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La nueva apuesta aerocomercial de Juan José Maggio comienza a tomar forma. A poco más de dos meses de haber oficializado el lanzamiento de Joy Airlines, la compañía avanza en las últimas etapas del proceso operativo y prevé concretar su vuelo inaugural durante la primera semana de julio.
La empresa ya ingresó en la fase final del proceso para obtener el Certificado de Operador Aéreo (AOC), un requisito clave para comenzar a volar. “Estamos en la cuarta fase. La quinta es la evacuación y la entrega del certificado. Cuando uno ya está en esta instancia prácticamente no falta nada”, explicó Maggio durante una entrevista con El Cronista.
El empresario detalló que la última etapa contempla la llegada de las aeronaves, la realización del simulacro de evacuación de emergencia y la entrega formal de la habilitación.

La infraestructura operativa, mientras tanto, ya está prácticamente lista. La compañía cuenta con oficinas en Aeroparque para operaciones, despacho de vuelos, mantenimiento y tripulaciones, mientras que el equipo técnico y humano también comenzó a completar su preparación. Según Maggio, parte de la tripulación ya realizó entrenamientos en los simuladores de Lufthansa, en Berlín, catalogados como los “más avanzados del mercado”.
Más aviones y un modelo que busca conectar el interior
La compañía iniciará operaciones con dos aeronaves CRJ-200 LR, jets regionales de 50 plazas, aunque el plan de crecimiento podría acelerarse antes de lo previsto. “Nos gustaría sumar otros dos este mismo año”, adelantó Maggio. La incorporación podría concretarse hacia noviembre y serían del mismo modelo: aeronaves regionales con una configuración de cabina de dos filas por lado, sin asiento central.
La estrategia de Joy estará enfocada principalmente en vuelos regulares: cerca del 80% de la utilización de la flota se destinará a rutas programadas con múltiples frecuencias diarias. El objetivo es satisfacer una demanda que, en palabras del empresario, “hoy no encuentra suficientes alternativas de conectividad”.
Uno de los ejemplos que menciona es Jujuy, con vuelos de ida y vuelta en el día para pasajeros corporativos y turistas. “Hoy hay rutas donde existe tráfico comercial, pero las frecuencias son escasas. Lo que permiten estos aviones es ofrecer más horarios y más vuelos”.
El porcentaje restante de la operación quedará disponible para vuelos chárter y servicios especiales. Según explicó Maggio, ya hay pedidos para conectar ciudades del interior como Rosario, Córdoba o Jujuy con destinos turísticos nacionales e internacionales, entre ellos Bariloche, El Calafate, Iguazú y Florianópolis, evitando el paso obligatorio por Buenos Aires.

El empresario también atribuyó el desembarco de la compañía al nuevo escenario aerocomercial, con más de 17 millones de pasajeros volando en los aeropuertos de todo el país entre enero y abril, según datos de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
“Antes no nos dejaban volar. El mercado estuvo cerrado desde 2006 hasta el año pasado”, afirmó. Aunque destacó la apertura bajo la política de cielos abiertos, aclaró que el principal cuello de botella global hoy pasa por otro lado: la disponibilidad de aviones. Según sostuvo, la menor producción de fabricantes como Boeing y los problemas técnicos que enfrenta parte de la flota Airbus generaron una escasez mundial que podría extenderse hasta 2030.
Qué conexiones planea operar JOY
En una primera etapa, JOY planea conectar Buenos Aires con San Luis, Villa Mercedes, Merlo y Jujuy. De hecho, la compañía ya firmó un acuerdo con el gobierno jujeño para convertir a la provincia en uno de sus primeros destinos una vez obtenidas las habilitaciones.
JOY Airlines había sido presentada oficialmente en marzo como una aerolínea “anti low cost”, destinada a pasajeros que priorizan conectividad regional, confort y servicio. La empresa, liderada por Maggio, expresidente de Southern Winds, contará con capitales mayoritariamente nacionales.
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