VACA MUERTA Y OTRAS CUENCAS

La estrategia oficial para tener gas en invierno y aflojar el cepo al dólar

El Gobierno estudia lanzar una nueva ronda del Plan Gas, que permita ampliar la producción y evitar problemas en el invierno de los próximos tres años. Servirá para ahorrar importaciones y que las industrias y estaciones de servicio tengan energía.

La crónica falta de gas en el invierno es una característica del mercado argentino, dada la marcada estacionalidad de la demanda, que -impulsada por el consumo en los hogares durante los meses fríos- puede saltar en pocos meses de 100 a 180 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d).

Pero cuando las importaciones no alcanzan a suplir el déficit de producción local empiezan a sonar las alarmas.

Para evitar que las compras de gas en el exterior sigan menguando las reservas internacionales del Banco Central (BCRA), el Gobierno está ultimando los detalles de una convocatoria a las petroleras para ampliar la oferta nacional en el invierno de 2022, 2023 y 2024.

Además, los técnicos oficiales evalúan levantar el piso exigido a las productoras (70 millones de m3 diarios, de los cuales se colocan efectivamente 67,42 MMm3/d) como "volumen base anual" en los próximos tres años.

Los principales oferentes fueron YPF, Tecpetrol, Total Energies, Wintershall Dea, Pampa Energía, Pan American Energy (PAE) y Pluspetrol.

Este flat para la demanda prioritaria (consumo residencial abastecido mediante distribuidoras) y la generación eléctrica (a través de Cammesa) tiene como condición ser el 70% del total de la inyección bruta.

El otro 30%, equivalente a una base de 28,89 MMm3/d, está comprometido para grandes industrias y estaciones de Gas Natural Comprimido (GNC), sectores que tuvieron problemas con el abastecimiento en las últimas semanas.

Incluso, las autoridades plantean la idea de poner incentivos para que las petroleras sean extremadamente precisas en su plan de inversiones y puedan aumentar su producción justo antes de cada invierno, para que luego vaya declinando de forma programada en septiembre u octubre.

Con dos rondas licitadas hasta el momento, el Gobierno tiene asegurada en invierno una inyección extra de 8,1 MMm3/d y de 6,96 MMm3/d en cada uno de los meses fríos de 2022 a 2024, por sobre los 67,42 MMm3/d que funcionan como base.

Es decir, que para el invierno de 2022 tiene a mano 106,25 MMm3/d de producción bruta comprometida: 74,38 millones de m3 para hogares y generadoras eléctricas y 31,87 para el resto de los sectores.

A su vez, en el verano, si no pueden colocar en el mercado interno o exportar su producción, las petroleras tienen que cerrar la inyección de gas, ya que todavía no está masificada la técnica del almacenaje subterráneo.

La nueva ronda del Plan Gas 4 o Plan Gas.Ar podría ser lanzada en las próximas semanas, según pudo averiguar El Cronista, aunque las empresas privadas consultadas dijeron no estar al tanto de la idea del Gobierno.

"No me extrañaría que lo hicieran, es lo que se necesita para que las petroleras locales se asocien con otras internacionales, como el reciente acuerdo de Pampa Energía con la rusa Gazprom", comentó el ejecutivo comercial de una productora.

Otro gerente de ventas de una de las principales petroleras que participa en el Plan Gas señaló: "No nos informaron nada formalmente, pero creo que el Gobierno necesita hacerlo".

"Mientras antes se haga se van a obtener mejores resultados. Lo que veo muy difícil es que se puedan sostener incrementos de producción por poco tiempo con los mismos precios que las rondas anteriores", analizó.

El precio base promedio de la ronda 1 del Plan Gas fue de u$s 3,50 por millón de BTU, mientras que en la ronda 2 el gas de invierno se adjudicó a u$s 4,73.

Según cálculos que la Secretaría de Energía presentó a fines del año pasado, el Esquema de Oferta y Demanda de Gas Natural 2021-2024 permitirá un ahorro de divisas de u$s 5629 millones y un ahorro fiscal de u$s 1172 millones en estos cuatro años, debido a la sustitución de importaciones con producción local, inversiones, empleo, recaudación y regalías.

Las multimillonarias importaciones de energía fueron una de las causas de la instauración y la permanencia de los controles de capitales (o "cepo" cambiario al dólar) desde fines de 2011.

Los equipos técnicos del ministro de Economía, Martín Guzmán, piensan que es conveniente incentivar la oferta local con un esquema saneado de tarifas y subsidios para elevar la producción.

De otra forma, los subsidios a la energía podrían insumir hasta el fin del mandato del presidente Alberto Fernández casi tanto como la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que equivale a u$s 46.000 millones en concepto de capital más intereses que corren al 3% anual.

De hecho, de acuerdo a un estudio de los economistas Julián Rojo y Alejandro Einstoss para el think tank radical Instituto Argentino de la Energía (IAE) General Mosconi, los subsidios a la energía podrían trepar a u$s 10.000 millones solamente en este 2021.

No obstante, otro sector del Frente de Todos, más cercano a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, considera que el Plan Gas es "un gran negocio" para las petroleras, que únicamente eleva el costo fiscal, ya que los usuarios pueden pagar solamente unos u$s 2 por millón de BTU y el resto lo tiene que subsidiar el Estado, con transferencias directas a las productoras.

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