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Cuando Flybondi comenzó a operar, un 26 de enero de 2018, prometía revolucionar el mercado aerocomercial argentino.

Con tarifas bajas, una estructura liviana y un modelo basado en las grandes low cost del mundo, logró transportar millones de pasajeros y convertirse en uno de los principales jugadores del mercado de cabotaje, junto con Aerolíneas Argentinas y JetSMART.

Ocho años más tarde, la misma compañía acaba de presentarse en concurso preventivo, el pasado lunes 5 de octubre.

La presentación fue realizada el viernes y este lunes el expediente quedó radicado en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, con la Secretaría N° 47, a cargo de Santiago Medina.

La decisión llegó tras dos meses sin vuelos, una drástica reducción de operaciones y una situación financiera que terminó por hacer inviable el funcionamiento normal de la empresa.

Esta semana la low cost presentó su concurso ante la Justicia tras varios meses de crisis operativa. Los documentos judiciales muestran una deuda que atraviesa toda la cadena aeronáutica.
Esta semana la low cost presentó su concurso ante la Justicia tras varios meses de crisis operativa. Los documentos judiciales muestran una deuda que atraviesa toda la cadena aeronáutica.

En los documentos presentados ante la Justicia, Flybondi reconoció pasivos por $ 609.589 millones, frente a activos por $176.103 millones, lo que arroja un patrimonio neto negativo de aproximadamente $ 433.500 millones.

En paralelo, una extensa lista de acreedores, entre los que se encuentran proveedores locales, empresas tecnológicas, organismos estatales, aeropuertos, firmas de combustible, arrendadores de aeronaves y hasta pasajeros que aún esperan devoluciones.

De acuerdo con la documentación presentada ante la Justicia, al cierre de 2025, Flybondi ya registraba un patrimonio neto negativo de más de $ 153.000 millones.

No obstante, pese a la magnitud de sus problemas financieros, Flybondi señaló que todavía conserva elementos necesarios para desarrollar su actividad: “La severa crisis descripta no ha determinado, a la fecha de esta presentación, la desaparición de la organización empresaria ni el cese definitivo de la explotación”, declaró por escrito en su presentación judicial.

Durante 2025, la empresa transportó 3,65 millones de pasajeros, un 9,1% menos que los 4,02 millones movilizados el año anterior, mientras el mercado local creció 13,2%.

Es decir, Flybondi comenzó a perder participación de mercado incluso antes de que estallara la crisis financiera.

La situación se aceleró durante 2026. En julio de 2025 la compañía operaba con un promedio de 11,3 aeronaves. Un año más tarde esa cifra había caído a apenas 2,67 aeronaves.

Fuente: FlyBondi
Fuente: FlyBondi

Los acreedores de Flybondi

El caso de YPF es ilustrativo. La petrolera informó deudas por casi $ 15.900 millones, al 18 de junio de 2026, vinculada al abastecimiento de combustible.

  • Entre los otros reclamos aparecen New Air Fly Service, que exigió $ 344,4 millones por servicios aeroportuarios en El Calafate;
  • Swissport Argentina, con una deuda de $ 112,2 millones por asistencia aeroportuaria;
  • La Nueva Metropol, que reclamó $ 118,8 millones por transporte de pasajeros y servicios de rampa.

Se trata de empresas que forman parte de la infraestructura invisible que permite que un avión opere normalmente. Son servicios que van desde el traslado de pasajeros hasta la asistencia en plataforma, la coordinación de equipajes y el soporte operativo en los aeropuertos.

En la lista también figura una pila de hoteles de Salta, Bariloche, Córdoba, Ushuaia, Mendoza y Neuquén que prestaron servicios para alojar pasajeros o tripulaciones afectados por interrupciones operativas.

Hotel Presidente S.A solicitó a la Justicia comercial el pedido de quiebra de Flybondi por una deuda acumulada de más de $ 660.700.000.

La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), por su parte, exigió $ 32,4 millones y advirtió sobre la posible suspensión de servicios vinculados a permisos y acreditaciones del personal.

También aparece Bullmetrix, la agencia integral de negocios digitales y marketing, con un reclamo por $ 74,4 millones, entre otros proveedores de servicios corporativos.

El historial de crisis de Flybondi

A comienzos de febrero, Mauricio Sana, quien había liderado la compañía como CEO durante su etapa de expansión, dejó el cargo y fue sucedido por Paz Lovisolo. La ejecutiva permaneció menos de cuatro meses al frente de la aerolínea antes de su salida, en medio de la profundización de la crisis operativa.

Hoy, Flybondi tiene 13 aeronaves fuera de servicio. Según informó la agencia Noticias Argentinas a comienzos de junio, dos aviones fueron enviados a México para realizar tareas de mantenimiento mayor, pero no pudieron regresar al país debido a deudas que rondarían los u$s 5,5 millones.

Durante los primeros días de agosto, la compañía acumuló varias jornadas consecutivas de cancelaciones. Entre el 6 y el 10 de ese mes fueron suspendidos 66 vuelos.

La situación también generó medidas fuera de la Argentina. La autoridad aeronáutica de Brasil suspendió la venta de pasajes para la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro, después de haber restringido previamente la comercialización de vuelos hacia Florianópolis, Maceió y Salvador.