Entrevista exclusiva

El Secretario de Comercio definió el futuro de las importaciones, impuesto PAIS, deuda comercial y el empuje clave del agro

El funcionario dio pautas del "cambio de época" que plantea la gestión Milei y puso en contexto las últimas decisiones que resolvieron parte de los problemas del comercio exterior

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Aunque lo disimula con un perfil muy bajo, Pablo Lavingne ocupa un lugar estratégico en el mega gabinete que conformó el ministro de EconomíaLuis Caputo, al frente de la Secretaría de Comercio de la Nación que, actualmente, tiene bajo su órbita tanto el intercambio local como el internacional. 

En simultáneo, gestiona con el Banco Central (BCRA) la disponibilidad de divisas para los importadores, un recurso que marca el rumbo de la actividad económica y asiste a la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en la actualización de normativas.

En un escenario que ya muestra los primeros signos de recesión, con alza de precios, caída del consumo y la actividad económica, en diálogo con El Cronista, Lavigne dio pautas del "cambio de época" que plantea la gestión Milei y puso en contexto las últimas decisiones que resolvieron en parte los problemas del comercio exterior: dólar "blend"; impuesto PAIS y deuda comercial.

Pablo Lavigne, el secretario de Comercio de Javier Milei

"Buscamos devolverle las herramientas a los consumidores y las empresas y no que sea el funcionario iluminado el que esté regulando los precios", dijo el Secretario de Comercio y destacó que "el mundo recibió con entusiasmo la salida del oscuro sistema SIRA" que fue reemplazado por el control estadístico de importaciones (SEDI).

Lejos de los controles de precios, el modelo liberal se apoya en dos pilares. "La integración al mundo que pone un nivel sobre lo que las empresas pueden hacer o no y la defensa de la competencia, como funciona cualquier economía moderna, con un tribunal independiente que vela porque no existan barreras a la entrada", repasó.

Precios libres

En esa línea además de ordenar el frente externo, días atrás, Comercio derogó 69 normas para "disminuir la burocracia" de un esquema que, según Lavigne, funcionó de forma "coercitiva" para mantener la actividad en un "equilibrio muy frágil". 

- ¿Cuál es el punto de equilibrio entre el modelo "Lita de Lázzari" o la propuesta de que los consumidores vayan al Mercado Central y este sinceramiento de precios con libertad de mercado?

-Hay dos planos, el de la inflación que genera esta distorsión de precios y es una problemática de índole macroecómico. Hasta que se acomoden los precios a un nuevo equilibrio y se pueda armar un plan, se va a sentir el cambio constate. Con la inflación corriendo a una velocidad alta, 211% es difícil, sin embargo, Comercio actúa en el nivel de pecios, no en la variación y eso es lo que queremos dejar como impronta

Menos actividad y aval del FMI

En enero, en línea con otros datos negativos de la macroeconomía, las importaciones mostraron una caída de 13% -en torno a los u$s 5.000 millones - asumió el funcionario, pero aclaró que "como se trata de compras realizadas con anterioridad, la caída fuerte se espera para marzo y abril".

Pese a todo, se mostró optimista sobre la principal meta económica, la consolidación fiscal, y ancló las buenas expectativas a dos aspectos que se retroalimentan: el cumplimiento en el calendario de acceso al MULC -para normalizar el flujo de importaciones - y el "empuje" que generará ingreso de divisas del agro a partir de abril.

- ¿Qué análisis hicieron con los técnicos del Fondo Monetario Internacional sobre la política de Comercio?

-Lo que vimos es un esquema muy discrecional de aprobaciones con incertidumbre total sobre las importaciones. Un país del tamaño de Argentina no puede tener ese tipo de discrecionalidades. En síntesis, con 10 funcionarios y un gran Excel se buscó controlar precios, abastecimiento e importaciones, imposible.

- ¿Se podrán anticipar las fechas del fin del esquema de liquidación para el agro y el Impuesto PAIS que se fijaron en el último reporte del FMI?

-Dependerá del éxito de la política cambiaria y la acumulación de reservas que empieza en abril: cómo se llega hasta ahí y si se va comprimiendo la brecha cambiaria. El FMI recibió muy bien la salida de SIRA al que apuntaron como un "oscuro régimen" que se complementaba con la traba vía CEF -capacidad económica financiera-, cuando el 80% de lo que se importa son insumos y bienes industriales.

Impuesto PAIS y salida del cepo

-No están estos obstáculos, pero se sumó el Impuesto PAIS que también genera distorsiones en los pecios ¿cuál es la expectativa?

-Va a estar acompañado de la salida del cepo. El Ministro (Caputo) y el Presidente (Milei) fueron claros sobre la transitoriedad del impuesto, pero no hay un armado sobre la forma en que se retirará. Es un impuesto al pago de divisas, entonces, debería desaparecer cuando se normalice el régimen cambiario.

-Si bien se fijó un horizonte para el pago de importaciones, se dispusieron cuotas ¿se podrá acortar este esquema?

-Todo está sujeto a la consolidación fiscal que va a ser el ancla del Gobierno. Justamente no queremos generar idas y vueltas. Colaboramos con el BCRA en el armado de un esquema simple y cumplible. Al inicio parece largo, pero ya se fueron haciendo pagos y los importadores respiraron. Obviamente todos quieren pagar en contado y se consideran especiales pero hasta que no haya señales de mejoras en las reservas, estabilidad macroeconómica, cambiaria, externa, posiblemente los cambios sean muy pequeños.

-Existe alta expectativa sobre la ampliación del Courier ¿es prioritario?

-Estamos mirando todos los esquemas de comercio exterior, tenemos mapeado todo lo que queremos hacer, pero necesitamos un poco más de paciencia. Cuando haya gap vamos a mejorar lo que sea razonable para las empresas, los pagos y eventualmente el consumidor.

Presente y futuro de la deuda comercial

-¿Están barajando otras alternativas al remanente de deuda por más de u$s 20.000 millones? (Aquellas empresas medianas y grandes que quedan fuera de acceso al cupo y al Bopreal)

-El bono no es otra cosa que documentar y calendarizar el nivel de deuda que, según como se mida, oscila entre 15 y 20 mil millones de dólares; fueron sobregiros de empresas que confiaron en el Gobierno anterior pese a la expectativa de devaluación. Hoy no tenemos reservas para afrontar la deuda total que supera los 42.000 millones, la única salida es calendarizar el acceso al superávit comercial futuro

Todos pretenden acceso a dólar oficial lo más rápido posible pero no hay ni habrá en el corto plazo, por eso, es imposible querer darle una alternativa distinta a la mediana o gran empresa.

Las pymes tienen menos herramientas -financieras- por eso se hizo el corte de u$s 500.000 y resolvimos la situación de 10.000 empresas.

-¿Qué sectores muestran situaciones más sensibles a la hora de importar?

-No nos centramos en sectores sino en el tamaño de las empresas; combustibles y energía siempre se pagó más cerca; insumos médicos a 30 días y el sector automotriz, tanto por el nivel de deuda como de velocidad de abastecimiento fue un con el que trabajamos de forma intensa y fueron entendiendo que era lo posible.

Todos quisiéramos soluciones más rápidas, pero no hay dólares. Como opción desde esta semana las pymes van a contar con la Serie 2 de Bopreal, con un plazo más corto y eventualmente se pueden generar nuevas versiones. Dependerá de lo que quedé - de deuda- y cuál es la demanda.

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