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El Gobierno nacional incluyó en la Ley de Modernización Laboral el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), un esquema que busca estimular la inversión de las pymes mediante beneficios fiscales para montos de entre u$s 150.000 y u$s 9.000.000.
Si bien el Ejecutivo ya estableció las condiciones de acceso, las empresas aún aguardan la resolución conjunta que deberán dictar la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y las secretarías de Agricultura y de Energía.
En paralelo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) busca adherirse al régimen nacional para incentivar la competitividad local, atraer capitales y generar empleo genuino.
Para ello, el bloque de La Libertad Avanza (LLA) presentó un proyecto en la Legislatura porteña que ya obtuvo dictamen de las comisiones de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria y de Desarrollo Económico y Mercosur.
Según pudo conocer El Cronista, la propuesta fue aprobada con disidencias parciales, lo que implica que algunos legisladores acompañaron el texto aunque consideran necesario introducir modificaciones.
Fuentes del bloque de LLA reivindican con firmeza la autoría del texto. “Es 100% de los libertarios”, señalaron. Más allá de que el RIMI surgió en el Gobierno nacional y que el bloque luego lo llevó a la Legislatura local, las negociaciones podrían derivar en cambios de último momento.
Al respecto, fuentes del Ministerio de Hacienda porteño aseguran que analizan “alternativas de algunos bloques” con el objetivo de alcanzar un acuerdo que “les cierre a todos”. La intención es que el RIMI se apruebe este jueves en el recinto, junto con la ampliación del Presupuesto 2026 y la adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).

“Estamos trabajando con Hacienda antes de que las propuestas lleguen al recinto, porque son cuestiones que no se pueden resolver en el momento. La disidencia funciona así: ‘te doy mi aprobación como señal de voluntad, pero te voy a proponer algunas modificaciones y si no me las aceptás, no estoy obligado a votar a favor en el recinto’”, explicó una fuente con acceso directo al día a día legislativo.
Esa misma voz, que reveló que el peronismo (agrupado en “Fuerza por Buenos Aires”) presentó un proyecto propio con dictamen de minoría —aunque no se está trabajando sobre él—, ratificó que solo se avanza en la iniciativa de los libertarios con aportes de los partidos que acompañaron el RIMI en comisión.
Entre los espacios que votaron a favor, pero con reparos, se encuentran “Ciudadanos Unidos/UCR” y “Confianza y Desarrollo”, este último integrado por el exjefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y Graciela Ocaña.
RIMI porteño: qué dice el proyecto de LLA y qué cambios se barajan
El RIMI es, según una voz calificada, “una herramienta más en un distrito que está muy bien administrado”. La iniciativa apunta a sectores clave para la Ciudad: servicios, tecnología, turismo, salud, construcción, industrias culturales y gastronomía, entre otros.
De ser aprobada, la propuesta alcanzaría a los sujetos previamente inscriptos y aprobados como beneficiarios del RIMI a nivel nacional: Micro, Pequeñas o Medianas Empresas —hasta la categoría de Mediana Empresa, tramo 2 inclusive—.
En ese sentido, el proyecto no solo busca favorecer la inversión productiva de las pymes, sino también permite ampliar capacidades instaladas, incorporar bienes de capital, profesionalizar procesos, acelerar obras y generar mejores condiciones para la creación de puestos de trabajo formales.
A nivel local, el bloque libertario incorporó exenciones impositivas con el objetivo de potenciar el desarrollo productivo y fortalecer la actividad comercial porteña. Los beneficios alcanzan a:
- Ingresos Brutos: aplicable sobre los ingresos derivados de la actividad desarrollada en CABA.
- Impuesto de Sellos: para contratos relacionados con el desarrollo de la actividad por la que se encuentran adheridos al RIMI.
- ABL e Impuesto Inmobiliario: respecto de los inmuebles construidos como consecuencia directa de las obras.
“Estimar el costo fiscal de este proyecto es complejo, dado que está orientado a inversiones futuras. El presupuesto actual ya está confeccionado sobre la base de la situación vigente. Si se generan nuevas inversiones, en principio no deberían alterarlo. En todo caso, podrían reducir la curva habitual de nuevas inversiones; si eso ocurre, el proyecto no implicará un costo fiscal adicional, sino simplemente una menor recaudación”, explicaron ante la consulta de El Cronista.
Los cambios en debate
Un aspecto que podría modificarse es el monto mínimo de inversión. Si bien el texto original contempla los parámetros de la reforma laboral, una de las propuestas en danza busca reducir ese piso por debajo de los u$s 150.000.
Otro punto en evaluación es vincular los beneficios a la generación de empleo y garantizar la permanencia: quien obtenga una exención no podrá mantenerla si retira la inversión al año siguiente.

“El Ministerio de Hacienda analiza las alternativas junto con los bloques, incluido LLA. El objetivo es alcanzar un acuerdo y las propuestas que se discuten parecen razonables”, revelaron fuentes en estricto off the record. De no mediar inconvenientes, el proyecto sería sancionado este jueves.
El escenario en la Legislatura
La Libertad Avanza busca replicar el esquema nacional en territorio porteño, pero el camino requiere consenso. Actualmente, la bancada libertaria cuenta con 14 legisladores, frente a los 12 de Vamos por Más (PRO), 20 de Fuerza por Buenos Aires (peronismo), 5 de la UCR, 7 de Confianza y Desarrollo, 1 de PTS Frente de Izquierda-Unidad y 1 de Frente de Izquierda de los Trabajadores/PO.
No es un dato menor que el radicalismo y el espacio integrado por Larreta y Ocaña hayan manifestado su aprobación con disidencias. Si estos sectores no avalan la sanción junto con el oficialismo y el PRO, el escenario podría ser adverso para los “violetas”, dado que se supone que el peronismo no acompañaría la iniciativa.
Otros detalles clave
Si bien resta conocer la redacción definitiva del proyecto, existen otros dos aspectos centrales. Por un lado, los beneficios previstos tendrán una duración de dos años contados desde la fecha de aprobación de la adhesión al RIMICABA, “manteniéndose vigentes durante dicho plazo con independencia de la modificación o derogación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones”.
Por otro lado, la iniciativa insta al Banco Ciudad a adoptar las medidas necesarias para implementar líneas de crédito preferenciales, con destino a los sujetos adheridos al régimen, para lo cual es necesario que la actividad productiva que origine el incentivo sea desarrollada en CABA.
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