

El índice de salarios creció 3,4% en marzo, en línea con la inflación para el mismo mes, lo que derivó en una caída del poder adquisitivo.
En los primeros cuatro meses del año acumulan una suba del 8,6%, quedando por abajo de la inflación acumulada (9,4%), mientras que en comparación con marzo de 2025, la suba fue del 36,4%.
El aumento fue explicado por los aumentos del empleo público y por el empleo no registrado, mientras que el empleo privado registrado quedó muy por debajo de la inflación para el período.
En el caso del empleo público, el aumento en el mes fue de 5%, explicado por las subas en el empleo estatal nacional (5,8%) y el provincial (4,7%). Esta suba no alcanza a compensar la caída que registran estos sectores en comparación con el promedio de 2023. Según el Instituto Argentina Grande, el salario en el sector público nacional está un 37,9% debajo de ese período, mientras que en el caso del provincial, la baja es del 15,2%.
En el acumulado del año, el salario público registra un alza del 9,4%, mientras que la variación interanual fue de 29,6%.
El empleo no registrado es todavía el sector con mejor desempeño. A la suba mensual de 4,7% se le agrega un acumulado de 14,3%, mientras que la variación interanual es del 74,4%. El relevamiento de los ingresos de los no registrados se da mediante la Encuesta Permanente de Hogares, que no solo tiene un rezago de cinco meses, sino que también incluyó en su cuestionario una pregunta sobre si se perciben ingresos adicionales para mejorar la captación del ingreso del hogar, lo que explica en parte la marcada suba de los ingresos de los informales.
El empleo privado formal es el más afectado en lo que va del año. A la suba del 2,1% en el mes de marzo se suma que en los primeros tres meses del año acumulan una suba del 5,9%. En comparación con marzo de 2025, el aumento fue de 27,5%.
Según analizaron desde la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, “el salario privado registrado perdió 1,3% de poder de compra en marzo. En los últimos doce meses, la caída acumula 3,9%. Y respecto del promedio de 2023, el deterioro es de 5,7% (y de 8% respecto de la media 2020-2023)”.
Además, subrayaron que el proceso de desaceleración de la inflación ya no se da de la mano de una recuperación del ingreso real, sino que se da en simultáneo con una caída del mismo: “En 2023, el poder adquisitivo creció en 6 de 12 meses. Entre 2025 y marzo de 2026, cayó en 10 sobre 15”.
Desde el Centro de Economía Política (CEPA), observaron que los salarios registrados suman siete meses seguidos de caída, lo que dejó a los registrados (privados y públicos) un 9,2% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
De usarse la canasta de consumo de los hogares (ENGHO) de 2017/2018, que se iba a aplicar para la inflación pero fue descartada, la pérdida del poder adquisitivo de los salarios registrados entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 fue del 18,8%.


















