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Japón busca alcanzar un acuerdo comercial con el Mercosur, principalmente enfocado en diversificar sus fuentes de provisión de petróleo.

La irrupción del conflicto en Medio Oriente tensionó el abastecimiento de petróleo en distintos países, impactando principalmente en China y Japón, entre otros. Este último importa el 90% de su petróleo desde Medio Oriente.

Esto impulsó a que Japón busque acelerar sus negociaciones con el bloque común del sur de América Latina, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Paraguay fue la sede donde se dieron los pasos iniciales.

Según informó Reuters, Japón tiene previsto iniciar las conversaciones con el bloque para establecer una alianza comercial.

Si bien el foco principal está puesto en el petróleo, busca también diversificar sus fuentes de minerales críticos y tierras raras, y conseguir acuerdos de baja de aranceles de sus autos.

El principal proveedor de tierras raras de Japón es China, que concentra más del 80% de la capacidad de procesamiento global de estos insumos esenciales para las nuevas tecnologías y la electrificación, principalmente de vehículos.

Argentina y otros países de la región firmaron un acuerdo marco con Estados Unidos para garantizar la provisión de estos minerales y desarrollar su procesamiento, para evitar interrupciones en las cadenas de valor.

Con el Súper RIGI enviado al Congreso este martes, el Gobierno busca además dar incentivos a las inversiones en actividades que no se desarrollan en el país, entre ellas, el desarrollo de baterías de litio y el procesamiento de cobre, ambos insumos fundamentales para los autos eléctricos que demandan, en el caso del cobre, hasta cuatro veces lo que un auto convencional.

Las negociaciones no son nuevas. En enero se concretó en Asunción, capital de Paraguay, el primero encuentro para el Marco de Asociación Estratégica entre el Mercosur y Japón, mecanismo que se había plasmado en diciembre anterior para avanzar en un eventual tratado comercial, al que se sumó la discusión sobre inversiones de la cuarta economía global en la región.

El rol de Argentina

Si bien el apuntado como potencial proveedor prioritario de petróleo para Japón es Brasil, el aumento de la producción local podría jugar un rol en este acuerdo.

Este intercambio no es nuevo. Segun la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), “Argentina se ubica en el puesto 53 como proveedor de importaciones al Japón y 49 como destino de exportaciones japonesas”, siendo los principales productos vendidos los pescados y crustáceos, cereales y oleaginosas, aluminio, carbonato de litio y, hasta el cese de las operaciones de Bajo La Alumbrera en 2018, el cobre fue el principal producto exportado a ese destino.

Desde la entidad Rosarina también vieron potencial en el mercado de carnes, principalmente para cortes premium.

Una de las dificultades del intercambio son los aranceles impuestos por Japón a carne, lácteos, crustáceos y soja.

“Si bien el Mercosur ocupa el 4to lugar como origen de las importaciones de Japón, el 91% de las exportaciones del bloque al país asiático se originan en Brasil”, indicaron desde la BCR.

Los aranceles promedio de Japón ascienden al 65% en lácteos, 6,9% en oleaginosas y 9% en carnes.

“Argentina importa autopartes, automóviles, maquinaria, material eléctrico y productos farmacéuticos del país asiático. El Japón ocupó el décimo puesto entre los principales proveedores de importaciones de la Argentina en 2024, de acuerdo con datos de INDEC. Asimismo, con cerca de u$s 2700 invertidos en el país, Japón se ubica en el puesto 15 entre los orígenes de inversión extranjera directa en Argentina”, agregaron.