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La discusión sobre el rumbo de los servicios de inteligencia argentinos volvió a instalarse en la agenda pública este año, en medio de un proceso de reestructuración que el Gobierno nacional impulsa desde comienzos de 2026.

Tras el Decreto de Necesidad y Urgencia 941/2025, que reformó la Ley de Inteligencia Nacional y concentró mayores facultades en la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), y luego de sucesivos incrementos presupuestarios para el organismo, la conducción que encabeza Cristian Auguadra dio un nuevo paso en su plan de modernización: la presentación de un Estatuto para el Personal de Inteligencia que sienta las bases de un Cuerpo de Inteligencia de la Nación.

El anuncio llega después de que Auguadra debiera rendir cuentas ante la Comisión Bicameral de Inteligencia, donde legisladores de distintos bloques cuestionaron el funcionamiento del Plan Nacional de Inteligencia, el uso de fondos reservados y el rol político de uno de los subsecretarios del organismo.

En ese contexto de escrutinio parlamentario, la SIDE eligió presentar la reforma de su personal como una señal de institucionalización de la carrera de inteligencia.

Qué dice el comunicado de la SIDE sobre el Cuerpo de Inteligencia de la Nación

A través de un comunicado, la Secretaría de Inteligencia de Estado confirmó la creación del Cuerpo de Inteligencia de la Nación y explicó que el nuevo régimen “sentará las bases para construir un Cuerpo de Inteligencia integrado por los mejores perfiles, despolitizado y preparado para defender los intereses de la República Argentina”.

El texto precisa que, por primera vez, el organismo contará con “un proceso de ingreso abierto y transparente y una carrera profesional basada en parámetros objetivos”, y que el nuevo régimen “ordenará la trayectoria de sus agentes desde el ingreso hasta el retiro”.

El Secretario de Inteligencia de Estado, Cristian Auguadra, fue el encargado de anunciar la medida: “Vamos a crear el Cuerpo de Inteligencia de la Nación conformado por los mejores perfiles de Argentina”, afirmó, y agregó que “la SIDE presentó el nuevo Estatuto del Personal de Inteligencia, una reforma estructural para sentar las bases de este Cuerpo profesional, moderno y al servicio permanente de los intereses de los argentinos”.

Cristian Auguadra fue el encargado de anunciar la medida
Cristian Auguadra fue el encargado de anunciar la medida

Al justificar la reforma, el funcionario apuntó contra la gestión histórica del organismo: “Durante décadas, la Inteligencia de nuestro país sufrió las consecuencias de la improvisación, la degradación institucional y la ausencia de una política a largo plazo”.

Y sostuvo que el Gobierno nacional “tomó la decisión de revertir definitivamente ese proceso y reconstruir una capacidad estratégica esencial para la defensa de la soberanía, la seguridad y los intereses nacionales”.

Cómo funcionará la nueva Carrera de Inteligencia: cuadros, ascensos y evaluaciones

Según el documento oficial al que accedió El Cronista, el nuevo Estatuto comenzará a regir el 1° de enero de 2027 y prevé un régimen de transición que reconocerá los años de servicio, la formación y los antecedentes del personal actual, sin exigir un reingreso desde cero.

La Carrera de Inteligencia se organizará sobre cinco principios: idoneidad, igualdad, mérito, transparencia y profesionalización.

El personal quedará distribuido en tres cuadros según su nivel de formación: el Cuadro A, para quienes tengan formación universitaria o superior; el Cuadro B, para formación terciaria o universitaria intermedia; y el Cuadro C, para formación secundaria. Cada cuadro, a su vez, tendrá distintas categorías internas para ordenar la trayectoria de los agentes.

Los ascensos dejarán de basarse únicamente en la antigüedad: el documento establece que exigirán períodos mínimos de permanencia, aptitud psicofísica, capacitación obligatoria y evaluaciones de desempeño favorables, y aclara que no habrá ascensos automáticos.

La formación reconocida por la SIDE podrá sumar puntaje académico equivalente a tiempo de permanencia, lo que permitiría adelantar los plazos para un ascenso.

En ese esquema, la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI) tendrá un rol central: brindará una formación común obligatoria para todo el personal y capacitación específica según cada función, con la posibilidad de articular con universidades e instituciones públicas y privadas, nacionales o extranjeras, y de otorgar becas de especialización.

