Tras el golpe bajo que implicó no poder aprobar las modificaciones a la Ley de Tierras y Manejo de Fuego en el Senado, en el marco del proyecto de Propiedad Privada, el Gobierno revisará su estrategia legislativa para recuperar el apoyo de los gobernadores aliados en pos de impulsar las reformas pendientes. El próximo test no es menor: el proyecto de Reforma Electoral, que necesariamente requiere de consensos con las provincias, y que adeuda un tratamiento contrarreloj.
El martes será el día clave, ya que se reunirá la Mesa Política nuevamente para poner en común los desafíos. Será la primera vez que se encuentran post derrota en el Senado, y con el objetivo de conseguir que los gobernadores aliados se den vuelta con el proyecto de Propiedad Privada para construir la mayoría ahora en la Cámara de Diputados. Según pudo confirmar El Cronista, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, será el invitado especial de la jornada.
Según pudo saber este medio de altas fuentes del Poder Ejecutivo, ya en la última reunión de la Mesa Política la semana pasada se contemplaron las situaciones complejas que se avecinan la Cámara alta: en aquel primer encuentro post receso legislativo -antes de la caída de la ley de Tierras- surgió la posibilidad de que el paquete Desregulador que cocina el ministro Sturzenegger no se remita al Congreso como estaba previsto.
El presidente Javier Milei había anunciado en cadena nacional que enviaría una reforma del mercado de seguros y del mercado de capitales. Este medio contó qué decía la letra chica del primer borrador que circuló desde la cartera del ministerio.
Entre las iniciativas que están sobre la mesa figura eliminar la autorización previa de la Superintendencia de Seguros para que las aseguradoras lancen nuevos productos, la eliminación de las restricciones para ejercer el corretaje inmobiliario -hoy limitado por matriculación y aranceles mínimos-, cambios en el régimen de Gas Licuado de Petróleo, la habilitación de la venta online de medicamentos de venta libre en farmacias, y modificaciones en agro y ganadería, cabotaje y mercado de capitales.

La discusión sobre esos proyectos incluyó un giro en la táctica: la estrategia de mandarlos todos juntos en un solo paquete legislativo está siendo evaluada por las espadas políticas del Gobierno. Una posibilidad que está sobre la mesa, por caso, es que el oficialismo deje de enviar iniciativas al Congreso en el formato “Ley Ómnibus” y contemplan dividir la reforma por tandas, para que la negociación por un tema no condicione los consensos por otros, ya que eso produce el efecto cadena.
En ese sentido, otra cuestión que evalúan es que los proyectos técnicos no pasen sin revisión de la Mesa Política, que medirá el margen político realizable. Las grandes batallas perdidas en el Congreso, por caso, fueron por impulsos de áreas técnicas que repercutieron mal en los aliados y eso buscarán evitarlo.
El fracaso del capítulo de Tierras dejó además expuestas las tensiones internas del propio Gobierno. El choque contra Sturzenegger y los cortocircuitos sobre cómo negociar sus textos dejaron expuestos reclamos hacia él y, ral como publicó El Cronista, desde otros sectores de la coalición también apuntaron directamente contra el manejo de la negociación en la Cámara alta que lidera la senadora Patricia Bullrich: “Hay una mala gestión en el Senado”, criticaron voces libertarias. Todos se verán las caras el martes.
Las críticas no quedaron en un comentario aislado: ahora la secretaria general, Karina Milei, considera que debe haber una mayor verticalidad sobre cómo encarar las negociaciones. En ese sentido, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, cobran mayor poder a la hora de determinar los textos que remitirán al Congreso y las negociaciones.
La exigencia apunta a que cada gesto hacia un gobernador, cada concesión y cada anuncio se define en un mismo lugar, y no de despachos que compiten entre sí por protagonismo, como ocurrió en las semanas previas a la sesión fallida. “El tango no se baila solo”, justificó la jefe de bloque de La Libertad Avanza, en un nuevo video en donde se muestra sola “rosqueando” en los pasillos del Senado.
El tango no se baila solo. pic.twitter.com/N4W8veRy4f
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) August 7, 2026
Ese diagnóstico interno es también la puerta de entrada al problema de fondo, el que condiciona no solo lo que quedó pendiente de Propiedad Privada sino, sobre todo, la Reforma Electoral. Una fuente habitué de Balcarce 50 reflexionó ante El Cronista: “Creo que queda de manifiesto que sin un acuerdo macro con los gobernadores, que tiene que ver con lo electoral, que es lo que a ellos realmente les importa, vas a sufrir siempre”.

La negociación está estancada desde hace meses y el proyecto, que abarca mucho más que solo la eliminación de las PASO, todavía no asomó en el tratamiento en comisión. Según fuentes del oficialismo con llegada a los gobernadores, está trabado porque los mandatarios provinciales concentran su atención en sus propias chances de reelección, más que en la agenda nacional.
“Están todos preocupados por ver cómo reeligen y de ahí ven qué acuerdo político hacen con Milei”, sostuvieron.
En Santa Fe, Maximiliano Pullaro ya resolvió esa incógnita: impulsó una reforma constitucional que habilita la reelección por un único mandato consecutivo para gobernador y vicegobernador, un mecanismo que ahora otros distritos miran como modelo. Su acuerdo con La Libertad Avanza a nivel nacional es un hecho ya en los pasillos del Congreso.
En Tucumán, en cambio, la situación de Osvaldo Jaldo es más difícil: un dictamen jurídico que circula en la provincia sostiene que, si su candidatura para 2027 se judicializa, una impugnación tendría una probabilidad real de prosperar, de entre el 45% y el 60%, en un escenario comparado con el freno que la Corte Suprema le puso a la reelección del rionegrino Alberto Weretilneck.

Por otra parte, en Mendoza el gobernador Alfredo Cornejo sigue inhabilitado por la Constitución provincial para una reelección consecutiva -la única en el país con esa restricción para el Ejecutivo- y evalúa, sin definición todavía, una reforma al estilo de la santafesina. Se trata de uno de los principales aliados del oficialismo nacional que puso sobre la mesa la idea de armar listas de adhesiones, una forma moderna de las “colectoras”, a cambio de suspender las PASO.
Ese mapa de incertidumbres provinciales es, en los hechos, el verdadero condicionante de la Reforma Electoral: mientras cada gobernador no tenga resuelto su propio horizonte de reelección, va a ser difícil que el Gobierno nacional consiga sentar una mesa de negociación homogénea para destrabar el proyecto que busca eliminar o suspender las PASO de cara a 2027.
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