Precios calientes

Inflación: leve baja en febrero, un piso alto en marzo y la "bala de plata" del Gobierno

El segundo mes anotaría una suba del índice minorista en torno al 3,5%, menor al 4% de diciembre y enero. Pero la medición núcleo de las consultoras no cede y, con ajustes de precios regulados, impulsaría el dato de marzo.

La galopante inflación en enero volvió a marcar 4% y se entroniza como la principal alarma económica del comienzo de 2021 tanto para el Gobierno como entre los analistas, que esperan que este año termine con una suba del índice de precios considerablemente superior a la de 36% de 2020.

En el oficialismo esperan efectivamente una baja respecto al preocupante primer dato del año, aunque reconocen que no alcanzará a perforar el 3%, mientras que los relevamientos privados arrojan cifras similares tras la primera quincena. 

Así, febrero sería el sexto mes consecutivo en el que se supere cómodamente ese guarismo, mientras que para marzo se espera un piso más elevado.

El relevamiento que realiza la consultora Ecolatina en el Gran Buenos Aires arrojó una suba intermensual de 3,6% en la primera quincena de febrero, menor a enero, y espera una segunda mitad en torno al 3,3%, con lo que la inflación del mes finalizaría en un valor intermedio.

Se trata de una desaceleración respecto a enero, pero advirtieron que la núcleo en las primeras dos semanas marcó un aumento de 4% y "refleja la fuerte inercia del proceso inflacionario". Esta vez, con la carne vacuna con aumentos similares al resto de los precios, los bienes de consumo masivo liderarán las subas.

Mientras que marzo, un mes estacionalmente con alta inflación por rubros como educación o indumentaria, dejará un piso más elevado todavía, alimentado por "ajustes en prepagas, combustibles y posible actualización de tarifas", plantea Ecolatina, que prevé que el primer trimestre termine bastante por encima del 10%.  

En tanto, el relevamiento de la consultora Seido de alta frecuencia (también en el GBA) tampoco arroja resultados alentadores: en la primera quincena la variación intermensual es de 3,5%, pero la medición núcleo también se ubica en el 4%. No obstante, casi tres cuartas partes de la suba se concentran en las dos semanas de febrero.

Fuente: Seido - Alphacast

Por su parte, FIEL, que realiza su medición en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), cerró la primera quincena con una suba intermensual del 3%, tanto para el nivel general como para la núcleo.

A las mediciones que hacen las consultoras se le suma el significativo salto de 5,6% que los precios mayoristas marcaron en enero, que desde junio no bajó del 3,5% mensual y cuatro oportunidades superó el 4%, según datos del Indec.

Si bien el índice mayorista es totalmente distinto por composición, dinámica y fechas de corte al índice minorista, para Esteban Domecq, de la consultora Invecq, el dato de enero consolida los incrementos de los últimos meses y que el acumulado de los primeros tres meses podría llegar al 12%, lo que deja "inalcanzable" la meta del Gobierno

De todas maneras, aseguró que en el corto plazo no vislumbra un escenario de 5% de inflación minorista mensual si el Ejecutivo desacelera el ritmo de depreciación gradual del tipo de cambio (concido como crawling peg) que puede moderar la dinámica de los precios a través de un atraso cambiario.

"El Gobierno ya aplicó la estrategia de desacelerar el crawling peg para contenter el proceso inflacionario, la bala de plata que les queda. El riesgo es que si no baja la inflación, la brecha aumentará y sumará mayor presión sobre las reservas internacionales, que a pesar de las compras siguen sin incrementarse", señaló.

El objetivo del Gobierno es terminar el año con una inflación inferior al 31%. Si la inflación de febrero cierra como esperan los analistas en torno al 3,5%, en los diez meses restantes del año, para que la meta se cumpla, el promedio mensual no debe superar el 2%.

Y para no rebasar el 29% que figura en el Presupuesto, el dato mensual deberá promediar el 1,8%, un nivel que no se registra desde los primeros meses de la cuarentena.

Las consultoras ven bastante improbable que la inflación cierre el año en esos niveles, dado que las estimaciones del Relevamiento de Expectativas Macroeconómicas (REM) del Banco Central convergen a una mediana de 50%.

Un estudio de Fundación Mediterránea ilustró el desafío que significa llegar a la cifra pautada por el Gobierno al señalar que para cerrar con una inflación por debajo del 30%, el déficit fiscal primario tiene que terminar en 2,5% del PBI, mucho más acotado que el 4,5% previsto por el Ejecutivo.

Por ello, el Ejecutivo comenzó a intensificar los controles de precios, en el marco de los programas vigentes como Precios Máximos, Precios Cuidados y el convenio por la carne, que además incluyen obligaciones de abastecimiento que en su defecto generarán importantes sanciones económicas.

Y, por otro lado, apuesta a una suba del tipo de cambio de 25% para todo 2021 que generaría un atraso cambiario en términos reales y un ancla a los precios más sensibles a las variaciones del dólar. Esta estrategia tiene severos riesgos asociados para la dinámica del comercio exterior, pero el Gobierno está dispuesto a asumirlos dada la relación inversamente proporcional entre inflación y consumo que puede generarle un lastre de cara a las elecciones legislativas de este año. 

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Comentarios

  • C

    chbcchbc

    Hace 2 días

    Lo que fue el gobierno de macri: 16% de inflación mayorista en un mes! Que tiene la gente en la cabeza como para creer que es una opción todavía?

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