, en abril de 2025, los ahorristas compraron más de u$s 51.000 millones, más que todo el stock de reservas. Esa demanda de dólares puede acelerarse de cara a las presidenciales y, de acuerdo a la consultora, podría estrechar el margen del programa financiero del Gobierno.
Un mundo con petróleo caro y tasas más altas
El contexto internacional juega en dos sentidos. Por un lado, el Brent ronda los u$s 104, cerca de 20% más que un mes atrás, por las tensiones en el estrecho de Ormuz. Como la Argentina es hoy exportadora neta de energía gracias a Vaca Muerta, el crudo caro mejora el valor de sus exportaciones.
Por otro lado, la Reserva Federal subió la tasa 25 puntos básicos, hasta 3,75% - 4%, por primera vez desde 2023. Según Qualy, eso mantiene el costo de la deuda en el mercado voluntario en torno al 9% anual. Es una de las razones por las que el riesgo país volvió a superar los 600 puntos.
El desafío de sostener el superávit
El superávit primario, que es el resultado antes de pagar intereses, acumula 1,1% del PBI entre enero y agosto. La meta acordada con el FMI para el año es de 1,4%. El propio Presupuesto 2027 prevé cerrar 2026 en 1,3%.
Quedan cuatro meses, y Qualy recuerda que diciembre cerró en rojo en 2024 y 2025 por el pago de aguinaldos. Además, la mejora respondió principalmente a las retenciones, un ingreso volátil que depende de los precios y de la cosecha. El IVA, en cambio, siguió cayendo en términos reales.
Cuatro ejes clave para las empresas
Para las empresas, el informe propone cuatro ejes. Defender los márgenes con control de costos y renegociación de contratos. Cuidar la caja y evitar compromisos financieros largos. Prepararse para saltos bruscos del dólar y las tasas. Y buscar oportunidades en los sectores exportadores.
El golpe, aclara, no es parejo. Las pymes tienen menos poder de negociación con proveedores y clientes. Las grandes empresas que cotizan en bolsa, en cambio, mejoraron su rentabilidad promedio, sobre todo controlando costos.
Según Qualy, el mercado proyecta que el tipo de cambio oficial termine el año entre $ 1650 y $ 1700. El dato más reciente del REM, por su parte, ubicó la cotización esperada para diciembre de 2026 en $ 1614, lo que implica una variación interanual del 11,5% respecto al cierre de 2025.
De cara a los próximos meses, la consultora identifica varios factores que podrían resultar determinantes para la cotización del peso: las elecciones en Brasil y Estados Unidos, la evolución de las materias primas y las tasas de interés internacionales.


















