El Gobierno deberá cubrir vencimientos por más de u$s 10.000 millones en lo que queda del año, mientras negocia en el exterior quienes serán los prestamistas que acepten las garantías del Banco Mundial y el BID para darle hasta u$s 5000 millones.

El Ministerio de Economía asegura que tiene cubiertos los vencimientos hasta fin de mandato de Javier Milei. Mientras que el Tesoro consigue refinanciar los vencimientos de los títulos en pesos, con ocasional liberación de moneda al mercado en el proceso de remonetización buscado, la deuda en dólares depende del financiamiento y la acumulación de reservas.

Para lo que queda del año, desde la Oficina de Presupuesto del Congreso estiman vencimientos de deuda en pesos por $ 125 billones, incluyendo los instrumentos capitalizables y los no capitalizables. Respecto de la deuda en moneda extranjera, hasta fin de año el Tesoro deberá pagar u$s 10.366 millones.

En la deuda en pesos, los mayores desafíos se concentran en agosto ($ 14 billones), octubre ($ 16 billones) y diciembre ($ 41 billones).

El Cronista

En el caso de la deuda en dólares, el principal desafío será en julio, cuando entre pago a bonistas privados y otros multilaterales, Argentina deberá pagar u$s 4949 millones, mientras que el resto de los meses habrá pagos inferiores a los u$s 2000 millones en septiembre y noviembre, mientras que en el resto del año oscila entre u$s 900 millones y u$s 440 millones. Entre los compromisos se incluyen pagos a bonistas, organismos internacionales y letras intra sector público.

En mayo, el stock de deuda total se contrajo respecto de abril en poco más de u$s 18.000 millones. La explicación se centró en la baja de la deuda en moneda extranjera. Así, en mayo, la deuda total fue de u$s 476.744 millones, mientras que en abril ascendía a u$s 494.141 millones.

El stock de deuda pública en pesos aumentó 3% en mayo respecto de abril, mientras que en paralelo se redujo la deuda en moneda extranjera en u$s 22.000 millones, lo que derivó en una baja casi equivalente de la deuda total.

El total de la deuda pagadera en pesos en mayo trepó a $ 333 billones, tras un aumento de cerca de $ 11 billones en el mes. El nuevo financiamiento estuvo concentrado en el Tesoro, que obtuvo más de $ 38 billones, pero afrontó cancelaciones por $ 36 billones. A ello se sumaron $ 9 billones en ajustes de capitalizaciones que empujaron al alza el resultado.

Luis Caputo y Kristalina Georgieva en la sede del FMI
Luis Caputo y Kristalina Georgieva en la sede del FMIMinisterio de Economía

En el caso del financiamiento en moneda extranjera, la cancelación respondió en gran parte al pago de letras intransferibles en manos del Banco Central. Se trata de la recompra de títulos que hace el Tesoro con la entidad monetaria con el objetivo de sanear el pasivo de la misma.

Según explicó el ministro de Economía, Luis Caputo, al momento de la cancelación, la operación se hizo con las utilidades que el Banco Central le giró al Tesoro por $ 18 billones, y los u$s 1000 millones adicionales que giró el FMI por la aprobación de la segunda revisión del programa.

“Mientras las reservas internacionales crecieron desde u$s 21.209 millones el 7 de diciembre de 2023 a u$s 48.511 millones en la actualidad, el stock de letras intransferibles en el activo del BCRA se redujo de un valor nominal de u$s 67.190 millones a fines de 2023 a u$s 30.306 millones tras las dos operaciones realizadas en mayo”.

“Vale destacar que estos títulos ilíquidos habían sido colocados al BCRA como contrapartida del uso de reservas (dólares líquidos) para financiar al Tesoro, generando un fuerte deterioro en el activo de la entidad que contribuyó a la aceleración inflacionaria registrada hasta 2023”, explicó el ministro.