FRACTURA INTERNA

Radiografía de la crisis política: un gobierno roto, un presidente débil y un final incierto

Alberto Fernández debe definir en las próximas horas qué hará con los ministros renunciados; frenaron la marcha de apoyo en Plaza de Mayo y la división del gobierno es un hecho.

Las próximas horas serán decisivas no sólo para Alberto Fernández sino para la institucionalidad de la Argentina y para la marcha de la economía. Pero una radiografía proyectada resulta inequívoca: el gobierno está roto, el Presidente quedó sumamente debilitado con las renuncias K, la vicepresidenta se agazapó en la estrategia más extremista, la economía está golpeada y el futuro electoral del Frente de Todos para noviembre es incierto.

Alberto, al contraataque: "La gestión de gobierno seguirá como estime conveniente, para eso fui elegido"

Anoche, Alberto Fernández dejó a las 21:36 la Casa Rosada con el sabor amargo de una jornada de duros golpes y renuncias en la mesa del universo K. Su gobierno está fracturado y el albertismo puro resiste los embates lanzados por Cristina Kirchner.

¿Resistirá Alberto Fernández con un revés a la afrenta kirchnerista? ¿Resultará suficiente el apoyo recibido por la CGT, los gobernadores del PJ ortodoxo, los intendentes y un puñado de movimientos sociales? ¿Habrá nueva reunión cumbre de Cristina Kirchner y el Presidente? Nadie responde en la Casa Rosada. La incertidumbre es parte del decorado oficial en estas horas.

Por lo pronto, hay al menos tres gestos que marcan cierto rumbo de lo que hará el Presidente. Anoche el ministro de Economía Martín Guzmán envió al Congreso el proyecto de presupuesto 2022, Alberto Fernández le pidió a Fernando "Chino" Navarro que desactive una marcha de movimientos sociales afines que se iba a dar esta tarde en Plaza de Mayo aunque la movilización se haría de todas formas y Cristina Kirchner desmintió un supuesto pedido de renuncia del jefe de Economía. estas son las únicas certezas por ahora.

El Presidente podría anunciar en las próximas horas la suba por decreto del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias a 175.000 pesos. "Una gota en el océano de calamidad económica", diría un funcionario ultra K.  La vicepresidenta pide más: un viraje pleno de la economía con ribetes de aire estatizador. El albertismo puro resiste a ello y pide "desensillar hasta que aclare", una frase que desempolvaron del manual básico de Juan Domingo Perón.

A esta altura, cualquier gesto es útil pero insuficiente quizás para revertir la imagen de un gobierno roto y los caminos posibles son la nada misma: si Alberto Fernández rechaza el planteo de renuncias K se enfrenta al kirchnerismo duro por primera vez en su mandato pero debe tener espaldas fuertes para ello y si acepta los planteos de la vicepresidenta su figura quedará aún más debilitada bajo la idea de "títere", como el mismo suele mencionar, hecho que lo debilitaría aún más en su investidura.

Las elecciones de noviembre  están muy lejanas para el gobierno. Falta una eternidad en el imaginario de los funcionarios. Pero al mismo tiempo es muy poco tiempo para desactivar no sólo la crisis institucional abierta ayer sino también la recuperación de una economía golpeada. El reloj juega en contra de Alberto Fernández y la escritura diaria de la historia también. 

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Comentarios

  • DA

    Dario Antocha

    Hace 20 días

    Difícil situación la del Sr Presidente," SER o NO SER, ¿ esta es la cuestión ?" El es la síntesis de lo que voto oportunamente una mayoría, en caso contrario es el "encontrado" para ganar una elección

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