“Mi vida fue muy monótona hasta los 18 años”, dice Iván Facianof (41) en conversación con El Cronista. “Vivíamos en Núñez, vacacionábamos en Mar del Plata, a veces en el sur de Brasil, estaba becado en un colegio privado. Una vida de clase media normal argentina”, resume.
En los 2000, sin embargo, la situación familiar se empezó a complicar. La crisis argentina, que terminaría de desatarse en 2001, dejó sin trabajo a su padre, chofer de una empresa petrolera multinacional, y a su madre, que se desempeñaba en una Administradora de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP).
“En ese momento me empezaron a mencionar la posibilidad de irnos de Argentina”, cuenta. En aquel entonces se barajaron tres opciones: los Estados Unidos, Panamá e Israel. “Estados Unidos se empezó a complicar por el atentado a las Torres Gemelas, así que finalmente nos fuimos a Israel porque teníamos unos primos allá y porque era el único país que nos podía dar la ciudadanía, además de ayuda económica”, recuerda.
Después de haber pasado por diferentes experiencias -trabajó en un lavadero de autos con su padre, fue parte del ejército israelí por tres años, estuvo dos meses en África- en 2008 comenzó a trabajar en una empresa de tecnología en Israel de un amigo suyo.
“Fui el primer empleado de la empresa. Los dueños fueron mis padres profesionales. Él había estudiado en la (Universidad Torcuato) Di Tella y yo no había ido a la universidad, así que aprendí mucho a su lado”. El negocio de la empresa fue escalando hasta que finalmente, en 2012, salió a bolsa en Londres por u$s 100 millones.
Ese mismo año, Facianof decidió dejar la empresa y crear la propia. Así, junto a su socio, y un aporte de u$s 500 cada uno, le dieron forma al proyecto Velis Media Group, una plataforma tecnológica que brinda soluciones de marketing y publicidad digital a empresas.
“El nombre viene del latín, por velis nolis, que significa ‘quieras o no quieras’, una frase que siempre me definió. El proyectó comenzó como un mobile app network y nos empezó a ir bien desde el principio. Todo lo hacíamos desde mi departamento de ese momento que compartía con mi novia”, señala.

En los últimos cinco años, la empresa generó ingresos aproximados por u$s 200 millones.
Su apuesta más ambiciosa, sin embargo, llegó en 2019 cuando fundó Predicto.ai. La compañía desarrolló un motor de inteligencia artificial propio capaz de interpretar los algoritmos de plataformas como Google, Meta y TikTok para predecir, en tiempo real, los intereses de los usuarios y ofrecer resultados en base a lo que considera que necesitan.
Actualmente, tiene una base de alrededor de 60 clientes y un acuerdo comercial estratégico con Google que es el core de su negocio. Si bien la tecnología está concentrada en Israel, la operación es global: tiene presencia en América latina, en los Estados Unidos, Europa y Asia.
Según adelanta el empresario, para este año proyecta cerrar con una facturación aproximada de u$s 65 millones, un 40% más que el año pasado.
Además de las empresas que lleva adelante, Facianof es inversor y asesor de startups emergentes, principalmente en Miami, donde vive desde hace nueve meses con su esposa y dos hijas, y en América latina.
















