

La Libertad Avanza comenzó a mover con mayor intensidad sus fichas en la Ciudad de Buenos Aires con una estrategia que combina despliegue territorial, agenda legislativa propia y presión sobre el PRO para que cualquier eventual alianza hacia 2027 se apoye en coincidencias de fondo y no solo en un acuerdo electoral.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y titular nacional de LLA, recorrió junto a la legisladora y presidenta partidaria porteña, Pilar Ramírez, la fábrica de muebles Fontenla, en Villa Lugano. Allí conversaron con sus dueños sobre producción, empleo y las dificultades que enfrentan las empresas para invertir y crecer.
La visita sirvió además para impulsar la denominada Ley de Libertad Comercial, uno de los proyectos con los que los libertarios buscan instalar una agenda propia en un distrito gobernado por el PRO desde hace dos décadas.
“Cuando alguien quiere ampliar una fábrica, abrir un local o contratar a otra persona, el Estado tiene que preguntarse cómo ayudarlo a hacerlo más rápido, no qué nuevo papel puede pedirle”, sostuvo Ramírez.
La iniciativa propone habilitaciones automáticas para actividades de bajo riesgo mediante declaración jurada digital, sin inspección previa, y establece que el Gobierno porteño tendrá hasta 180 días para realizar el primer control. Si no lo hace por razones ajenas al comerciante, la habilitación quedará firme.
Otro de los ejes es el “silencio positivo”: la administración contará con 30 días hábiles para resolver un trámite y cinco adicionales luego de una alerta. Si no responde, la solicitud se considerará aprobada.
También se establece una ventanilla única digital, la obligación estatal de formular todas las observaciones a un expediente de una sola vez y la prohibición de volver a exigir documentación que ya esté en poder de la administración.

El proyecto incorpora además el reconocimiento de permisos emitidos por otras jurisdicciones y un plazo de 30 días para corregir incumplimientos menores antes de aplicar una clausura o suspensión. Farmacias, establecimientos sanitarios, locales bailables, espectáculos masivos y otras actividades consideradas riesgosas quedarán excluidas y mantendrán los controles previos.
“Nuestra Ley de Libertad Comercial parte de una idea muy simple: confiar en el que trabaja y controlar lo importante. Nación está avanzando con las reformas de fondo y la Ciudad tiene que hacer su parte con menos impuestos, menos burocracia y más libertad para producir”, afirmó Ramírez.
Elecciones 2027: las condiciones que fija LLA para el acuerdo con el PRO
La actividad de Karina se produjo mientras la conducción porteña de LLA comenzó a enfriar las expectativas de un entendimiento rápido con el PRO. “¿Una alianza para qué, nos vamos a acompañar en proyectos que para nosotros son importantes o es solo para ganar una elección?”, planteó Ramírez en una entrevista en radio Rivadavia.
La dirigente admitió que en las conversaciones entre ambos espacios existen coincidencias, entre ellas evitar un regreso del kirchnerismo, pero sostuvo que todavía deben discutirse políticas concretas antes de avanzar hacia candidaturas o fórmulas.
Entre los temas que LLA quiere poner sobre la mesa aparecen la eliminación de las PASO porteñas, una eventual Ley Bases para la Ciudad, la reducción de impuestos, reformas sobre el funcionamiento del Estado y la propia Ley de Libertad Comercial.
Ramírez también marcó distancia con la actual gestión porteña. Reconoció que el “PRO de los inicios”, bajo Mauricio Macri, hizo “mucho bien” a la Ciudad, pero consideró que con el tiempo el espacio “se ha ido apagando” y calificó al gobierno de Jorge Macri como “bastante desordenado” y sin algunos “ejes claros”.
La presidenta de LLA porteña aclaró que no mantiene un conflicto personal con el jefe de Gobierno, pero insistió en que existen diferencias políticas profundas. “Nosotros queremos que esa misma velocidad que el Presidente está llevando a nivel nacional pase en la Ciudad”, afirmó.

El bloque libertario, integrado por 14 legisladores, pretende utilizar ese peso para impulsar además iniciativas vinculadas con los “trapitos”, la VTV, una Ley Hojarasca porteña y un Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. También la eliminación de las PASO será otro punto de discusión. LLA sostiene que las internas partidarias deben continuar existiendo, pero financiadas por los propios espacios políticos y no por todos los contribuyentes.
La aparición de Karina Milei en territorio porteño refuerza así una estrategia doble. LLA mantiene abierta la negociación con el PRO, pero al mismo tiempo construye agenda, presencia territorial y estructura propias.
El mensaje hacia los amarillos es que un eventual entendimiento no estará basado únicamente en el reparto de candidaturas. Por ahora no rompen el puente. Pero tampoco están dispuestos a avanzar hacia 2027 sin responder primero la pregunta que queda en el aire sobre la utilidad real de una alianza.















