Laboratorios Richmond presentó sus resultados financieros de los primeros seis meses del año ante la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Las cifras: $ 63.487 millones de ventas netas y una ganancia neta de $ 15.063 millones. Si bien el primer valor es un 16,7% menor frente al mismo periodo del año anterior, logró revertir pérdidas por $ 7724 millones registradas en el primer semestre de 2025.

“Estas cifras se explican principalmente por el dispar comportamiento de las variables económicas relacionadas con la inflación, que fue del 16,85%, y una depreciación del peso frente al dólar del 2 por ciento”, dijo la empresa en su balance.

Pero el hecho más relevante es que, durante marzo, concretó las primeras ventas de vacunas producidas en la Planta VIDA: un proceso de puesta en marcha comercial que le representará a la firma una nueva fuente de ingresos.

“Se concretaron las primeras ventas vinculadas a las vacunas IPV (contra la poliomielitis) y Tdap (contra la difteria, tétanos y tos convulsa). Asimismo, se continúa avanzando en los lotes de desarrollo y se estima que, sujeto a los plazos regulatorios correspondientes, la aprobación para su comercialización podría obtenerse durante los próximos meses, en línea con la puesta en marcha progresiva de las operaciones industriales”, sostuvo la firma.

El arranque de la planta le implicó a Richmond reconocer $ 8023 millones en costos fijos, aunque la empresa lo catalogó como una “situación esperable en el marco del proceso gradual de escalamiento operativo de la planta”.

Marcelo Figueiras, presidente de Laboratorios Richmond
Marcelo Figueiras, presidente de Laboratorios Richmond

El laboratorio adelantó que prevé normalizar la situación a medida que se concreten las ventas proyectadas en ese segmento. Al respecto, detalló que ya recibió una orden de compra por parte del sector público de u$s 5,6 millones (equivalente a la entrega de 1,6 millones de dosis por un plazo de 12 meses).

En la actualidad, Laboratorios Richmond cuenta con dos plantas de producción farmacéutica y la planta VIDA, ubicada en el Parque Industrial de Pilar (provincia de Buenos Aires). Esta última se inició en plena pandemia ante la necesidad de acelerar el acceso a vacunas contra el Covid, tras un desembolso de u$s 100 millones.

Se trata de una planta de producción de vacunas. El laboratorio tenía un plan original de producir en gran escala la vacuna rusa Sputnik V, pero el proyecto fue tomando otra forma. Actualmente, el objetivo de la planta biotecnológica es fabricar productos propios y desarrollos en asociación con empresas internacionales.

De hecho, hoy el foco de la firma es reorientar su negocio a la comercialización y distribución de productos fabricados en la Argentina, tanto para el mercado interno como externo.

Hasta el año pasado, la empresa también contaba con una planta en Colombia que terminó vendiendo a la firma Laboratorios Raven Colombia para reducir costos operativos y eliminar gastos fijos en aquel país.

Según su balance anual, la compañía viene de mostrar una mejora en su negocio principal. Durante 2025, sus ventas crecieron 4,9% y alcanzaron los $126.726 millones, mientras que el resultado operativo aumentó un 49% a nivel interanual, hasta los $29.676 millones.