

Brasil tomó la decisión de retirar a su embajador de la Argentina —Julio Bitelli— y, además, rebajó al mínimo su relación diplomática con el gobierno de Javier Milei. De ahora en adelante no habrá un diplomático de carrera en la embajada por decisión de Lula da Silva.
Tal como consignaron medios brasileños, los insultos proferidos por Milei durante una entrevista en LN+ surtieron como golpe de efecto para terminar de quebrar el vínculo bilateral entre ambos países.
Ante la consulta de El Cronista, fuentes de la Cancillería dijeron que “no tenían ninguna comunicación oficial” por el momento.
Sin embargo, varios medios brasileros, como Folha, ya dan por confirmado el quiebre del vínculo entre ambos países tras la polémica presentación de Milei en la convención del Partido Liberal que erigió a Flavio Bolsonaro como candidato a presidente de una coalición de derecha, el 25 de julio pasado.
Por este episodio, Lula llamó a consulta Bitelli y entregó una primera protesta formal a la Argentina a través del diplomático, una reacción que hasta el momento parecía ser el techo del conflicto.

A su regreso a la Argentina, el mandatario argentino escaló el conflicto al llamar “ladrón y corrupto” a su par brasileño. “Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente”, afirmó.
En ese sentido, cabe destacar que el pasado miércoles, el canciller brasileño Mauro Vieira se reunió con el embajador Bitelli, llamado a consultas por Itamaraty por el conflicto abierto tras las críticas de Milei a Lula.
Tras el encuentro, Bitelli fue convocado al Palacio del Planalto, sede del gobierno brasileño, donde fue recibido por el propio Lula. Allí se decidió seguir monitoreando la relación bilateral, sin embargo, este martes, casi una semana después, la moderación pareció llegar a su fin en Brasilia.
NOTICIA EN DESARROLLO.















