La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, ratificó el fuerte apoyo del organismo al programa con Argentina, aseguró que no trabajan en financiamiento adicional y que confía en que el país podrá hacer frente a sus vencimientos sin necesidad de asistencia, pero se mostró preocupada por la difusión del crecimiento sobre las actividades más atrasadas.
“No vemos la necesidad de que Argentina tenga que volver a solicitar un financiamiento adicional del Fondo. Vemos una gran determinación de acumulación de reservas y una estrategia muy abarcativa sobre cómo obtener y asegurar la viabilidad de Argentina a lo largo del 2027. El país está por un buen camino y, por ende, no hay necesidad de un financiamiento externo por parte del FMI. Somos un prestamista en última instancia”, dijo la funcionaria en una conferencia de prensa conjunta con el ministro de Economía, Luis Caputo.
La certeza surge de que a partir de 2027 Argentina comenzará a realizar pagos netos al organismo, esto es que los pagos serán superiores a los desembolsos. Para esto, elogió al también presente presidente del Banco Central, Santiago Bausili, a quien le dijo que “sigan comprando” reservas, luego de destacar que ya se había cumplido la meta establecida de comprar u$s 10.000 millones este año.
Recordó que en su primera reunión como directora gerente del FMI, en 2019, se discutió sobre si Argentina tendría la capacidad de hacer frente a los vencimientos de deuda, pero que ahora no se hacía esa pregunta: “Argentina está en una posición mucho más fuerte. Y es el resultado del arduo trabajo del gobierno; es el resultado de la perseverancia, del sacrificio del pueblo argentino”.
Además, aseguró que cree que el país concrete un cambio relevante, esto es, que se sume al “club” de los mercados emergentes que han pedido financiamiento del FMI, pero que luego de un proceso de crecimiento se convirtieron en acreedores del mismo.
Respecto de la reciente mejora en las calificaciones que recibió Argentina, Georgieva fue taxativa sobre las ventajas para las empresas y provincias, pero no ahondó en una posible salida a los mercados internacionales de crédito.
En una sala repleta de funcionarios, la directora gerente del FMI, que realizó la primera visita de este calibre en ocho años, aseguró que Argentina construye los amortiguadores suficientes para hacer frente a cualquier riesgo. Estos últimos, agregó, pueden ser de cualquier tipo, pero destacó que también estamos en un mundo de riesgos globales y mayor volatilidad.
“Los países no pueden predecir lo que es posible que pase o no. Pero sí tienen control sobre las políticas nacionales. Las políticas fuertes que brinden confianza a las personas en el país”, dijo Georgieva.
Actividad
El énfasis de la funcionaria vino por el lado de la actividad, pero aseguró que discutieron con el Gobierno qué cosas pueden hacerse para impulsar a los sectores más demorados en recuperar, a diferencia de petróleo, gas, agro y minería.
“¿Cómo la economía argentina, en términos generales, puede tornarse más vibrante? Hemos comprometido desde el Fondo tener mayor respaldo de políticas para Argentina exactamente en eso, pro empleo, pro crecimiento. Reformas estructurales en esos temas”, destacó en este sentido.
En este sentido, planteó que el Gobierno, “dentro de la limitada capacidad fiscal”, puede brindar asistencia en tres frentes: crear mejores condiciones financieras y que los bancos “gestionen” las altas tasas de morosidad que registran, ampliar el mercado de capitales y, en particular, las hipotecas porque “es un instrumento que puede ayudar a impulsar la construcción” y continuar con la eliminación de trabas burocráticas para el funcionamiento de la economía.
Por último, cerró con una arenga que desconcertó al auditorio: “¿Están listos para esto, los argentinos? No voy a ser yo, van a ser ustedes. ¿Pueden perseverar para hacerlo? ¿pueden los argentinos perseverar para transformar el país?“.
Georgieva se refería así a que hay otros factores que pueden ayudar al desarrollo de la actividad: el desarrollo de la infraestructura, la educación y el Estado de derecho, así como en ser implacables en la lucha contra la corrupción.
Si bien el frente fiscal planteó desafíos para el Gobierno, tras la caída sostenida de la recaudación y de que el primer semestre no se alcanzara la meta fijada, la directora del FMI elogió la “disciplina fiscal” del Gobierno.
Empleo
El aumento de la informalidad fue parte de la agenda, en particular luego de que se aprobara la reforma laboral y de que se conociera que el FMI buscara aumentar las escalas y alícuotas del Monotributo mientras que, en paralelo, aspiraba a bajar el mínimo no imponible de Ganancias para abarcar a, al menos, el 20% de los trabajadores.
Si bien el Gobierno había desestimado la propuesta del Fondo, esta fue incluida en la última revisión del organismo.
En este contexto, Georgieva se mostró preocupada por la informalidad laboral, pero destacó la baja del costo de registrar trabajadores.

“Más importante que eso es el dinamismo en las pequeñas y medianas empresas. Cada vez que miramos a los países que ganan empleo, las PYMES desempeñan un papel muy importante”, destacó la funcionaria.
También consideró que la fortaleza energética permitiría la creación de nuevos puestos de trabajo que aún no existen, como los vinculados a la inteligencia artificial.
“Por lo que veo en el país, lo que está en la mente de la gente son las experiencias del pasado y cómo, mientras la economía está rindiendo mucho mejor, todavía existe la incertidumbre sobre lo que pueda traer el futuro. ¿Y cómo se lidia con eso? La única forma de lidiar con esto es reconocer como sociedad que se puede dar vuelta la página avanzando hacia un sector privado fiscalmente responsable, dejándolo crecer y manteniéndose firme en ello. Así que veamos cómo sucede", concluyó.
Visita con ruido
La visita de la funcionaria estuvo marcada por distintas manifestaciones en contra. Mientras que los trabajadores estatales aprovecharon para empapelar los pasillos con reclamos de que, desde 2018 (cuando se firmó el primer acuerdo con el Fondo) sus salarios sufrieron una pérdida del 50%, mientras las organizaciones sociales se congregaron en Plaza de Mayo a partir de las 14.30, cuando se desarrollaba la reunión de Georgieva con el presidente Javier Milei y el Gabinete.
De hecho, la puerta central sobre Yrigoyen tenía carteles que repudiaban la visita de Georgieva, que al momento de su llegada habían sido retirados.

La funcionaria compartió un encuentro con Caputo, Bausili y su Gabinete: el viceministro José Luis Daza, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, el de Hacienda, Carlos Guberman, el representante argentino ante el FMI, Leonardo Madcur, y el vice del Banco Central, Vladimir Werning.
Por parte de Georgieva, participaron también Andreas Bauer, jefe de Gabinete, Nigel Chalk, director del Hemisferio Occidental, Luis Cubeddu, subdirector del Hemisferio Occidental y Joyce Wong, jefa de Mision para Argentina.
La agenda de Georgieva cerrará por la tarde en una exposición ante cien estudiantes en el Palacio Libertad. Los convocados son de la Universidad Católica, San Andrés, Buenos Aires y La Plata. Por la noche, la funcionaria tendrá una cena con empresarios del agro, energía y el sector tecnológico.














