Consumo y salud

Alimentos altos en grasas, sodio, azúcar y calorías: cómo serán las góndolas con el etiquetado frontal

Las empresas anticipan que la ley de etiquetado frontal de alimentos será aprobada en Diputados y refuerzan el lobby por la letra chica. La próxima semana se trata en comisiones y ya tiene media sanción. Leches, quesos y yogures: ¿cuántos productos tendrán advertencias?

Un plenario de comisiones de Diputados tratará la semana que viene el proyecto del Frente de Todos para el etiquetado frontal de alimentos que tiene media sanción en el Senado. El oficialismo acompañará pero también tiene apoyo de diputados de la oposición y la industria se resigna a que no haya cambios. 

En ese marco, las cámaras alimenticias ya imaginan el día después con góndolas llenas de etiquetas negras, en forma de octógono, al frente de los paquetes de alimentos que marquen "exceso en grasas, azúcares o calorías"

Pese a eso, el sector productivo mantiene los reclamos para intentar que, cuando se reglamente, la letra chica incorpore sus planteos. Así, apelan a advertencias sobre "pérdida de exportaciones" o "problemas logísticos" para llegar al corazón del Ministerio de Producción. 

Octógonos negros con advertencias sobre contenido de calorías, grasas, azúcares y sodio

El proyecto que presentó la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, cercana a Cristina Kirchner, sin embargo, tiene a la secretaria de Comercio Interior, Paula Español, como una de sus impulsoras desde el Ejecutivo. 

 Tras el reclamo de la Coordinadora de Productoras Alimenticias (Copal) y de la filial local de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (Amcham), el Centro de la Industria Lechera (CIL), asociación que representa a pequeñas, medianas y grandes empresas del sector, advirtió que el proyecto "generará asimetrías, problemas legales, productivos y logísticos en el Mercosur". Anticipan un impacto negativo en "las exportaciones de productos lácteos de Argentina".

En línea con Copal, la CIL adhirió a "una ley que permita al consumidor contar con una información nutricional clara y veraz", pero advirtió que "las metas podrían no ser cumplibles". Según detalla la industria láctea, algunos objetivos de reducción "no serían logrables desde el punto de vista tecnológico".

Los productos argentinos en el Mercosur llevarían advertencias y los de Brasil no, plantea la industria. Uruguay, en tanto, ya aplica el etiquetado con octógonos negros de alimentos, como Chile, Perú y México.

el futuro de LECHES, quesos Y YOGURES

Con el proyecto que ya tiene media sanción en el Congreso, la industria advierte que buena parte del portfolio de alimentos tendrá etiquetas negras. 

· Los yogures tendrán al menos dos sellos de advertencia, por exceso de Azúcares y/o Exceso de Grasas Saturadas. Quedarán en igualdad de condiciones que otros alimentos de menor calidad nutricional, como "un paquete de galletitas de chocolate".

· Aproximadamente el 70% de los quesos llevará sellos por exceso de sodio y exceso de grasas saturadas. Los productores aseguran que los quesos son fuente de proteínas y "es sabido que las grasas saturadas de origen lácteo no causan daños a la salud como otras grasas saturadas".

Las góndolas de lácteos tendrían una o dos etiquetas para el 70% de los quesos y todos los yogures

· En el caso de los yogures, aun haciendo reducciones de azúcares agregados se seguiría manteniendo el sello, careciendo de sentido cualquier esfuerzo que se intente para la reducción de azúcares. El marketing de los yogures hoy reza "sin azúcares" cuando debería decir "sin azúcares agregados".

¿Por qué los yogures no pueden tener menos azúcar? El Centro de la Industria Lechera explica que el contenido de azúcar agregado debería ser tan bajo que afectaría la palatabilidad (el sabor, textura o aroma, para que sea agradable al consumirlo) y la aceptación por parte del consumidor. "Podría llevar al consumidor a agregarle azúcar al momento de su consumo", imaginan.

Sobre los límites que marca el proyecto, que toma como referencia las normas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la CIL detalla que se prevé un máximo de 1 mg de sodio/kcal. "Esto es aproximadamente 350 mg de sodio/100 g en un queso Danbo o Cremoso".

"En la mayoría de los quesos no es factible desde el punto de vista tecnológico hacer reducciones que lleven el contenido a menos de 600 mg de sodio/100 g queso", plantea la industria. Existen algunos tipos de quesos que pueden tener 450-500 mg sodio/100g con "tecnologías especiales que no están al alcance de toda la industria", resume la Cámara sectorial.

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