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Casi 100 años pasaron desde que se levantó el Castillo Mandl en lo alto de las sierras de La Cumbre, en Córdoba. Desde entonces, cambió de aspecto, pasó por distintas manos y recibió a algunos de los nombres más conocidos de la política argentina.

Uno de sus dueños fue Fritz Mandl, el empresario austríaco que hizo su fortuna con la fabricación y venta de armas y llegó a ser uno de los hombres más ricos del mundo. Lo compró en 1943 y su familia lo mantuvo durante décadas.

Por sus habitaciones pasaron Carlos Menem y Fernando de la Rúa y, tiempo después, el lugar también quedó vinculado a la SIDE, cuando los hijos de Mandl le ofrecieron su uso al organismo.

El inmueble había salido al mercado en 2023 por u$s 3,8 millones. Ahora, está a la venta por u$s 3,1 millones, un 18% menos.

Cómo es el castillo que se vende

El Castillo Mandl está ubicado sobre un cerro a unos 1200 metros de altura y tiene vistas abiertas a las sierras de Córdoba. Se desarrolla en tres plantas y cuenta con 16 habitaciones.

Cuatro de los dormitorios están en la planta baja, nueve en el primer piso y los tres restantes en el segundo. En el nivel principal también hay dos entradas, un hall, un bar, dos grandes salones y un comedor.

Pese a las reformas que tuvo a lo largo de los años, todavía conserva parte de sus pisos originales. También quedaron muebles y objetos que pertenecieron a la familia Mandl.

Uno de ellos es una mesa circular de madera, ubicada debajo de una gran araña de hierro.

El terreno completo tiene 97.124 metros cuadrados y está dividido en cinco lotes. En los dos que se encuentran sobre la parte más alta está el castillo, mientras que los otros tres quedan en San Jerónimo.

Dentro de las casi 10 hectáreas también hay una casa de huéspedes, una vivienda para el cuidador, cochera y antiguos establos, además de olivos y árboles.

El Castillo de Mandl

Los cambios de manos a lo largo de los años

La propiedad perteneció originalmente a Bartolomeo Vasallo, el cirujano rosarino que había encargado su construcción a fines de la década de 1920.

En enero de 1943, Vasallo decidió donarla a la Municipalidad de La Cumbre y a la provincia de Córdoba. El gobierno provincial rechazó la donación y pidió al municipio que hiciera lo mismo.

La casa finalmente fue a subasta y en diciembre de ese año la compró Fritz Mandl. El empresario austríaco decidió reformarla y encargó los trabajos al arquitecto húngaro Jorge Kalnay.

La obra llevó cerca de dos años. La Fortaleza perdió parte del estilo medieval que tenía originalmente y tomó una apariencia más parecida a la de los chalets europeos. Con el tiempo, empezó a ser conocida como Castillo Mandl.

Mandl, que se había instalado en la Argentina después de dejar Europa, mantuvo una relación cercana con Juan Domingo Perón. Tras su muerte, en 1977, la propiedad quedó en manos de sus hijos, Alejandro y Gloria Odette.

Con los años, los hermanos dejaron de frecuentar la casa y le ofrecieron su uso a Hugo Anzorreguy, que estaba al frente de la SIDE, a cambio de que se hiciera cargo del mantenimiento, los impuestos y los servicios.

Carlos Menem también fue uno de los presidentes que pasó por el castillo y se alojó varias veces durante sus años de gobierno. Fernando de la Rúa estuvo en la casa en una oportunidad.

Entre las pertenencias de la familia había además una importante colección de arte. En abril de 1990 fueron robadas 42 obras coloniales de los siglos XVI al XVIII y, 13 años más tarde, Interpol encontró 13 de esas pinturas en España.

La familia mantuvo la propiedad y en 2006 decidió concesionarla para que funcionara como hotel boutique.

El castillo volvió al mercado a comienzos de 2023, cuando se puso a la venta por u$s 3,8 millones.