La expresidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, cuestionó este viernes la reforma de la Carta Orgánica de la entidad que impulsa el gobierno de Javier Milei y advirtió que la iniciativa busca condicionar a futuras administraciones.
En una entrevista con El Cronista Stream, la economista sostuvo que la reforma “es grave” y remarcó que la Carta Orgánica vigente ya contempla facultades que, según señaló, la actual gestión no está utilizando.
En ese sentido, criticó el apuro del Gobierno por modificar una normativa que fue reformada hace 14 años.
“La Carta Orgánica tiene las facultades y no las están utilizando. Entonces me pregunto: ¿para qué se apuran a cambiarla?”, planteó Marcó del Pont durante la entrevista.
La exfuncionaria indicó que las facultades otorgadas se usan según la ideología política del gobierno de turno.
“La reforma que quieren plantear es grave porque, insisto, se dan facultades. Y si esas facultades un gobierno que tiene una ideología totalmente distinta a la de uno, como este, o el de Macri, las usa... no le fue bien al macrismo ni a este Gobierno en términos de resultados”, argumentó.
Y agregó: “Romper con algo que tiene 14 años, y que te da facultades las uses o no, de acuerdo a tu signo político, es razonable, pero este Gobierno dice ‘no, yo tengo razón, esta es la fuente de todos los problemas, te dejo blindado un BCRA hacia adelante para que el próximo gobierno esté condicionado’. Espero que el próximo gobierno sea distinto y la tenga que modificar”.
Del Pont también pronunció críticas contra la política monetaria actual, y aseguró que el Gobierno utiliza reservas internacionales para comprar dólares y pagar deuda.

“Lo que dice Milei es una absoluta falacia, no tiene ningún punto. Este gobierno está utilizando reservas internacionales para comprar dólares y pagar deuda. Tengo diferencias absolutas y totales con este Gobierno. Y son diferencias de política y política monetaria”, señaló.
De este modo, la titular de la autoridad monetaria rechazó las duras críticas que le dirigió el Presidente, quien la acusó de robar, junto con Cristina Kirchner, u$s 10.000 millones de la entidad y de instrumentar en 2012 la reforma de la Carta Orgánica para esquivar las consecuencias legales.














