

En esta noticia
Natalio Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), estuvo este martes en Pulso Financiero, el programa de El Cronista Stream conducido por Guillermo ‘Willy’ Laborda y Yayi Morales.
El dirigente empresarial reconoció que hay expectativas favorables sobre el rumbo económico del país, aunque advirtió que existe una incertidumbre profunda sobre los tiempos de recuperación en el sector productivo.
“Hay optimismo, pero también está la ansiedad de cuándo llegaremos a ver esa mejora”, indicó.
Grinman planteó que muchos empresarios en el sector enfrentan escenarios de reconversión o de quiebre en sus operaciones.
Los números de Argentina que preocupan al sector
Según sus datos, Chile concentra 48 empresas por cada mil habitantes, Colombia 45, Uruguay 37 y Brasil 26. En tanto, Argentina apenas alcanza 13.
El empresario explicó que la Argentina está muy por debajo de los estándares regionales, con menos de la mitad de la densidad empresaria brasileña.
“La Argentina es un país poco amigable para el empresario”, afirmó Grinman, que atribuyó la disparidad a las políticas de los últimos 100 años de gobiernos.
El dirigente detalló tres factores estructurales de presión: impuestos, controles y logística. En este sentido, remarcó que muchas provincias cuentan con presupuestos adelantados por retenciones de Ingresos Brutos que cobran a empresarios.
Esa retención representa un dinamizador congelado de capital de trabajo que impide a empresas canalizar inversión hacia expansión o reinversión operativa.
Grinman, sobre el dólar: “Que el mercado diga lo que tiene que valer”
Grinman se refirió a uno de los problemas estructurales históricos de la Argentina: la imposibilidad de generar las divisas necesarias para su funcionamiento económico.
Explicó que, ante esa falta de divisas, el país recurría sistemáticamente al endeudamiento. “Íbamos al organismo de crédito multilateral, privados nos prestaban, después nos querían cobrar, nosotros nos enojábamos”, describió.
El dirigente empresarial planteó un cambio de escenario hacia adelante y sostuvo que la Argentina ahora las va a poder generar de manera genuina, a través de distintos sectores productivos.

Entre esos sectores, mencionó “petróleo, gas, minerales, la economía de las tecnológicas, la economía del conocimiento” y el agro. Según Grinman, ese proceso “se va a derramar a la micro”, algo que el sector empresario reclama.
El titular de la CAC aclaró, sin embargo, que ese desarrollo requiere un camino a recorrer. En ese marco, calificó de “normal” la ansiedad social existente en la actualidad.
“Hay mucha ansiedad”, remarcó Grinman, y vinculó ese estado de ánimo con un rasgo que atribuyó a la sociedad argentina. “Lamentablemente somos angurrientos”, consideró.
El dirigente comparó la dinámica social del país con una campaña electoral constante. “Vivimos de campaña permanentemente”, afirmó, y descartó que existan períodos de calma entre años pares e impares.
Grinman también cuestionó la lectura política que se hace de los datos económicos apenas se publican. Señaló que se politiza todo según el interés de quien analiza la información.
“El que quiere que vaya mal te toma la estacionalidad, el que quiere que le vaya bien te toma la interanual”, explicó el dirigente al describir esa lectura selectiva de los indicadores.
El mismo fenómeno, dijo, se repite en la discusión cambiaria. “Si sube el dólar, corrida cambiaria. Si baja el dólar, atraso cambiario”, resumió Grinman sobre la cobertura periodística del tipo de cambio.
Ante ese debate, el titular de la CAC recordó el historial devaluatorio del país. “La Argentina es el mayor devaluador del mundo”, afirmó, y agregó que esas devaluaciones no resolvieron los problemas económicos.
“Si con devaluar se soluciona, con todas las veces que la Argentina devaluó, hoy seríamos una potencia”, planteó Grinman irónicamente.
Frente a ese diagnóstico, el dirigente empresarial propuso dejar que el mercado diga lo que tiene que valer, en referencia a la determinación del tipo de cambio.














