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Hay una palabra que aparece una y otra vez cuando María Fabiana González repasa sus más de tres décadas trabajando en tecnología: “curiosidad”. Eso fue lo que la llevó, cuando terminaba la secundaria en Los Toldos, a anotarse en uno de aquellos “cursos de computación” de fines de los ´80. “Curiosidad” fue también lo que hizo que –durante 20 años en Telecom– pasara por diversas áreas: desarrollo, arquitectura, data centers y otras. Y, otra vez, la curiosidad, mezclada con una buena dosis de inconformismo, la empujó a dejar aquella compañía sin tener otro trabajo en vista.

“Me lleva la curiosidad, el desafío”, resume González, actual gerente de Tecnología de Grupo Corven. Y reconoce que salir de la zona de confort no siempre resulta sencillo, especialmente después de construir una carrera dentro de grandes organizaciones en las que sería posible quedarse por décadas.

Oriunda de Los Toldos, se vino a Buenos Aires para hacer la universidad. Primero probó suerte en Exactas, pero rápido comprendió que no era lo suyo y terminó en la Licenciatura de Sistemas del CAECE.

Sus primeros empleos fueron administrativos hasta que consiguió entrar al centro de cómputos de Cusenier, la histórica compañía de licores. Allí comenzó realmente su recorrido tech. Años más tarde llegó a Telecom como contratada de un proveedor. Y al poco tiempo se incorporó directamente a la compañía donde haría una carrera de dos décadas.

“Telecom fue mi escuela”, define hoy. “No solamente desde el punto de vista técnico, sino también organizacional y de liderazgo”. La ventaja, recuerda, era trabajar en una empresa cuyo “core” era tecnológico y que, además, le permitía moverse transversalmente. González aprovechó esa posibilidad a fondo. Lideró desarrollo, pasó por PMO y arquitectura, tuvo responsabilidades en data center. Hasta llegó a trabajar en la oficina del CEO. Dependiendo del momento de su carrera, manejó equipos de entre 15 y 60 personas.

María Fabiana González habló en Innovation Summit tras haber sido destacada en la votación de los Premios CIO 2026.
María Fabiana González habló en Innovation Summit tras haber sido destacada en la votación de los Premios CIO 2026.A@PINTA_Foto

La tecnología desde distintos lugares

Todo ese recorrido terminó moldeando una característica que aún hoy considera central en su perfil: nunca quiso convertirse en especialista de una única tecnología. “Siempre elegí aprender distintas cosas y mirar la tecnología desde distintos lugares”, cuenta. Esa diversidad le permitió construir un perfil integral y entender cada problema con perspectivas diferentes.

Después de dos décadas llegó el momento de cortar. Justo Telecom atravesaba una reorganización y González recibió propuestas para continuar ocupando posiciones, aunque ninguna terminaba de entusiasmarla. “Sentí que ya no sumaba”, recuerda. Entonces hizo algo poco habitual después de 20 años en la organización: renunció sin tener una oferta asegurada y se tomó unos meses para reorganizar su vida personal y buscar nuevos desafíos.

Al poco tiempo la convocaron de YPF, donde empezó en Arquitectura e Innovación Tecnológica y conoció una industria completamente diferente. Si Telecom había sido su “escuela tecnológica y organizacional”, YPF la llevó a profundizar la mirada estratégica y descubrir un universo nuevo: la convergencia entre IT y OT, la tecnología operacional.

Así aprendió de redes industriales, sistemas SCADA, sensores y control remoto. De paso, volvió a estudiar (Transformación Digital en la Di Tella) e hizo una diplomatura vinculada con ciberseguridad y cibercrimen y, posteriormente, capacitación en inteligencia artificial en el ITBA.

“Tecnología es aprender siempre, ya que todos los días te cambia todo. Aparece algo nuevo y tenés que salir a entender un concepto diferente”, asegura.

María Fabiana González y sus afectos en la redacción de El Cronista.
María Fabiana González y sus afectos en la redacción de El Cronista.A@PINTA_Foto

El universo de Corven

Después de seis años en YPF llegó otro desafío: González ya había liderado piezas diferentes del rompecabezas tecnológico y ahora quería el tablero completo: “Me interesaba hacer una gestión integral de tecnología de una organización”, recuerda. Y apareció el Grupo Corven.

Este desafío venía, otra vez, con diversidad porque Corven suma negocios de movilidad, automotriz, motos, autopartes, agro, neumáticos y energía, entre otros nichos verticales. Solo en movilidad manejan decenas de marcas, mientras que el negocio energético incluye parques solares distribuidos en diferentes provincias. Hoy, su responsabilidad incluye infraestructura, cloud, networking, workplace, aplicaciones, datos y tecnología operacional, entre otras. “Es que nuestro rol dejó de ser ‘servicios’ para estar en ‘negocios’. Ahí es donde hoy podemos aportar valor. Simple: hoy un CIO no puede pensar solamente en tecnología”.

Actualmente, esa filosofía se traduce en una ambiciosa agenda de transformación. Uno de sus grandes proyectos es la consolidación del core de gestión sobre SAP. Corven llegó a operar cinco instancias diferentes; luego las redujo a tres y ahora va a por la unificación. En Coral Energía, implementó SAP S/4HANA Cloud Public Edition en apenas cuatro meses y medio.

Grupo Corven avanza en su transformación tecnológica de la mano del equipo liderado por María Fabiana González.
Grupo Corven avanza en su transformación tecnológica de la mano del equipo liderado por María Fabiana González.

Y a esta altura González reflexiona sobre estos cambios: “Si apostás por una tecnología nueva y de alta calidad, pero que en tu empresa nadie la adopta, finalmente no te transforma nada. No alcanza con elegir una superherramienta; la adopción correcta es parte del valor. Por eso, un proyecto tecnológico no debería ser considerado solamente tema de IT”.

Para administrar semejante diversidad, González cuenta con un equipo interno y se apoya en una estructura que terceriza parte de los desarrollos y proyectos especializados. Y en su modelo de liderazgo busca siempre evitar el micromanagement. “Prefiero acompañar, formar y dar autonomía, que -claro- tiene que ir acompañada de responsabilidad”.

Cuando tiene que resumir qué busca en alguien que quiera integrar su equipo, la respuesta surge rápida: actitud, ganas de aprender y transparencia. Además, prefiere colaboradores capaces -incluso- de cuestionarla. “Si los líderes no tienen la confianza para venir y decirme: ‘Fabi, me parece que por acá no es’, entonces no tenés alguien que realmente te aporte”.

Otra constante es privilegiar el crecimiento interno. Cuando aparece una vacante, su primera mirada va a su propia estructura. “Yo tuve muchas personas que me dieron oportunidades. Y hoy, que puedo, trato de hacer lo mismo. A veces alguien tiene una curva de aprendizaje, pero tiene potencial. Si lo único que le falta es un poco de confianza, está buenísimo”.

Esa idea conecta, curiosamente, con aquella adolescente de Los Toldos que decidió asomarse a un curso de computación simplemente porque quería saber de qué se trataba. Más de tres décadas después, González sigue usando ese mecanismo: aprender, preguntar, cambiar y volver a aprender.