

El presidente Javier Milei confirmó una agenda internacional cargada para lo que resta de 2026, con tres escalas en Estados Unidos que buscan profundizar el alineamiento con la administración de Donald Trump. El primer compromiso llegará en septiembre, con la Asamblea General de la ONU en Nueva York; el segundo, en octubre, en Washington; y el tercero, en diciembre, en la cumbre del G20 en Miami.
La 81ª Asamblea General de Naciones Unidas tendrá su debate general entre el 22 y el 28 de septiembre en la sede de Nueva York. Milei ya asistió al encuentro en 2025, ocasión en la que se cruzó con Trump y recibió elogios públicos del republicano por el rumbo económico de su gestión. Ese encuentro precedió, apenas un mes después, a la reunión bilateral que ambos mandatarios mantuvieron en la Casa Blanca.
Todavía la agenda del jefe de Estado no está delineada, pero fuentes presidenciales y de cancillería aseguraron que Milei volverá a dar el presente este año. El mandatario llega queriendo posicionarse como el principal líder latinoamericano del bloque antiglobalista, y se espera que reiterare su rechazo a la Agenda 2030 y al Pacto del Futuro.
El segundo tramo de la visita se completará el 13 y 14 de octubre, cuando el Presidente viaje a Washington para participar como orador de la Official Hispanic Heritage Gala, que se realizará en el Andrew W. Mellon Auditorium. La actividad reunirá a dirigentes políticos, empresarios, inversores y representantes diplomáticos, con eje en el vínculo entre Estados Unidos y América Latina.
Esta visita se dará a días de las elecciones de medio término en EE.UU., previstas para el 3 de noviembre, cuando los republicanos de Trump disputarán la composición del Congreso en un escenario adverso por la baja aprobación del líder norteamericano.

El cierre de la gira llegará el 14 y 15 de diciembre, cuando el Presidente viaje a Miami para la cumbre de jefes de Estado del G20. Estados Unidos ejerce este año la presidencia del foro y Trump oficiará de anfitrión en el Trump National Doral, propiedad de su familia en Doral, Florida. El canciller Pablo Quirno integrará la comitiva presidencial en los tres viajes, según confirmaron desde la Casa Rosada.
El Gobierno todavía no precisó si alguno de los tramos incluirá una nueva reunión bilateral entre Milei y Trump, pero remarcaron que Estados Unidos e Israel continúan como los socios estratégicos centrales de la política exterior libertaria, con foco en inversiones, comercio, tecnología y seguridad, sin importar el poder de turno.
Estos compromisos se suman a una agenda estadounidense intensa a lo largo del año. Milei estuvo en Washington en febrero para la reunión inaugural de la Junta de la Paz, convocada por Trump; en marzo estuvo en Miami para el “Escudo de las Américas” y en Nueva York por la Argentina Week. En julio también hubo un viaje que se especuló para los festejos del 4 de julio, el Día de la Independencia, pero no se concretó por cuestiones de agenda presidencial.

La sintonía internacional entre Milei y Trump se da también en paralelo a un fuerte deterioro del vínculo con Brasil. Por un lado, la semana pasada Estados Unidos canceló la visa de la embajadora brasileña en Washington, en medio de la demora del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva para aceptar a su nuevo representante diplomático. Por otro, Argentina atraviesa lo que se transformó en la peor crisis diplomática entre ambos países vecino.
El Gobierno brasileño ordenó retirar a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y rebajó la relación bilateral al nivel de encargado de negocios, como respuesta a los repetidos insultos de Milei contra el mandatario brasileño, a quien calificó de “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista” durante el lanzamiento de campaña de Flávio Bolsonaro en San Pablo.

En espejo, el embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, regresó este fin de semana a Buenos Aires y se reunió este lunes con el canciller Pablo Quirno en el Palacio San Martín para definir los próximos pasos del vínculo bilateral. El canciller brasileño, Mauro Vieira, reclamó que el Gobierno argentino frene “inmediatamente” las agresiones para retomar el diálogo, en momentos en que el intercambio comercial entre ambos países, socios centrales del Mercosur, supera los u$s31.000 millones anuales.














