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El exviceministro de Economía, Emmanuel Álvarez Agis, analizó con dureza el diagnóstico oficial sobre la marcha de la economía y puso la lupa sobre el verdadero costo que implica sostener la actual estrategia de desinflación.

Para el economista, el principal problema radica en una consideración del Gobierno que desestima los datos de la “economía real”. Al margen del discurso que sostiene Javier Milei, remarcó que, al analizar los indicadores, la actividad acumula una caída del 4% desde que arrancó el año.

Bajo su mirada, para reactivarla, el Gobierno deberá pagar un “costo” elevado. “Si querés un poquito más de actividad, vas a pagar un costo en términos de inflación”, expresó.

La dicotomía que enfrenta el Gobierno, según Álvarez Agis, para que crezca la actividad

En diálogo con FM Now, el exfuncionario fue consultado sobre los márgenes de maniobra del Gobierno ante la necesidad de reacomodar el programa económico de cara a las exigencias del mercado y los tiempos electorales. En esa línea, fue contundente.

“Dentro del esquema macroeconómico que eligió el Presidente, hoy la elección es entre inflación y actividad. Si querés un poquito más de actividad, vas a pagar un costo en términos de inflación. Si querés un poquito menos de inflación, vas a pagar un costo en términos de actividad”, planteó.

En esa línea, explicó que persistir en la misma dirección y mantener inalterable el rumbo se vuelve contraproducente, especialmente cuando variables clave como el riesgo país y los indicadores de imagen de gestión empiezan a reflejar las “limitaciones” del modelo. Según su visión, el mercado y los analistas económicos empiezan a dudar de la efectividad de una estrategia que muestra signos de agotamiento en la actividad interna.

En su análisis, Álvarez Agis también se refirió al comportamiento de la inflación y advirtió sobre la dificultad de perforar los pisos actuales sin generar costos desmedidos, en una economía “acostumbrada” a la dinámica inflacionaria".

“Cuando tenés una economía con los niveles de inflación que tenía Argentina en 2023, pero además con la historia inflacionaria que tenía el país, iniciada en 2008, los economistas decimos que hay un componente de la inflación”, explicó. “No los 200 puntos que teníamos en 2023, pero probablemente 30 de esos 200, que son los que tenemos hoy, responden más a un fenómeno de inercia inflacionaria”, dijo. “Quiere decir que los agentes económicos están acostumbrados a que todo el tiempo haya inflación, entonces para poner sus precios, para negociar sus salarios, miran la inflación pasada y con eso reclaman”, agregó.

Sin embargo, el economista remarcó que el mayor obstáculo no es esencialmente técnico, sino ideológico. En su opinión, el esquema oficial rechaza cualquier herramienta que se aparte de sus “dogmas fundacionales”, mientras que la gestión económica requiere “flexibilidad y pragmatismo” según la coyuntura