Las visitas del FMI a Argentina nunca están exentas de complicaciones o complejidades. La llegada de Kristalina Georgieva al país no fue la excepción. La directora gerente del Fondo llegó al Palacio de Hacienda en medio de reclamos salariales dentro del Ministerio y un fuerte operativo policial a la espera de una movilización que no interrumpió la vida del centro porteño.
Georgieva llegó minutos antes de las 12 al Ministerio de Economía, donde la esperaba el ministro Luis Caputo en la entrada de Yrigoyen, que mira hacia la Casa Rosada. Momentos antes de su arribo, las puertas del ingreso principal del organismo tenían carteles que rechazaban la visita de la funcionaria y su comitiva. “¡Fuera Georgieva de Argentina! ¡Abajo el plan económico del FMI, basta de políticas cómplices de la usura internacional!”, leía el cartel que pretendía esperar a la llegada de la funcionaria, pero que fue removido momentos antes.
La misiva había sido elaborada por la comisión de ATE del Ministerio de Economía, que aprovechó la visita para denunciar los “ocho años de ajuste” que atraviesan los salarios públicos. Según denunciaron, desde que se firmó el primer acuerdo con el FMI, los salarios estatales perdieron un 50% del poder adquisitivo.

“El FMI es responsable directo de la miseria y los recortes aliados durante los gobiernos de Macri, Fernández y Milei”, denunciaron en los carteles que empapelaron los pasillos internos del ministerio, a excepción de los que llevaban a los funcionarios hacia el microcine del quinto piso en el que se realizaría la conferencia de prensa.
La funcionaria llegó sin escalas desde el Aeropuerto hasta el centro porteño. Antes de entrar, saludó a las cámaras y a un entusiasta grupo de estudiantes secundarios que recorrían el centro histórico de la ciudad.
Concluido el encuentro en Hacienda, en Plaza de Mayo comenzaron a congregarse organizaciones sociales que preveían manifestarse para las 15 con dirección al Ministerio de Economía.
Georgieva había cruzado minutos antes a la Casa Rosada en auto para ingresar por la explanada lateral. Los pocos metros de recorrido a pie tenían el impedimento de que el ingreso desde Yrigoyen atraviesa la entrada por la que deben pasar los acreditados en Casa Rosada, ahora más que controlados en su circulación por Casa Militar.
La protesta, convocada por organizaciones como la UTEP, se desarrolló por cerca de una hora detrás de las vallas.
La exposición de Georgieva y Caputo estaba prevista para las 13 pero tuvo una ligera demora. La expectativa era alta, en particular del funcionariado de Economía, que tenía mas presencia de la habitual y recorría desde el secretario coordinador de Producción, Pablo Lavigne, hasta el secretario de Minería, Luis Lucero, pasando por el asesor del ministro, Ernesto Talvi, quien quedó ubicado por detrás de las primeras tres filas apartadas para funcionarios de Hacienda por ser el único asesor que participó de la reunión cerrada que mantuvo el equipo del FMI con la jerarquía del Ministerio y del Banco Central.

Las fallas técnicas nos igualan como seres humanos y no fue la excepción para la directora del Fondo. Concluyendo las respuestas, el televisor que exponía el logo del Ministerio de Economía decidió fallar y pasar a una pantalla granulada. El inconveniente no pudo ser resuelto antes del fin de la presentación. Pasa en las mejores familias.
Concluida la exposición, los funcionarios del Fondo y sus anfitriones fueron rápidamente hacia Unidad Ministro, área restringida al acceso general y preservada para el Gabinete, mientras que otros invitados se fueron repartiendo a sus respectivos despachos. Fugaz pero con gran convocatoria oficial, se despedían de la mujer que tiene en sus manos la mayor deuda de Argentina.














