En esta noticia

La expresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, defendió este miércoles su inocencia en una columna publicada de manera simultánea en diferentes medios internacionales.

Además, tal como anticipó ayer El Cronista, anunció que llevará su caso ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU), al considerar que la condena que la inhabilita de por vida para ejercer cargos públicos vulneró garantías fundamentales.

Con el título “Yo Cristina, en defensa de los derechos fundamentales y de la democracia”, el artículo se publicó en diarios como El País de España, Libération de Francia y Folha de São Paulo de Brasil.

En paralelo, hubo una conferencia de prensa encabezada por su equipo de abogados, que oficializó la presentación de una comunicación individual ante el organismo internacional con sede en Ginebra.

La exmandataria, que cumple arresto domiciliario en Buenos Aires tras ser condenada a 6 años de prisión por la causa Vialidad, advertió sobre el rol del poder judicial en las democracias.

“Cuando la Justicia deja de actuar como garante de los derechos fundamentales y comienza a interferir en la disputa política, la democracia se vacía de contenido”, escribió.

La columna publicada en El Pais de España
La columna publicada en El Pais de España

“No se trata de recurrir a una instancia internacional por mera disconformidad con decisiones judiciales. Se trata de someter al escrutinio del Derecho Internacional de los Derechos Humanos la actuación de quienes condujeron mi juzgamiento”, agregó la expresidenta.

Cristina Kircher también señaló que el proceso estuvo “marcado por arbitrariedades incompatibles con los principios del debido proceso legal y por un ambiente de hostilidad que también expresa el machismo estructural todavía presente en sectores del sistema de justicia argentino".

“No se trata solamente de la persecución contra la única mujer electa y reelecta para ejercer la Presidencia de la Nación Argentina. Se trata del intento de excluir de la vida política a una dirigente elegida democráticamente por millones de ciudadanos. Cuando esto ocurre, la violación deja de afectar únicamente a quien ocupa el banquillo de los acusados. Alcanza el derecho político de cada elector a elegir libremente a sus representantes”, denunció.

Argentina's former President Cristina Fernandez de Kirchner waves outside her residence, where she is currently staying under house arrest, on the day of a hearing in the "Causa Cuadernos" corruption trial, after being summoned to testify following the rejection of defence motions seeking to nullify the proceedings, in Buenos Aires, Argentina, March 17, 2026. REUTERS/Martin Cossarini
Argentina's former President Cristina Fernandez de Kirchner waves outside her residence, where she is currently staying under house arrest, on the day of a hearing in the "Causa Cuadernos" corruption trial, after being summoned to testify following the rejection of defence motions seeking to nullify the proceedings, in Buenos Aires, Argentina, March 17, 2026. REUTERS/Martin CossariniFuente: REUTERSMartin Cossarini

La jugada para levantar la proscripción y poder competir en 2027

Tal como anticipó ayer Cata De Elía en El Cronista Stream, la expresidenta activó el paso más audaz de su estrategia internacional para intentar revertir la condena que hoy le impide ser candidata-

Para esto, sumó a su equipo de abogados a Rafael Valim, uno de los juristas que logró sacar a Lula da Silva de la cárcel y revertir su condena en Brasil. También incorporó al reconocido jurista español Javier Borrego, exjuez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Con la causa Vialidad ya cerrada y la condena firme tras el fallo de la Corte Suprema, el kirchnerismo agotó la vía judicial interna. Por eso decidió llevar el reclamo directamente a los tribunales internacionales.

La novedad es que el entorno de Cristina Kirchner eligió el camino de las Naciones Unidas por sobre el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Allí presentarán una denuncia formal contra la Justicia argentina.

El objetivo declarado es acusar a los tribunales argentinos de lawfare, de persecución política y de haber cometido irregularidades durante todo el proceso judicial que terminó condenando a la expresidenta.

“No busco privilegios ni excepciones. Exijo únicamente aquello que todo ciudadano tiene derecho a esperar: un juicio imparcial, independiente y compatible con las garantías internacionales asumidas por el propio Estado argentino”, reclamó Kirchner en la columna.