El índice de confianza del consumidor se deterioró en julio, en particular sus perspectivas a largo plazo. En paralelo, los indicadores de consumo masivo siguen mostrando volatilidad.
El índice de confianza del consumidor cayó 4,8% en julio respecto del mes anterior, mientras que en la comparación interanual registró una baja del 12,3%. Se trata de la primera caída mensual luego de dos meses seguido al alza.
El índice elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad di Tella registró caídas en todas las regiones relevadas y los hogares con menores ingresos tuvieron la caída más pronunciada.
Desde el primer registro pico del Gobierno, en enero de 2024 (47,38 puntos), el indicador acumuló una retracción del 14,16%. Sin embargo, respecto de su piso, registrado en enero de 2024, acumula una suba del 14,24%.
Dentro de los componentes que integran el índice de confianza, la mayor caída se registró sobre la situación macroeconómica. Allí, el indicador cayó un 8,49%.
En el componente que evalúa las expectativas personales, la baja fue del 3,89%. A pesar de que se atenuara la baja respecto de otras variables, es la que marca la mayor diferencia en comparación con julio del año pasado, marcando una baja del 14,98%.
El componente de bienes durables e inmuebles es el que menor variación tuvo, con una caída del 0,48% mensual. Sin embargo, en la comparación interanual tuvo una caída del 11,46%, en línea con la retracción del crédito tras el salto que tuvieron las tasas de interés el año pasado previo a las elecciones.
Entre los hogares de menores ingresos se dio el peor desempeño de las expectativas. En la variación mensual tuvieron una caída del 11,47%, mientras que en los de ingresos altos esta variación fue del 1,45%. En la variación interanual el desplome en los hogares pobres fue del 20,42%. mientras que en los otros fue del 7,70%.
El interior es todavía la región que mantiene mejores expectativas sobre la actividad económica. La caída en julio fue del 1,68%, mientras que, en el Gran Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, la baja mensual superó el 6%.

Una tendencia similar se observa en la variación interanual, donde la caída de la confianza registrada en el interior se acerca a la mitad de la baja que se observó en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
La volatilidad en la actividad registrada en los últimos meses y la persistencia de los indicadores negativos de consumo presionaron sobre las perspectivas a futuro en la confianza de los consumidores.
Estas últimas fueron las más afectadas, con una caída del 7,19% mensual, mientras que las perspectivas presentes cayeron solo 1,24%.
Las perspectivas a futuro de la situación personal se deterioraron en todas las regiones, a excepción de la Ciudad de Buenos Aires, único distrito que creció (9,6%). Sin embargo, hay coincidencias en el deterioro a futuro de la situación macroeconómica: todas las regiones empeoraron sus perspectivas a largo plazo.
Consumo
Los indicadores de consumo masivo siguen mostrando volatilidad, aunque dan cuenta de una mejora en la comparación mensual.
En el caso de los supermercados, en mayo las ventas crecieron 0,9% respecto de abril y marcó su cuarto aumento mensual, según Indec.
Sin embargo, la variación interanual marcó un rojo de 0,7% y encadena cinco bajas consecutivas.
Las tarjetas de crédito siguen ganando terreno y ya son dos quintos del total de las operaciones, a pesar de la fuerte suba del uso de otros métodos de pago que suben 60% pero son el método menos usado.
Algo similar ocurre con e-commerce: mientras que registra un aumento del 22,3%, solo explica ventas por $ 85 mil millones, mientras que el canal presencial factura más de $ 2,4 billones.
El frente mayorista muestra una tendencia similar: una recuperación mensual del 2,3% después de cinco meses a la baja, pero cuatro meses seguidos de caída interanual.
En esta misma línea, el consumo masivo relevado por Scentia registró su sexto mes consecutivo de caída tras registrar una baja del 2,7% en junio.
Todos los canales mostraron caídas a excepción de dos. Por un lado, farmacias, que no registró variación, mientras que el canal de e-commerce marcó un salto del 41%. Esta vía en lo que va del año suma un alza del 34,8%.