El ingreso al organismo también se reordena: la SIDE realizará una convocatoria anual para acceder al Curso Básico de Ingreso de la ENI, y quienes lo aprueben ingresarán primero a una planta condicional de hasta un año, período en el que serán evaluados antes de una eventual confirmación en planta permanente.

A eso se suma una evaluación anual obligatoria para todo el personal, que incidirá tanto en los ascensos como en las confirmaciones.

En materia de derechos y obligaciones, el Estatuto reconoce estabilidad para el personal de planta permanente, remuneración, capacitación, licencias, asistencia social, jubilación, ascensos e igualdad de oportunidades, además de mecanismos de reclamo.

En paralelo, mantiene obligaciones estrictas de confidencialidad, seguridad y contrainteligencia que rigen incluso después de que un agente deja el organismo.

El contexto: reforma del Sistema de Inteligencia Nacional y tensiones con el Congreso

La creación del Cuerpo de Inteligencia de la Nación no es una medida aislada. Se inscribe en el proceso de reforma del Sistema de Inteligencia Nacional que el Gobierno impulsó desde el desembarco de Auguadra al frente de la SIDE, en diciembre de 2025, y que tuvo su punto más fuerte en el DNU 941/2025, firmado por el presidente Javier Milei y publicado en el primer Boletín Oficial de 2026.

Cristian Auguadra, cuando se presentó ante los diputados y senadores que conforman la Comisión Bicameral de Inteligencia, presidida por Sebastián Pareja.
Cristian Auguadra, cuando se presentó ante los diputados y senadores que conforman la Comisión Bicameral de Inteligencia, presidida por Sebastián Pareja.

Aquella reforma concentró en la SIDE la conducción del sistema de inteligencia, creó una Comunidad de Inteligencia y una Comunidad Informativa para integrar a distintos organismos del Estado, separó a la ciberseguridad de la ciberinteligencia, redefinió a la contrainteligencia como tarea preventiva y habilitó al personal de inteligencia a aprehender personas en determinadas situaciones, entre otros cambios.

La oposición cuestionó entonces la amplitud de las nuevas facultades: el diputado Esteban Paulón advirtió que el decreto ampliaba “de manera riesgosa” el alcance del sistema, mientras que el diputado del FIT Christian Castillo habló de “un salto en el espionaje a opositores políticos y periodistas”.

Ese debate se reavivó en agosto, cuando Auguadra se presentó por primera vez ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia.

En esa reunión, legisladores de la oposición cuestionaron el uso de los fondos reservados de la SIDE —que crecieron un 32% respecto del crédito vigente tras un refuerzo presupuestario en julio— y el rol político de uno de los subsecretarios del organismo, Diego Kravetz, candidato en el municipio de Lanús.

El diputado Esteban Paulón, uno de los críticos a las reformas de inteligencia.
El diputado Esteban Paulón, uno de los críticos a las reformas de inteligencia.

También se discutió el Plan Nacional de Inteligencia, luego de que la nueva gestión enviara al Congreso una versión que eliminó puntos objetados por habilitar tareas de inteligencia sobre periodistas y economistas críticos.

Las críticas de un ex agente de la SIDE al anuncio de despolitización

El anuncio del Cuerpo de Inteligencia de la Nación no estuvo exento de cuestionamientos desde dentro del propio ámbito de la inteligencia.

Fernando Pocino, abogado que ingresó a la SIDE en 1986 y llegó a estar al frente del área de Reunión Interior —una de las divisiones más sensibles del organismo—, salió a cuestionar el anuncio a través de su cuenta en la red social X, donde en los últimos meses se convirtió en una voz activa de críticas hacia la conducción actual de la SIDE.

En respuesta a la publicación oficial de la Secretaría de Inteligencia, Pocino calificó al anuncio de “otra payasada más de estos inútiles” y cuestionó la idea de despolitización que reivindicó la conducción del organismo: “Hablan de despolitización cuando echan a todos los profesionales”, escribió, y disparó una serie de preguntas sobre quién controla en la práctica la carrera de los agentes: “¿quién designa a los agentes? ¿quién los asciende? ¿quién controla la carrera? ¿quién decide los destinos? ¿quién puede removerlos? ¿quién controla los fondos?”.

El organismo insiste en que el nuevo Estatuto y la creación del Cuerpo de Inteligencia de la Nación apuntan a construir, según sus propias palabras, “una carrera estable, exigente y apolítica, basada en el mérito y la excelencia profesional”, en un contexto en el que la reforma integral del Sistema de Inteligencia Nacional continúa generando debate entre el oficialismo y la oposición.