

La Ciudad de Buenos Aires cambiará desde 2027 la fórmula con la que calcula el Derecho para el Desarrollo Urbano y el Hábitat Sustentable, conocido como plusvalía urbana. Se trata del cargo que pagan quienes desarrollan proyectos que aprovechan los metros adicionales que habilita el Código Urbanístico.
El cambio tiene dos partes: por un lado, el valor de incidencia del suelo se actualizará con un nuevo índice que promedia la UVA y el dólar oficial vendedor del Banco Nación. Por otro, durante 2027 sólo se computará el 70% del valor de la incidencia del suelo para el cálculo del monto a abonar. Ambos cambios implican una baja sustantiva de este tributo.
La modificación surge de un diagnóstico de la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano, que conduce Agustina Olivero: el instrumento, establecido por la Ley 6.062, perdió sintonía con la realidad. El valor del suelo se expresaba en pesos y se ajustaba por UVA, es decir, por inflación. Cuando los precios internos subieron más rápido que el dólar, el cargo se encareció medido en la moneda en que se venden las propiedades: se pagaba cada vez más por un mismo valor de venta en dólares.
Según la Secretaría, el objetivo es incentivar la inversión y el empleo: que más desarrollos lleguen a escrituración y a crédito, y que eso amplíe la oferta.
“Esta medida permitirá que más obras puedan avanzar, lo cual se traduce en más actividad para el sector, más empleo directo y un desarrollo urbano equilibrado”, dijo Olivero.
La funcionaria aclaró que el cambio no resigna la lógica del instrumento: “Cuando la Ciudad habilita a construir metros adicionales se genera un valor, y algo de ese valor tiene que volver a la Ciudad”. La contraprestación, agrega, “tiene que verse en el territorio: espacio público, infraestructura, vivienda, equipamiento para el barrio”, y ser verificable para vecinos e inversores.

Menos burocracia
El cambio se suma a un trabajo interno para simplificar los trámites y acortar los tiempos de aprobación. Hoy cada trámite tiene un circuito definido y seguimiento 100% digital a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD).
Y se está trabajando en la desburocratización con dos líneas claras: fortalecer los regímenes de declaraciones juradas bajo responsabilidad profesional y realizar de oficio trámites que antes eran a demanda como trazados de líneas de frente interno y troneras.
“Todo esto redunda en mayor celeridad en trámites y previsibilidad para el mercado”, explican desde la Secretaría.
















